sábado, 8 de mayo de 2021

ELOGIO DE LA GENTE SERIA.

 



Profesores universitarios.

Médicos de prestigio.

Investigadores del Conicet.

Rectores y autoridades de universidades.

Miembros de prestigiosas academias nacionales e internacionales.

Varios doctorados.

Hablan diversos idiomas.

Saco, corbata, impecable traje.

Exquisitos modales.

Nunca levantan la voz.

Nunca se enojan.

Siempre están bien.

Nunca pasa nada.

Ellos son los prudentes.

Ellos sólo siguen lo escrito por doble ciego y triple sordo.

Siguen a la ciencia.

Porque para ellos es una sola. Por eso es gente seria, confiable, medida, prudente.

Son los mismos que en Alemania, en 1930, no se metían en problemas.

Hoy asesinaron a varios judíos. Qué mal, qué mal. Y bueno. ¿Cuándo es la reunión del Consejo Editorial?

Está todo bien.

Siempre está todo bien.

La OMS, la UNESCO, el FMI, todo eso está bien, en esos organismos están sus colegas, la gente seria, con doctorados, idiomas, corbatas y, sobre todo, prudencia, silencio, moderación, seriedad.

Qué bueno que exista la gente seria.

Que sería sin la gente seria.

Sólo un tilde, sólo la diferencia entre la vida y la muerte. 

domingo, 2 de mayo de 2021

UNA ACTITUD ANTE LA VIDA



Vivir no es no estar enfermo.

Vivir no es no tener riesgos.

Vivir no es la seguridad total.

Esto es muy difícil de explicar, sobre todo porque hay gente que piensa que no nos importan los enfermos y los muertos.

No es así.

Sólo quiero decir que una vida humana, digna de ser vivida, es una vida abierta al otro. Al abrazo. Al beso. A la mirada, a la sonrisa, a la cercanía. El ser humano es cuerpo.

Nada ni nadie puede obligarte a vivir una vida in-humana con el argumento del contagio.

Vivir dignamente es correr el riesgo de contagiarte muchas cosas. Y enfrentar los riesgos, y vivir y seguir adelante.

Sé que esto, casi no se entiende.

Porque estamos aterrados. Antes de Enero del 2020. Nos han hecho así. Vivíamos así: con auténtico miedo ante la existencia auténtica, aunque no pareciera, distraídos todo el tiempo en entretenimientos “seguros” que además no lo eran.

Te han enseñado a no pensar, sólo a calcular.

Te han dicho que hay una diosa ciencia que lo sabe todo.

Te han dicho que sólo hay un Dios: la ciencia.

Te han dicho que sus sacerdotes, los científicos, pueden legítimamente declararte hereje y mandarte a la hoguera.

Y te lo has creído, y por eso entregas feliz tu libertad, y ya no abrazas, ni ves al abuelito, ni estás con amigos a la noche.

Todo porque, oh novedad, te puedes morir.

Te han convertido en una máquina, encerrada en su sótano esterilizado, donde sólo existen tu aséptica computadora, tu heladera, tu home banking y tu Netflix. Hasta te han dicho que uses barbijo para hacer el amor con tu cónyuge. Sí, lo han dicho. Los expertos. Los científicos. Los que saben.

Piensas que los que no tienen nada de eso, los que no pueden stay at home porque no tienen home, se van a morir.

Me pregunto si el muerto en vida no eres tú.

Te cuento lo que me vas a responder: ojalá te enfermes de Covid y te mueras.

No te preocupes, Dios ya atenderá a tus plegarias. Mientras tanto, habré vivido como humano. 

lunes, 26 de abril de 2021

CARTA ABIERTA A TODOS LOS ATERRORIZADOS POR LA SEGUNDA OLA

 

 

1.       Todos los años, todos los meses, todos los minutos, los virus y bacterias mutan.

2.       Eso sucede todos los años y etc. con los virus de gripes, catarros, neumonías, etc.

3.       El Covid 19, en caso de que haya sido secuenciado, es otro virus que como todos tiene la mala costumbre de mutar.

4.       Por ende habrá segundas, terceras y miles de “olas”. Por ende podemos estar en cuarentena hasta la Segunda Venida de Cristo, que, al parecer, es lo que muchos quieren.

5.       El virus del 2009, de la gripe A, ya mutó y vive entre nosotros desde ese año. Nos hemos acostumbrado a convivir con él sin pánico.

6.       Lo mismo debería suceder con el Covid 19.

7.       Las cifras de casos están inflados porque el famoso PCR NO es un método de diagnóstico seguro, de ningún modo. El nro. de muertos está inflado también porque personas que mueren por condiciones anteriores son catalogadas como covid 19. El nro de muertos probablemente real no supera a los muertos por gripes estacionales de años anteriores.

8.       Desde Febrero del 2020 hay médicos que sostienen que el tratamiento es erróneo. Ante cualquier dificultad respiratoria, médicos y pacientes se aterran y lo único que hacen es intubar. Los médicos que piensan diferente están recomendando otros tipos de tratamientos (anti-inflamatorios esteroides, por ejemplo), pero esos tratamientos están prohibidos y está prohibida incluso su libre discusión.

9.       La saturación de los servicios médicos (que en algunos casos es falsa) se produce por el pánico de médicos y pacientes, y porque los sistemas estatales de atención médica, que también distorsionan a los privados, NO permiten que la oferta responde adecuadamente a las necesidades de la demanda.

10.   Por ende si alguien cercano que gozaba de buena salud fue intubado y luego murió, tenga en cuenta que muy probablemente esté frente a un caso terrible de mala praxis médica.

11.   La mala praxis médica también se observa en cuarentenar a los sanos. Estar al aire libre, respirar bien sin mascarillas, estar con amigos y con afectos, fortalece el sistema inmunológico. El encierro, la depresión, la falta de luz, sol y amigos sólo disminuye la eficacia del sistema inmunológico.

12.   Las personas con condiciones médicas anteriores, los inmuno-deprimidos y las personas mayores deben ser especialmente cuidados, sí, pero ello no implica detener el mundo, como bien lo establece la Barrignton Declaration (https://gbdeclaration.org/la-declaracion-de-great-barrington-sp/), escrita NO por Gabriel Zanotti sino por los doctores Martin Kuoodorff, Sunetra Gupta y Jay Bhattachayta.

13.   Ante cualquier duda consulte a su médico, pero no a los médicos felices con los poderes absolutos que sean funcionarios del gobierno corrupto votado por el 48% de la ahora aterrada población argentina. 

domingo, 25 de abril de 2021

ANIARA

 


Siempre me gustó viajar en avión. No sé, debe ser porque siempre quise ser astronauta y la clase turista de un avión comercial es lo más alto que pude llegar.

Odio los aeropuertos, pero cuando me siento, me tranquilizo totalmente. Una vez hasta me dormí en el despegue. Me encanta luego ponerme a leer, esperar que venga la comidita, la sensación de estar en el aire (bueno, donde estoy siempre), dormir algo, pensar en lo que voy a hacer cuando llegue, etc.

Claro, no creo que eso se repita, en mucho tiempo, pero eso es otra cosa.

Por eso dije una vez (https://www.academia.edu/4314844/El_fundamento_%C3%BAltimo_de_la_esperanza_humana) que la existencia humana es como nacer en un avión que siempre estuvo volando, del cual nadie sabe muy bien de dónde salió o cuándo se le acabó el combustible. Mientras tanto, algo hay que hacer a bordo: surgen diversos oficios y diversas filosofías, mitos y religiones tratando de explicar el misterio, incluso uno de esos pensamientos dice que nada hay que explicar, que es así, que no se sabe y que por ende trates de encontrar qué hacer… Algunos no lo soportan, otros agnósticos, igual que algunos creyentes, tratan de ayudar a su prójimo y encontrar allí el sentido, otros quieren destruir al avión.

Finalmente, ese avión es el Planeta Tierra.

Las últimas pelis de ciencia ficción, con los viajes a Marte y la estasis en las cuales te despiertas antes de tiempo, o si la nave se sale de curso, etc., han reeditado el ejemplo.

Una de estas últimas películas, Aniara, no es para verla si estás deprimido. Cuidado, no la veas si estás mal. La nave en cuestión es como un crucero que lleva gente a su nuevo destino, Marte, donde comenzar una nueva vida. El viaje es largo, pero mientras tanto estamos todos entretenidos y tranquis porque, por un lado, sabemos que llegaremos y, por el otro, la nave es como un crucero espacial. Tenés de todo para entre-tenerte, o sea tenerte entre el despegue y la llegada.

Pero hay un accidente, la nave se sale de curso, pierde el combustible y se queda sólo llevada por la inercia y la gravedad hacia……….. Ningún lugar. No se puede frenar. No se puede salir. No puede venir nadie en rescate. A la deriva total y para siempre. Hay alimento, hay oxígeno y algunos entretenimientos. Lo que no hay es destino.

Lo peor de la naturaleza humana comienza a salir. El capitán y sus subordinados se convierten en un estado policial-autoritario para controlar a los desesperados peligrosos. Aumentan las depresiones y los suicidios. Surgen sectas ridículas y orgiásticas. No hay salida. La peli termina mal. Muy mal.

Me pregunto, esa nave, ¿no es el Planeta Tierra?

¿No es la historia de la Humanidad, llena de locuras, asesinatos, suicidios y crueldades?

Sí, han surgido respuestas importantes. Pero las utopías temporales fracasan y la verdadera esperanza depende de una Fe que hay que pedir con Fe.

Mientras tanto, ¿no hemos pedido mucho a la libertad?

¿Era la libertad el entre-tenimiento sumado al terror total a la muerte, dándose cuerda el uno al otro como un círculo vicioso que nos vació de toda valentía ante la vida verdadera, una vida con sentido en medio de la muerte?

¿Qué chispa basta, en ese panorama, para evidenciar la verdadera crueldad en la que vivíamos?

¿Cómo hacemos, los que queríamos vivir en medio de la muerte, para vivir en medio de los que quieren vivir vacunados de la muerte?

¿A dónde ir?

¿Queda algún sector de la nave?

¿Pero es esta última pregunta una pregunta acertada?

La pregunta sea tal vez a dónde ir en nuestro corazón. 

sábado, 24 de abril de 2021

PROHIBIDO PREGUNTAR

 Parece que la mortalidad por Covid 19 está aumentando.

¿Y si, por ende, las cuarentenas impuestas desde 2020 no funcionan?

¿No será que no hemos querido enfrentar de otro modo el sol que es imposible tapar con un dedo?

¿No será que las políticas propuestas por la Barrington Declaration eran más adecuadas? (https://gbdeclaration.org/la-declaracion-de-great-barrington-sp/)

¿No será que había otros tratamientos que fueron prohibidos?

¿No será que las indicaciones de la OMS estaban y están equivocadas?

¿No será que, como todo virus corona, luego del primer impacto, el sistema inmunológico se va adaptando ante todas las cepas siempre mutan y se mezclan?

¿No será entonces que desesperadamente no se ha dejado actuar al sistema inmunológico?

¿No será que hay que acostumbrarse a con-vivir con una enfermedad inevitable?

¿No es así con la tuberculosis y el dengue, por ejemplo?

¿No será que la planificación estatal impide una mayor creatividad de tratamientos médicos y de respuesta del sistema sanitario?

¿No será que no damos ninguna importancia a las personas que se están muriendo de otra cosa y se seguirán muriendo por enfermedades desatendidas por una histeria focalizada?

¿No será que ESAS muertes no aparecen en unos medios de comunicación y en una sociedad cuya única realidad se ha reducido a una sola cosa?

¿No será que nadie se plantea que la vida tiene que seguir, porque para evitar la muerte no es ético morir?

¿No será que vivir no es sólo no enfermarse?

¿No será que nadie quiere hacerse estas dos últimas preguntas?

¿No será que casi todos son absolutamente ignorantes del valor moral e irrenunciable de la libertad?

¿No será que casi todos llevan en sí mismos la muerte en vida de una vida banal producida por el temor atávico a la muerte?

¿Y no será que hacerse estas preguntas está mal visto?

Una vida in-humana es inmoral aunque vida sea.

Repito: una vida in-humana es inmoral aunque vida sea.

Que Dios nos libre de nosotros mismos.