viernes, 21 de agosto de 2020

SOLANGE MURIO SOLA COMO UN ANIMAL ABANDONADO PORQUE VOS NO REACCIONÁS.

 


Los estatistas, los autoritarios, los totalitarios, nunca se dan por vencidos. 

Por un lado tienen la ventaja de la demagogia. Qué fácil es anunciar trucos de magia en nombre del estado, que casi todos se los creen. Voy a repartir riqueza, voy a crear riqueza, voy a hacer un puente (de la nada, claro), voy a subir los salarios, voy a bajar los precios, los voy a hacer felices. 

Pero de vez en cuando un caso señala que el rey está desnudo. De vez en cuando algo muestra la cara oculta de la crueldad de la coacción y de la violencia que se vestían de seda y se hacían las buenitas. 

Ah, pero tampoco allí se dan por venidos. Lo que pasa es que ESA intervención estatal "estuvo mal hecha". Fue un "daño colateral". Como mucho, ok, perdón, AHORA vamos a hacerlo "bien".

El caso Solange, que tuvo que morir sola sin que su padre pudiera llegar a acompañarla, está mostrando esa faceta, está desnudando la crueldad y la estupidez de esta cuarentena obligatoria, impuesta por médicos y gobiernos "para cuidarte" (encima seguro deben esperar que les digamos gracias). Desde Febrero que algunos decimos que el fin no justifica los medios. Desde Febrero que algunos decimos que las libertades individuales son inviolables. Desde Febrero que algunos estamos advirtiendo la dictadura de la supuesta ciencia. Pero no. Nada. Somos negacionistas, conspiranoides, "liberales dogmáticos", "negadores de los hechos científicos". Qué bien que se debe sentir toda esa enorme cantidad de gente "seria", con saco y corbata, con guardapolvo blanco, con sus doctorados, sus togas, que no lleva el apunte, por supuesto, a los "imbéciles del paradigma alternativo", que no escuchan a "esa gente", que no admiten ni siquiera el debate, que se sienten tan bien cuando el estado y organismos privados prohíben la "difusión de noticias falsas", cuando sus perros "facts checkers" salen a buscar a los "delincuentes".

¿Se sienten bien?

Claro que se sienten bien. Se llama la banalidad de mal. Hannah Arendt. ¿Saben quién es, qué dijo? Y si lo saben, creen que no les toca. Que era sólo para los nazis. No, gente. Bueno sí, porque ustedes son nazis también. Desde la OMS hasta todos los gobernantes y todos los policías, todos "cumplen órdenes". 

Obediencia debida.

Y vos, ciudadano honesto que hasta ahora, muerto de miedo, has apoyado esta barbaridad, reaccioná. No quedes como muchos, que entre 76 y el 81 ya eran mayorcitos, y ahora "yo no fui". Reaccioná please. 

No seas un pequeñito nazi más. 

sábado, 15 de agosto de 2020

CARTA ABIERTA A AXEL KICILOFF

 https://www.facebook.com/notes/gabriel-zanotti/carta-abierta-a-axel-kicillof/10158780315053734/ 


Axel, nos conocimos en el 2005. Por intermedio de Adrián Ravier, quien fuera tu alumno, yo te invité al Departamento de Investigaciones del Eseade. Expusiste sobre Marx, Keynes y tus interpretaciones de la Escuela Austríaca. Nos quedamos todos con una excelente impresión. Eras todo un académico. Todo fue tranquilo, cordial, respetuoso, como debe ser. Cuando hablabas citabas tu bibliografía y te remitías a las fuentes. Fue una excelente exposición y luego un muy buen debate.
Han pasado los años. It´s been a while....
Hace muy poquito dijiste que estábamos todos muy angustiados por no poder ir a jugar al golf.
Mi hizo acordar De Vicenzo, que cuando jugaba hacía un golf.
Pero lo tuyo no fue precisamente un golazo.
Axel, ¿dónde se ha ido el que podía saltar de Marx, a Keynes, a Mises, bien estudiados todos, en sólo una línea?
Axel te voy a responder lo que muchos argentinos quisieran decirte.
La angustia no consiste en no poder ir a jugar al golf. Tal vez algunos, sí, pero reconoceme que no la mayoría de gente que te votó.
Axel, la angustia consiste en no poder salir a trabajar, en gente que vive al día, que no tiene departamentos en Puerto Madero ni dirige reuniones de directorio por zoom.
Axel, lejos del golf, el problema está en miles y miles de pymes que se están fundiendo y miles, tal vez millones, de cuentapropistas en negro que se están muriendo de hambre, ellos y su familia, a los cuales persigue tu policía.
Axel, el problema de salud consiste en las miles de personas con enfermedades graves (cáncer, corazón, diabetes, etc.) que ahora no pueden ser atendidas porque vos y muchos han colaborado en infundirles pánico y ni siquiera se atreven a estornudar en público.
Axel, el problema no consiste en el nro. de casos, sobre todo en gente sana que se contagia pero ni desarrolla síntomas o apenas un resfrío de unos días. El problema consiste, sí en los inmunodrepesivos, en los que tienen enfermedades pre-existentes, que mueren CON Covid y no por Covid, pero a esas personas hace años que el sistema de salud de la Provincia no llega; hace años que ya está colapsado.
Axcel, por favor, dejá salir a trabajar a todos pero sobre todo a los que más lo necesitan, a los que trabajan en negro porque no les queda otra, a esos que antes no les mandabas la policía pero ahora sí, que si se contagian van a desarrollar inmunidad ante un virus que sabés bien que tiene una tasa de letalidad infinitamente más baja que el dengue, la tuberculosos, la neumonía bacterial y etc., enfemedades de las cuales no estás contando los casos y parece que para vos no existen.
Pero, Axel, lo peor es que todo esto lo sabés. Vamos, a mí no me mientas, en el fondo lo sabés, igual que te sabés de memoria todas las fuentes de lo que antes eran tus artículos académicos.
Como ves no te pido que dejes de ser marxista ni keynesiano. Ni soñando. Ese es tu paradigma y lo respeto. Pero sabés perfectamente que ese paradigma no te permite perseguir con la policía a los trabajadores o ignorar cómo funciona el sistema inmunológico.
No te atrevés, obviamente, a enfrentarte ni con Alberto y menos aún con Cristina.
Eso lo comprendo también pero, qué lástima.
El Axel Kiciloff que yo conocí, el académico, no había perdido su dignidad.

MASLATÓN, EL HEREJE

https://www.youtube.com/watch?v=CrDG1gI2ois



 

Cada imperio tiene sus herejes. Los que se salen del paradigma dominante, los que se atreven a pensar diferente de lo que el Imperio ordena.

En una sociedad libre, se llama ciudadanos ejerciendo su libertad de expresión.

En las sociedades totalitarias, son los herejes, son los que escandalizan a los creyentes.

En el episodio televisivo protagonizado por Carlos hace unos días, se observa muy bien cómo los creyentes expelen ignorancia y burla al mismo tiempo ante el paradigma alternativo que son incapaces de comprender. La burla y el desprecio es, obviamente, todo lo que les queda.

Carlos, tranquilo, firme, valiente, respondía a las burlas sin burlas, a los insultos sin insultos, a las estupideces con una racionalidad que los demás veían como ridícula. Para los que conozcan historia de la ciencia, igual que los profesores aristotélicos que se burlaron del telescopio de Galileo.

Doman -el único cuyo nombre voy a decir, porque de los demás se dice el pecado pero no el pecador- comienza explicando la gran noticia, el gran delito de Maslatón: ir a comer a restaurantes. Prohibidos ahora por el dictador Alberto Fernández.

Esa es una de las primeras cosas que dice Maslatón: desconoce la legitimidad moral y de ejercicio del nuevo dictador.

Entonces la periodista, con burla, con soberbia, con cara de que se las sabe todas, insiste en que si Alberto fuera dictador, Maslatón no estaría lo más tranquilo en su casa, ignorando con ello que lo que define a un dictador no es su mayor o menor crueldad, sino la suspensión lisa y llana de la división de poderes y las garantías constitucionales, como ahora sucede con un llamado presidente que gobierna con decretos de necesidad y urgencia sin ningún tipo de control constitucional. Pero ella se ríe, con cada de “yo soy la piola” (típica decadente argentina), lo más feliz en su ignorancia.

Ella sigue con sus burlas, como si refutaran algo. “Vas a ir a Carlos Paz no….?”

No es gracioso compañera, le recuerda Maslatón. Y es verdad. La imposibilidad de llevar el sustento a tu familia no es gracioso. Que te detengan por ejercer los derechos del art. 14 no es gracioso. Que mucha gente se esté muriendo de otras enfermedades no atendidas no es gracioso. Que los gobiernos difundan mentiras y pánico por lo del Covid 19 no es gracioso. Pero allí está ella, lo más divertida, feliz en su existencia inauténtica y su banalidad del mal.

Y finalmente, en el colmo de su desprecio: “los dejo a ustedes, chicos. Me aburre”…………..

Maslatón no reacciona, no insulta. Está en paz. Toda su respuesta es: “aburrite”.

Luego aparece el “periodista” A. Repite el discurso del pánico ante el cual su cerebro no pudo defenderse. Si propaga una enfermedad peligrosa, mortal…………………..

No es así, intenta explicarle Maslatón, pero nada, obviamente. Los alienados, inmunes a la verdad. Eso sí que es tener bien el sistema inmunológico.

Luego entra el B. Insiste en que es “divertido” escucharlo, y qué mal que “le estemos dando lugar”. Toda una definición. En el totalitarismo no hay lugar para el disidente. Toda una definición. 10 en totalitarismo.

Y, por supuesto, para B las intenciones del disidente son siempre perversas. ¿Qué quieres lograr con todo esto, oh inmundo hereje????

Maslatón, incólume: si ustedes (MUY bien al incluirlos como cómplices de la dictadura) creen que tienen el derecho a detenerme, procedan.

Perfecto.

Y a continuación, para escándalo de los inquisidores, la herejía total: propongo abrir todo inmediatamente, liberar todas las actividades económicas…………….

Ay NO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡Cómo te atreves a decir eso!!!!!!!!!!!!!!!! ¡Que se rasguen los lienzos del templo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡Que sea crucificado ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡A los campos de concentración!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y como si fuera poco: “Dejen de inventar muertos”. ¡Oh negacionista!!!!!!!!!!!!!!!! ¡A la hoguera ya!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y frente a las reiteradas invectivas de B, Maslatón (el caballero de la fe loca, diría Scciaca que Unamuno dixit) sigue respondiendo con calma: yo no me dedico al periodismo, yo no hago política (que lástima Carlos, porque si lo hicieras, devolverías a ambas profesiones su dignidad) pero si me llaman yo contesto………………………..

A y B se ríen, y siguen: ¡a la hoguera, a la hoguera!!!!!!!!!! Que lo metan preso ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y ella, la buena, la preocupada, la socialmente responsable, hace la pregunta típica: “y si alguien se contagia y se muere” (SIN saber que ese era el argumento de los inquisidores medievales: ¿y si alguien se convence de la fe errada y herética”?????)

Maslatón la pone más loca de lo que ya está: el que tenga miedo que se ponga en un frasco, la salud es responsabilidad de cada uno.

Ella cierra su compu, mira para todos lados, actúa bien su escándalo. ¡Horror, horror!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Ay ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡Sáquenlo de aquí!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Pero él, como Don Quijote, como los profetas, sigue diciendo la verdad: SON INCAPACES DE DISCREPAR CON LA DOCTRINA OFICIAL DEL GOBIERNO.

Ella: “es un delincuente”. Claro, genia ¡!!!!!!!!!!!!!!!! ¿No te acordás de que delincuente era el que opinaba distinto de Videla????

El periodista D le pregunta: y si todo el mundo hiciera lo que hacés vos, qué pasaría con la salud pública, presuponiendo, claro, que el sistema inmunológico no funciona en las personas sanas, estupidez médica enseñada ahora por médicos……………….

Pero Maslatón sigue incólume: “no uso barbijo”.

Oh, hereje, hereje!!!!!!!!!!!!!!!!!!! No te arrodillas ante tu señor!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡No das culto al emperador!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡A los leones!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y Maslatón sigue: yo no denuncio. Ella sigue en su pulsión de Torquemada: habría que ver dónde estás…………….

Y el hereje: estoy en mi casa. Da la dirección. Firme. Incólume. Valiente.

Pero además, su última clase a los cómplices de la dictadura: ¿y por qué deberían aclarar que no están de acuerdo conmigo? Ja ja precisamente para aclarar que son cómplices!!!!!

Y Doman le reconoce el punto.

¿Desde cuándo, pregunta el hereje, el periodista tiene que aclarar que no está de acuerdo con el entrevistado? Claro, cuando hay una dictadura vigilante…………………

“Hablá libremente Doman como hablo yo”

Pero Doman no puede. Big brother watch. And big fear he feels.

Y ella sigue. Es un show de autoritarismo, habría que hacer con su discurso una tesis. “Es un delincueeeeente…………….”

Pero el periodista A tampoco puede con sí mismo. Una cosa es disentir y otra……………….. Claro, él marca cuál es el límite, no?

La verdad estos 17 minutos son una cabal muestra de lo peor del horizonte cultural argentino. Ahí los tienen. Alberto Fernández es tan (…..) como el Cómodus de “Gladiador”. Pero el problema son los pretores y el populos que lo obedecen. Perfectamente simbolizados en estos “periodistas”.

Como te dije, Carlos, gracias por existir. Que el Dios de Moisés, Isaak y Jacob te guarde, te proteja y te bendiga para siempre. 

miércoles, 12 de agosto de 2020

LA "NUEVA NORMALIDAD": DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO, POR PABLO A. BEVILACQUA.

 

Una frase con la se quiere describir una aterradora realidad, donde la esclavitud vuelve a ser parte del modelo social como un contrato de supervivencia.


No puedo pensar en enfrentarme a un paradigma donde sobrevivir importa más que vivir, donde todo se remite a la negación de la esencia humana, a pensar que solo una “vacuna” es la esperanza de la libertad.


¿Qué es de nuestra “esencia humana”? Todos aquellos gestos, sentimientos y culturas que nos hacen humanos y no otra especie. Que han forjado el progreso porque fueron inspirados desde la libertad, la empatía, la razón y la trascendencia. “Y así, hoy, millones de personas han aceptado pasivamente, sin pensarlo, eliminar comportamientos espontáneos, perfectamente permitidos por el Super Yo, tales como abrazarse, saludarse con un beso, comer juntos, estar juntos, acercarse, bailar, jugar, correr, divertirse sanamente y en familia” (Gabriel Zanotti)1


Espantosamente en nombre de la salvación de la especie humana dejamos morir a nuestros seres amados en la soledad, sin la despedida necesaria. Gobiernos y especialistas han secuestrado el amor filial, la última mirada. El miedo, en nombre de la Santa Prudencia (que no está en ningún altar), ha reemplazado la valentía humana.

La muerte no esta en manos de un virus. La muerte viene de la mano del silencio obligado por la autoridad, por ese abismo que solo muestra dos alternancias ideológicas del pensamiento humano como únicas formas de la concepción de ideas2.

Por ello muchos traducimos nuestros pensamientos en letras que nos puedan transcender, para “presentar nuestra posición tan clara y lógicamente como sea posible” (Steven Pinker)3 y ayudar a impulsar a aquellos que aun buscan en el uso de la razón la herramienta para observar, pensar y progresar.

En esa nueva normalidad los comunicadores desde los Medios de Comunicación cerraron filas transformándose en policías y jueces vigilantes, como un universal panóptico que todo lo ve desde sus cámaras, para reprimir y castigar a toda disidencia, a todo rompe cuarentena, a todo esparcidor del virus SARS-COV-2. Han mostrado la peor cara de una cuarentena que no ha sido otra cosa que un Estado de Sitio decretado para salvar a la Especie Humana.

Mientras tanto los ciudadanos del mundo, que surcan las calles y senderos todos los días para sobrevivir se encontraron: sin acceso a los hospitales, porque están destinados solo a salvar del Covid19; sin médicos porque están temerosos de ser contagiados; sin medios de transporte, porque allí se contagian; sin medicinas, porque han cerrado las puertas al mundo; sin trabajo, porque primero hay que sobrevivir.

La nueva normalidad no es normal, más bien es un Gulag Ruso de Stalin.

Un Gobierno tiene la obligación de confiar en sus ciudadanos, son aquellos que le delegaron la administración. No es rol de un gobierno decidir y definir cómo deben vivir los ciudadanos. Si es su obligación primaria y moral hacer todo lo posible para que los ciudadanos cuenten con el conocimiento y las herramientas necesarias para que puedan resolver sus problemas.

Los seres humanos vivimos con una premisa cierta e ineludible: la muerte es parte de la vida de este mundo. Esta nos encuentra de infinidad de formas y nos lleva. Mueren millones en las guerras, son asesinados millones en manos de la delincuencia, perecen millones por enfermedades que a ningún político le preocupa encontrar una vacuna. Es parte de nuestras vidas y por ello no nos encerramos ni claudicamos.

Ser aseados, proteger a los humanos y cuidar nuestro entorno no es una Nueva Normalidad, es lo normal. Así, estábamos trabajando antes para mejorar y progresar. No es algo nuevo. Lo nuevo es la esclavitud a la que nos obligan en nombre de sobrevivir y lo llaman Nueva Normalidad.

Siempre llega la luz, siempre esta presente la esperanza. Los seres humanos hemos progresado gracias a la Libertad, la hemos conocido y nos revelamos ante quien nos la quiere robar. Con la Libertad podemos expresarnos, disentir, resolver problemas, defender lo nuestro, amar, crecer, progresar y fundamentalmente vivir humanamente. Este es el primer y fundamental Derecho Humano, sobre el que se basan todas las Instituciones del progreso, todos los gobiernos que representan al pueblo, todos los medios de comunicación que transmiten la verdad.

La Nueva Normalidad es un término que no quisiera volver a escuchar. Significa todo aquello que sabiamente dejamos en el pasado, que entorpeció el progreso humano, que puso grilletes en nuestras manos y pies. Un virus, como millones que recorren nuestro planeta, puede justificar lo injustificable.

NO a la Nueva Normalidad … SI a la vida.

Pablo A. Bevilacqua

Sgr.1369@gmail.com

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1 http://gzanotti.blogspot.com/2020/08/la-naturaleza-humana-grita-su-esencia.html

2 Steven Pinker (Psicología Experimental). Universidad de Harvard. En defensa de la Ilustración

3 Steven Pinker, Reportaje de Alconada Mon para La Nación (Argentina) 5/8/2020

https://www.linkedin.com/in/pablobevilacqua/ sgr.1369@gmail.com

lunes, 10 de agosto de 2020

LA NATURALEZA HUMANA GRITA SU ESENCIA

 

 

Son habituales las películas de ciencia ficción donde se muestran distopías futuristas donde lo más elemental de lo humano está prohibido. Todas son remakes de 1984, por supuesto. Una de ellas, lamentablemente poco difundida, es Equilibrium. Viene bien para estos tiempos. En ese futuro terrible, estaba prohibido SENTIR. Todo era gris, blanco y negro, y las personas se cuasi-robotizaban con una pastillita diaria, el Prozium. Toda manifestación del arte estaba prohibida. Todo llanto, toda sonrisa, era peligrosísima y sospechosa. La “resistencia” estaba formada por personas que se amaban, gozaban, sufrían, leían poesía, escuchaban música y tenían animalitos domésticos. Cada tanto eran asesinados en redadas masivas.

El eje central de todas esas distopías es mostrar lo anti-humano, lo inhumano de todas ellas. La naturaleza humana, a pesar de los devaneos positivistas o post-modernos (primos en guerra que se retroalimentan) no es tan difícil de auto-ver. Tenemos brazos para abrazar. Ojos para mirarnos. Bocas para besar. Manos para acariciar (para bien o para mal, obvio). Rostro para sonreír o enojarnos. Tenemos lágrimas, sudor, piel. Todo eso que le daba asco al Agente Smith en la más difundida “Matrix”.

Pero humana también es la capacidad de alienarnos, de asumir sin pensamiento crítico un comportamiento colectivo y masificado. De obedecer, de “obediencia debida”, la banalidad del mal enseñada por Hanna Arendt. Y así, hoy, millones de personas han aceptado pasivamente, sin pensarlo, eliminar comportamientos espontáneos, perfectamente permitidos por el Super Yo, tales como abrazarse, saludarse con un beso, comer juntos, estar juntos, acercarse, bailar, jugar, correr, divertirse sanamente y en familia. Ahora todo eso, como si estuviéramos acercándonos a Equilibrium, es sospechoso, delictivo, y los borregos que lo aceptan para colmo vigilan y denuncian a los otros, como sucede en toda sociedad totalitaria.

Inútil es explicar que el fin no justifica los medios, que hay opciones diversas, que la tasa de letalidad es baja, etc. Inútil.

¿Será la esperanza que la naturaleza humana “grite” su esencia? Sí. Tal vez. Pero cuidado. Los encerrados en los campos de concentración nazis también gritaban. Los enviados al archipiélago Gulag también gritaban. Cuidado, porque el grito también es coherentemente perseguido por estas monstruosidades.

Esta naturaleza humana, gritante, fue el origen de los EEUU, cuando miles y miles de creyentes de diversas religiones huyeron de la bestialidad de las guerras religiosas europeas.

Ahora la bestialidad, la crueldad, la alienación, son peores.

Pero ya no hay donde ir.

Prohibido abrazarse, mirarse, reunirse.

Ahora deberemos ser humanos en nuevas catacumbas.