domingo, 27 de noviembre de 2022

¿QUIÉN ERES?

 


De Existencia humana y misterio de Dios; Unsta, Tucumán, 2008, Parte I cap. 4. 

  1. La vocación individual.

 

1.1.El re-conocimiento de sí mismo en el rostro del otro.

Woody Allen tiene una magnífica película, Zelig, donde su personaje, Leonard, padece una alienación tan grave de su propio yo, que esconde su propio yo transformándose en quienes lo rodean, sumergiéndose en el “nosotros alienante”: en una masa de gente que subsume y sustituye su personalidad. Si está con negros se hace negro, si está con blancos se hace blando, si está con gordos se hace gordo, si está con chinos se hace chino. Pero, ¿quién es él?

Leonard es curado por una psiquiatra, Eudora, quien al principio lo ve sólo como un caso médico. Pero luego ambos se enamoran, se aman verdaderamente y deciden casarse. Pero, antes, Leonard tiene una recaída. Tan fuerte que huye y nadie sabe dónde está. Leonard, tratando de huir desesperadamente de sí mismo, se había “hecho” soldado nazi: el “lugar” ideal para ser “nadie” excepto un instrumento al servicio del poder.

Por una casualidad, Eudora descubre que su amado está en Alemania en la época nazi. Lo busca, y en una concentración nazi, lo encuentra. Mientras una masa compacta de yoes olvidados de sí vitorean y aclaman al dictador, ella distingue el rostro, casi imperceptible en la calculada uniformación, de su amado. Leonard la ve, y al verla, recuerda quién es él. “Esforzándose por no ser vistos –dice la vez en off de la película- los dos se ven”. O sea, mientras se preocupaban porque los ojos de aquellos que estaban ciegos no los vieran (o sea, aquellos que sólo miraban a su alienación, al dictador), ellos “se ven”. Es muy importante lo que sucede. Eudora era la única que podía mirar al individuo, a Leonard, a Leonard no en cuando soldado, instrumento, sino a Leonard en cuanto Leonard, porque lo amaba verdaderamente, esto es, le había prometido ser su esposa, buscar su bien para siempre como esposa. Ante esa mirada, mirada comunicante, no alienante, ante esa mirada única, Leonard se re-conoce a sí mismo de vuelta. Ante esa mirada que lo miraba en cuanto él, él se vio a sí mismo nuevamente en cuanto quién era.

Esta “experiencia de lo humano” nos lleva a una primera respuesta de una pregunta que ha estado planteada desde el principio: ¿cómo saber quién soy?

Una vez que hemos tenido una primera mirada de la habitación más profunda de nuestro yo, pero sin saber muy bien qué hacer con ella; una vez que hemos adquirido conciencia de la capacidad contemplativa de nuestro yo y de nuestra libertad interior, estamos en condiciones de dar una primer respuesta: búscate en los ojos de los que verdaderamente te conocen y te aman.

Pero para eso, tu mirada tiene que cambiar. Está bien que mires a las personas, diariamente, en cuando sus funciones y oficios. Este me vende una entrada, aquél me sirve en tal restaurant, aquél otro es mi jefe, aquellos son mis subordinados en el trabajo. Ok. Pero todos ellos son algo más: personas cuyo “yo” no se reduce a lo que momentáneamente “hacen” sino “yoes” con inteligencia y libertad, y con una dignidad, por ende, que supera sus haceres momentáneos o permanentes. Y una primera fase del re-enfoque de nuestra mirada es mirar a otro en tanto otro, que tiene una dignidad que debe ser respetada, dignidad que no se respeta si lo miras sólo (sólo) como un instrumento a tu servicio: el otro es un tú (Buber), no sólo un “esa cosa” que se usa y se tira. Tu mirada debe cambiar. Cuando alguien te venda algo, míralo con ese nuevo enfoque, míralo a los ojos, sonríe levemente y dile “gracias” manteniendo tu mirada tanto cuanto dure el “gracias”. Pero no como una actuación, sino como un lenguaje gestual que nace espontáneamente del re-enfoque: al otro lo estoy mirando en tanto otro, en tanto persona, y no sólo como el que me vende algo, que podría ser igual a una máquina expendedora, a la cual incluso podría patear con enojo si no funciona. Las personas no “funcionan”: son, y a ese ser tu mirada debe dirigirse.

Con esa mirada, comienzas a dar algo: respeto, y, en cierto sentido, algo de afecto. Pero surge entonces la posibilidad de plantearse lo siguiente: hay miradas “así” que siempre te han llamado más la atención que otras. Hay “otros” diferentes. Hay enfermos, hay alumnos, hay clientes de tales o cuales formas de emprendimiento, hay espectadores…. Y en el “ser en función de ellos” has sentido a veces un “llamado” especial: llamar, vocare, de allí “vocación”: como Leonard se reconoce en los ojos de Eudora, el yo se re-conoce en los ojos de los tú que de algún modo nos llaman: nos llaman, no a cualquier cosa, sino a desplegar las alas de nuestro yo, y en ese despliegue el yo se re-conoce.

Las alas del yo, desplegadas, son tus virtudes. Estate atento a ellas: andan sueltas, como indicadoras de tu yo. Algunas se despliegan más que otras, como un yo oculto que dice “soy yo”. En tu energía, en tu decisión, en tu paciencia, en tu hablar…. En todo ello se manifiesta quién eres, en función del “estar con los otros” donde “sientas” (contemples) que tu yo está “como en casa”. No es un des-cubrir instantáneo y completo, es incompleto y progresivo, pero es un des-cubrir. En mi caso, por ejemplo, la primera vez que, siendo un adolescente, me puse delante de un pizarrón y comencé a hablar a un grupo de amigos, allí comenzó un largo des-cubrimiento, que aún no ha terminado, obviamente. De lo que estoy seguro es esto: ese era yo.

La vocación individual, el descubrimiento el yo, que es obviamente individual, no es una elección. Es des-cubrir quién eres. Uno no elige arbitrariamente quién es, sino que uno es quien es. Lo que sí está en tus manos, en esa libertad interior de la que hablábamos, es la fidelidad a uno mismo. Eso sí.

Pero la vida es muy complicada. La mayor parte de las veces “hacemos” lo que podemos, como podemos. Nuestro yo quedó oculto en un sin fin de circunstancias tan infinitamente complejas que ese ocultamiento es totalmente entendible. ¿Pero qué ocurre si comenzamos a des-cubrirnos “cuando ya es tarde”? No, no es tarde. En ese caso, re-enfoca tu mirada, y, hagas lo que hagas, sirvas a quien sirvas, los aspectos olvidados de tu yo comenzarán a manifestarse. Tal vez algo haya que cambiar, pero no se trata de un “cambio de oficio” sino más bien de actitud. Comienza a descubrir quién eres “y todo lo demás se dará por añadidura”. Claro, puede haber consecuencias (de este descubrimiento) que causen algo de temor, pero si escapamos nuevamente (como Leonard cuando se hace nazi) pateamos para adelante todo. Pero alguna vez, siempre, nuestro yo nos alcanza.

Y no sólo des-cúbrete, sino “pide asilo” en los ojos de quienes verdaderamente te amen y te reconozcan. La vida tiene a veces momentos que equivalen a volver de una guerra. Es aquí donde quiero citarte a una de las filósofas y pensadoras más grandes del s. XX, Edith Stein: “…Cuando las tropas que marchaban en fila por las calles se dispersaban, cada hombre que estaba antes unido a los demás en el mismo paso y tal vez apenas consciente de su personalidad, vuelve a ser un pequeño mundo que se basta a sí mismo. Y si los curiosos, al borde del camino no distinguían más que una masa indiferenciada, sin embargo, para la madre o para la novia, aquel que ella espera es el ser único al que ningún otro es semejante: en cuando al misterio de su esencia del cual el amor de la madre o de la novia adivina algo, sólo la mirada de Dios que penetra todo, lo conoce”[1].

Quién eres, por lo tanto: eres aquel cuyos ojos son mirados por quien verdaderamente te ama. No trates de pasar esta respuesta por la razón que calcula, mide, planifica. Tu inteligencia, como nos hemos dado cuenta, es esencialmente contemplativa. Con esa contemplación, reflexión, introspección sobre ti mismo, descubres: a) que eres; b) que eres y puedes no ser; c) que eres un yo, corpóreo, con inteligencia y voluntad libre, d) orientado esencialmente a la capacidad del amar al otro en tanto otro; e) y que ese amor genuino te devuelve a la esencia de tu yo, perdido en la existencia inauténtica del correr y del hacer.

 

1.2.La esencia de tu yo.

Pero, ¿en qué se funda que nuestro yo, que tanto trabajo nos cuesta des-cubrir, sea, como habitualmente se dice, único, irrepetible? Como hemos visto, no es tanto lo que haces lo que te define como tal: eres radicalmente único, individual, aunque luego tu comportamiento pueda ser parecido al de los demás, justificada o injustificadamente.

Eres radicalmente único porque toda persona tiene su esencia individual, de manera mucho más transparente que las demás cosas. Toda persona humana es humana, y en tanto humana es igual a cualquier otra persona, y en ese sentido tienen todas las personas igual dignidad y merecen igual respeto. Y esa naturaleza no es algo en el aire: esa naturaleza humana existe realmente y totalmente, no parcialmente, en todos los seres humanos: Juan y Pedro son ambos totalmente humanos. Pero su nombre propio no es una concesión, como hacemos como una mascota. Revela una especial y más evidente individualidad: su nombre propio muestra su esencia individual, aquello por lo cual Juan es Juan y no otro. Y ese “aquello”, hemos visto, no es la historia de tu vida, no es tu naturaleza desplegada (virtudes) o tapada (defectos): es quien radicalmente eres, aunque hayas estado siempre oculto. Es quien eres esencialmente, siempre, desde el primer segundo de tu vida hasta el último. Ese yo tiene, como vimos, dos potencialidades muy importantes y especiales, a través de las cuales se despliega: su conciencia de sí (inteligencia) y su capacidad de decisión (voluntad). Pero aunque estas hayan estado también cortadas, tapadas, enmudecidas, tu yo, allí está, como ese Leonard (otro Leonard) que buscaba el Dr. Sayer en la película Despertares.

Cuando estás en plena conciencia de ti mismo, cuando estás lo más lúcido y libre que puedes estar, en nuestras siempre limitantes circunstancias humanas, el yo, como dice Edith Stein, es como el centro en el espacio del alma[2]. En ese sentido sí eres el centro del universo, porque el universo no es ya el espacio infinito de Newton, sino tu mundo circundante, alrededor de ti, y tú mismo, como un automóvil, circulas por él, y tú eres el centro, que, en el lugar del conductor, conduce. Pero el centro no se mueve. ¿Qué quiere decir ello? Que tu esencia individual es siempre la que es. Cuando la des-cubres, descubres a su vez que tus acciones más genuinas son resultados más bien espontáneos de ese propio modo de ser que, actuando, se despliega. Tus acciones de-fectuosas, más que acciones, han sido en realidad omisiones de lo que podrías haber hecho a partir de la esencia de tu yo. Te has movido, sí, pero en dirección contraria a tu yo, como un auto que da marcha atrás, se da contra una columna y se abolla.

 

1.3.Las no vividas vidas[3].

Pero, ¿qué es de lo que “hemos podido ser y no hemos sido”? ¿Qué son de aquellos sueños, ilusiones, que sabemos, en nuestro interior, que no son meros caprichos, sino parte de la esencia de nuestra yo?

Es verdad que nuestra vida pudo haber tomado caminos auténticos, y que, por circunstancias diversas, no pudimos seguir. Aceptar ello es aceptar nuestra humana condición. Pero ello muestra que la esencia del yo –como nada de lo real- no es algo unívoco, sino análogo, múltiple, que se despliega de manera concéntrica a un punto. Pero, las “no vividas vidas” ¿no implican que no se pudieron desplegar? En cierto sentido sí, en cierto sentido no. En cierto sentido sí, porque hay aspectos de la esencia de nuestro yo que hubieran implicado un camino que no se tomó. Hay que aceptarlo, porque cuanto más rica es esa esencia, más van a ser los caminos no tomados, paradójicamente. Pero, por el otro lado, esos caminos viven en ti, porque se despliegan, se abren paso, inevitablemente, a través de las ventanas de tu alma: tus virtudes, los otros a quienes miras y escuchas, tus actitudes vitales más profundas ante el camino que ya estás caminando. Siempre eres tú: en el camino que caminas se despliega también el camino no recorrido. De un modo imperceptible a veces. No, no va a salir en ningún test de los inventados por la razón calculante. Va a salir en la intimidad de tu mirada, en la vida, sanamente inadvertida, de tu razón amante.

 



[1] Stein, Edith: Ser finito y ser eterno, FCE, 1996, p. 523.

[2] Stein, Edith: Obras Selectas, Ed. Monte Carmelo, Burgos, 1998, p. 445.

[3] Ver Mallea, E., citado por Luis J. Zanotti en La hora de encontrarse a sí mismo, Ed. De Belgrano, Buenos Aires, 1994, Introducción.

domingo, 20 de noviembre de 2022

LA MÁXIMA PRUEBA DEL MÁXIMO ANTI-ANTISEMITISMO

 Tengo cierta dislexia conceptual por la cual a veces me confundo izquierda y derecha, arriba y abajo, sobre todo desde el punto de vista espacial. El GPS dice a la izquierda y yo doblo a la derecha. Los GPS tendrían que incorporar un insulto automático al usuario, que a mí me vendría muy bien. Escribiendo, a veces, también me pasa. Hace poco quise escribir "Perón" y puse "perdón". Me quise matar. 

Así que en ese caso tuve máximo cuidado: no estamos hablando del máximo anti-semitismo sino del máximo ANTI-antisemitismo. 

Conocí a Carlos Maslatón en 1976. Unos seis años después me enteré de que era judío. "¿Cómo, no sabías?", fue el típico comentario. No, ¿por qué tenía que saberlo?, respondí. ¿Qué agregaba o quitaba a mi relación de amistad con él?

"Es judío"; "mirá que es judío". ¿Y? A ver, NO judíos que me leen, ¿de ustedes dicen, habitualmente, "mirá que es católico" (bueno, tal vez últimamente...), mirá que es protestante, mirá que es no creyente, mirá que es marciano, mirá que su color favorito es el colorado?

¿Por qué es relevante esa "info adicional"? ¿Qué tiene que ver para que seas amigo, colega, compatriota y vecino? ¿Qué agrega? ¿De qué tenés que estar "prevenido"? ¿Hay algún temor? ¿Te va a hacer ir a una sinagoga? ¿Vas a tener que circuncidarte? ¿Qué? ¿Qué te va a pasar?

La pura verdad es que nada. ¿Y entonces? ¿De dónde viene esa costumbre de "andar informando" (como si la información neutra fuera posible) que tal o cual persona "es judía"?

A mí no me importa nada si alguien es tal cosa o tal otra para ser amigo, colega, alumno, profesor o compañero de viaje, salvo que esa persona en particular tenga algún especial interés en que yo camine con los pies y no con las manos so pena de ofernderse conmigo. En cuyo caso es un problema de ESA persona y su (accidental) pertendencia al "grupo de caminarás con las manos o muerte", en cuyo caso sí, ok, comprendo que alguien me diga "mirá que vas a tener que caminar con las manos". 

Ese andar comentando quién es judío y quién no, el andar contando, de tus amigos y etc., quién es judío y quién no, es el primer síntoma de antisemitismo, aunque después lo trates muy bien. "Es judío PERO es mi re-amigo", te puedes decir a tí mismo con orgullo, sin darte cuenta del horrible prejuicio que pesa sobre tu existencia. 

Las personas son únicas, irrepetibles e imposible es pretender juzgarlas o conocerlas por su pertenencia a razas, religiones, naciones o profesiones. Sí, puede ser que todo ello pueda justirficar, con sumo cuidado metodológico, un tipo ideal weberiano, que es apenas un constructo, un modelo, para manejarnos con prudencia en el complejo mundo de las ciencias sociales. Pero nada más. Cada persona es un mundo. Puede ser que alguien haya formado parte de una asociación delictiva, pero tampoco eso determina la naturaleza de su esencia. Todos los seres humanos son humanos (las cosas que hay que aclarar....); más allá de eso, cada uno tiene una esencia individual irreductible a su grupo sociológico de pertenencia. 

El día que dejemos de ocuparnos de quién es judío y quién no, habremos dado un verdadero paso adelante hacia el verdadero anti-antisemitismo. 

sábado, 19 de noviembre de 2022

A VER GOOGLE PROHIBIME DE VUELTA

 Escuchen: https://www.facebook.com/watch/?v=750776572787581 


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VIERNES, 14 DE OCTUBRE DE 2022

CUANTO MÁS CONOZCO A GOOGLE, MÁS QUIERO A MI TEORÍA CONSPIRATIVA :-)))

 

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Tu entrada "IMPRESIONANTE: LAS MENTIRAS CONFESADAS POR LA AUTORA DE LA CUARENTENA Y VACUNAS OBLIGATORIAS EN EEUU" ha sido eliminada3
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        Como probablemente ya sabrás, nuestras normas de la comunidad 
    (https://blogger.com/go/contentpolicy) describen los límites de los 
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    DE LA CUARENTENA Y VACUNAS OBLIGATORIAS EN EEUU". Hemos determinado que 
    infringe nuestras normas y hemos eliminado la entrada, anteriormente 
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domingo, 13 de noviembre de 2022

INVITO A TODOS A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO SOBRE LUIS JORGE ZANOTTI

 


Que el hijo invite a la presentación de un libro sobre la obra de su padre (1) puede parecer tan filial como cargado de una impronta personal inevitable, y ambas cosas son verdad. Pero las improntas personales no tienen por qué ser subjetivas en el sentido de "arbitrarias": es un horizonte personal que puede ser compartido con todos los que tengan inquietudes por el tema educativo. 

Mi padre, nacido en Buenos Aires en 1928, hizo sus estudios primarios en la escuela estatal de su barrio en Caballito y luego estudió la escuela normal en el Mariano Acosta. Estudió luego la carrera de Pedagogía (hoy desaparecida) en la UBA, mientras ejercía como maestro normal nacional, durante 10 años. 

Por lo tanto, su formación fue en el más estricto positivismo pedagógico argentino, por figuras ilustres como José María Torres y Víctor Mercante, y en la escuela estatal sarmientina con su ideal iluminista de formación del ciudadano según los dictados de la razón. Tomó su misión docente como un sacerdocio laical que nunca abandonó. 

Pero entre los años 50 y 60 su mente comienza a dar un giro copernicano dentro del paradigma en el que se había formado. Paradigma al que siempre respetó con mucho afecto, como la vieja casa de un abuelo que sin embargo necesita reciclarse urgentemente ante las nuevas transformaciones sociales de su tiempo.

Escribió desde entonces una serie de replanteos teóricos seguidos de propuestas prácticas de reforma al sistema educativo nacional. 

Su primer gran preocupación fue el reglamentarismo didáctico y el descuido de la libertad de enseñanza. Para gran sombro de muchos, insistía en que las leyes 1420 y 1875 de la Provincia de Buenos Aires establecían una clara distinción entre objetivos y programas, entre escolaridad e instrucción, y disponían consejos de padres, para cada establecimiento, donde los padres podían intervenir activamente en el nombramiento de docentes y planes de estudios. 

Nunca se cumplió. Los objetivos fueron sustituídos por un barroquismo reglamentarista en materia de planes de estudio y métodos de enseñanza; no se advirtió que la instrucción, como decía la ley, no significaba escolaridad obligatoria, y las facultades otorgadas a los padres nunca fueron asumidas por nadie. Mi padre proponía volver a todo ello, al mismo tiempo que reclamaba a los padres que fueran coherentes con el derecho a elegir la educación para sus hijos y no los abadonaran a la total discrecionalidad de los directivos de los institutos privados o estatales. 

Comprendió históricamente la primera etapa de la política educativa, pero la criticó por su racionalismo. Aceptó por ende las nuevas propuestas pedagógicas de Lombardo Rádice, Gentile, Dewey, Ferriere, etc., pero las criticó por pretender aplicarlas a la estructura de la escuela racionalista. Comenzó a la hablar de la tercera etapa de la política educativa: el rol esencial, y no accidental, de las nuevas tecnologías de la comunicación, cosa que había aprendido en Italia estudiando de la mano de Luigi Volpocelli y luego por su amistad con Giovanni Gozzer. Diagnosticó por ende la des-vinculación de la escuela de una sociedad atravesada por los nuevos medios, aún antes de internet, y propuso por ende nuevas funciones profesionales docentes que obviamente nadie aceptó. 

Propuso una reforma integral del sistema secundario, primero en 1965, donde proponía una escuela intermedia que pudiera ser el puente entre la formación humanística y a la vez profesional de la escuela media, y lo volvió a proponer en 1976 en otro libro donde desarrollaba un nuevo plan de estudios, con materias electivas y un sistema pedagógico más adaptado a la etapa adoslescente de los estudiantes. Propuso además integrar los estudios secundarios al mundo del trabajo y no como meras visitas sino como parte esencial del plan educativo. 

Siguió criticando al "barroquismo reglamentarista" y al monopolio estatal que niega toda libertad de enseñanza. Se dio cuenta de que la clave del monpolio estatal consistía en la fiscalización de los títulos habilitantes por parte del Estado Nacional, y por ello propuso en 1980 la separación entre titulación y habilitación profesional, donde la libertad de enseñanza por parte del sector privado iba a ser plena. 

Advirtió como ya dijimos los límites del positivismo pedagógico pero no sumó su voz a la crítica de la izquierda al sistema pedagógico argentino como emergente de un capitalismo explotador. Salió por ende él solo de los límites del paradigma positivista, pero sin aceptar por ello las críticas marxistas al sistema: él tenía las suyas propias, que podían ser aplicadas en una sociedad democrática liberal. Quedó por ende totalmente solo entre conservadorismo y revolución en el tema educativo. 

Se opuso por ende a toda legislación federal en materia educativa, que prevenía venir, preocupado, ya antes de su muerte en 1991.

Por lo tanto, creo que las propuestas educativas de mi padre son importantes para la Argentina de hoy en sí mismas y no porque lo diga yo. En una Argentina que involucionó a la planificación central total de la educación, él propuso la total libertad de enseñanza para el sector privado y la vuelta de la des-centralización originariamente prevista para la educación estatal. En una Argentina donde el colegio secunario ha devenido en una decadencia cultural total, él propuso dos veces reformas totales al sistema. En una argentina que aún no sabe cómo integrar el aula tradicional a las nuevas tecnologías, él propusto la tercera etapa de la política educativa donde lo esencial son las nuevas tecnologías de la comunicación. En una Argentina apresada por sindicatos docentes totalitarios, él propuso nuevas funciones profesionales docentes adaptadas a las nuevas circunstancias tecnológicas. En una Argentina atrapada aún en el debate entre Civilización o Barbarie, él propuso la integración de todas las tradiciones argentinas en sus propias reformas educativas. En una Argentina que cree que la educación privada consiste en institutos, llamados privados, que deben ser fiscalizados por el Estado, él propuso la total des-monopolización del sector privado de los plantes y programas estatales, y la coherente libertad de métodos distintos para lograr objetivos de ingreso al ámbito universitario que a su vez debe responder con libertad ante las demandas de una nueva sociedad tecnológica, con nuevas habilidades y competencias. 

No es el objetivo de esta entrada resumir el pensamiento de mi padre, porque ese resumen es el libro que voy a presentar. Pero sí convencerlos de que el pensamiento de mi padre no es mío sino para todos, y es más actual que nunca. 

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(1): Mañana Lunes 14 a las 18,30 en Córdoba 374, UCEMA. 

Post-datas: la presentación va a ser presencial en https://ucema.edu.ar/evento/presentacion-de-libro-luis-jorge-zanotti-sus-ideas-educativas-fundamentales-y-su-importancia

También, desde el Instituto Acton: https://institutoacton.org/event/presentacion-del-libro-luis-zanotti-sus-ideas-educativas-fundamentales-y-su-importancia-para-nuestro-tiempo-de-gabriel-zanotti/ 

El libro se puede conseguir en papel escribiendo a info@institutoacton.com.ar (NO se vende en la presentación) o en su versión kindle en https://www.amazon.es/Luis-Jorge-Zanotti-fundamentales-importancia-ebook/dp/B0BC45843Y

La obra completa de Luis Jorge Zanotti está on line en www.luiszanotti.com.ar 

viernes, 11 de noviembre de 2022

SI ME LO EXPLICAN, GRACIAS

 Cuando ganó Trump, Hillary Clinton y casi todos los demócratas pusieron en duda la legitimidad de la elección. Russia colusion, etc etc etc. Pero que yo recuerde, ningún pensar liberal clásico puso en duda las buenas intenciones de Santa Hilary. Cuando Trump hizo lo mismo en el 2020, varios liberales clásicos importantes, de todo el mundo, comenzaron a decir que Trump no sabe perder, que es un peligro para la democracia, etc. Me gustaría que me expliquen el doble estándar. Tal vez tanto Hillary como Danald estuvieron mal, pero por qué bien la primera, y mal el segundo, mm, no lo entiendo bien. Si me lo explican, gracias. 

miércoles, 9 de noviembre de 2022

YO DESAFÍO.................

 ...........a cualquier médico partidario de todo esto que me diga cuál es la razón médica, biológica, para llevar a cabo prácticas soviéticas de persecución al disidente............. Que tomen conciencia por favor que NO hacen estas cosas en nombre de la medicina, sino en nombre de una filosofía política autoritaria.............


https://www.laprensa.com.ar/522260-Las-tacticas-para-silenciar-la-disidencia-cientifica.note.aspx?fbclid=IwAR1Sh6Ve4YsStHdR_E8mTNHkElya3FEEtNQgoh7SUUHPCUNb_ksAjMEAINg 

domingo, 6 de noviembre de 2022

UN NUEVO (PERO SEGURAMENTE VANO) INTENTO DE ACERCAR POSICIONES ENTRE LOS LIBER-PROGRESS Y LOS LIBER-CONSERVATIVES

  1. ¿Es nueva la grieta?

No. Siempre existió. Lo que ocurría, como hemos dicho varias veces, es que antes de la caída del muro, la lucha contra los soviéticos nos mantenía a todos los liberales, libertarios y conservadores del mismo lado excepto tal vez los ultra-anarco-capitalistas y los paleo-libertarios. Tampoco había surgido la ideología de género y el lobby LGBT ETC.

2.       La nueva circunstancia histórica.

Después de la caída del muro, la mayoría de liberales clásicos y conservadores creyó que verdaderamente venía una etapa de libre comercio mundial y democracia global. Nos creímos el título del famoso fin de la historia de Fukuyama y no fuimos demasiado capaces de distinguir entre los neo-cons y el pensamiento verdaderamente libertario. Eso no nos permitió evaluar bien lo que estaba sucediendo. Ya la ONU y sus organismos principales (OMS, UNESCO, etc.) estaban inclinados hacia la izquierda pero se fueron radicalizando. Las políticas que defendían, financiaban y exigían a nivel mundial eran cada vez más marxistas y post-modernas. La perduración en el tiempo de dictaduras comunistas clásicas como la china, la coreana del norte y la cubana tampoco permitieron ver bien al enemigo invisible: las políticas de la ONU violatorias de las libertades individuales.

3.       A favor de los liber-progress.

Vamos a trata de ser justos con ambas posiciones. Los liber-progress tienen varios puntos a su favor.

3.1. Los liber-progress reaccionan contra movimientos conservadores que nunca se caracterizaron por distinguir bien entre lo moral y lo legal, convirtiendo estos últimos a posiciones morales en políticas públicas impuestas desde el Estado. Es verdad que el Estado no debe ser neutro moralmente, pero ello no niega que incluso en una sana sociedad secular (laicidad) las diversas concepciones filosóficas y religiosas del mundo deben convivir en un sistema de libertad religiosa. Muchos conservadores han criticado severamente a Rawls por este punto, pero tanto Rawls, con sus constitional essentials, Mises, con su libertad de juicios de valor en la cooperación social, e incluso Maritain con su fe secular, dan en la tecla de que la esencia del problema político es siempre la convivencia de los diferentes: la diversidad. Sí, es verdad que los fundamentos neokantianos de Rawls y Mises no son los metafísicamente adecuados, pero sus propuestas son más prácticas que teóricas, lo cual es otro modo de decir, en términos muy conservadores, que la política siempre es en hipótesis, casi nunca en tesis.

3.2. Los liber-progress heredan una sana herencia de la affirmetive-action. Si, es verdad que en términos libertarios los Estados nunca deben dar cuotas de contratación a nadie, pero la circunstancia histórica de los EEUU de los 60 implica que sean comprensibles esas políticas de inclusión. Los primeros movimientos de libertad de los homosexuales no hacían más que igualar su situación con la del racismo para con los afroamericans y, desde el punto de vista de la persecución sufrida, tenían razón, aunque no en las políticas concretas que proponían.

3.3. El “limitad government” siempre ha sido una cuestión política más que de moral individual. Es verdad que ello mismo es lo que admite precisamente conservadores morales más libertarios en lo político (los paleo-libertarians) pero al mismo tiempo ello implica que el liberalismo clásico esté por sí mismo más abierto a filosofías políticas más escépticas en temas de moralidad individual, aunque sus escritores fueron ellos mismos irreprochables desde el punto de vista moral (como Mises y Hayek). En última instancia, es verdad que el liberalismo clásico, y no sólo el liberalismo de Rawls, nunca fue un predicador de la moral individual, sino un predicador de los límites del Estado, que no es lo mismo.

 

 

4.       A favor de los liber-conservatives.

4.1. Si, el liberalismo clásico no es un programa de reforma moral, pero las tradiciones morales han sido a veces muy importantes en muchos de sus escritores, como parte de la base moral de una sociedad libre. Allí hay autores importantísimos que ningún liber-progress puede sacar de la tradición liberal, como un Burke, un Lord Acton, un Tocqueville, un Constant, un Adam Smith y, para ir a autores contemporáneos muy influyentes, Hayek y Popper.

4.2. No se puede borrar del mapa a la tradición católica del liberalismo ius-naturalista, comenzando por los escolásticos del s. XVI y el liberalismo católico del s. XIX: Montalembert, Lacordaire y Ozanam en Francia; Lord Acton en Inglaterra, Rosmini y Sturzo en Italia. Esos pensadores son los que influyen luego en M. Novak y en R. Sirico, los inspirador y fundador, respectivamente, del Acton Institute en EEUU. Ningún liberal o libertario tiene que pensar como ellos pero tampoco los puede descartar del escenario de ideas que constituyen una tradición importante del liberalismo clásico. Y si lo dudan, pregunten a los defensores de La Acción Francesa qué opinan del liberalismo católico del s. XIX.

4.3. En los años que van desde la Revolución Norteamericana hasta los avanzados 70 u 80 del s. XX, los debates, los issues sobre ciertas libertades individuales, eran otros. El tema de la libertad de enseñanza era la ausencia de monopolio estatal en la enseñanza; el tema de la libertad de expresión era que los privados no fueran perseguidos por el Estado, y la libertad religiosa era frecuentemente entendida desde la laicidad de los EEUU más que desde el laicismo de la Revolución Francesa. Ese modo de entender esas libertades sigue siendo a veces el modo de entenderlas de los liber-conservatives, por lo cual las invectivas, a veces muy violentas, del relato del lobby LGBY contra el “hetero-capitalismo explotador”, los ha encontrado con la guardia baja. 

 

5.       Una perspectiva superadora para ambos grupos.

El art. 19 de la Constitución argentina de 1853 es clave para superar ciertos debates irreconciliables, a pesar de estar escrito a mediados del s. XIX. La clave del liberalismo clásico, del libertarianismo y también de conservadores, debe ser la defensa del derecho a la intimidad personal o derecho a la privacidad, garantía jurídica de la verdadera diversidad. Las acciones privadas de los seres humanos que no ofendan la moral pública ni perjudiquen derechos de terceros quedan sólo reservadas a Dios y exentas de la autoridad de los magistrados. Como vemos, no se dice que las acciones privadas sean todas buenas o todas malas, simplemente se afirma que ellas, esto es, las que no afectan los derechos de terceros, están exentas de la autoridad de los magistrados (y en ese sentido “reservadas a Dios”, expresión que un no creyente puede tomar como un símbolo jurídico de distinción entre ley humana y ley moral). La moral pública siempre va a existir allí donde existan bienes públicos, cosa que ni siquiera una free city podría evitar (ver al respecto toda la obra de Buchanan y el Public Choice), y obviamente es una zona reservada al Poder Judicial, que puede ser perfectamente un common law NO estatal.

 

 

5.1. Crítica a ambos liberalismos.

Desde este último punto de vista, ambos grupos olvidan o no dan importancia a ciertas cosas muy relevantes.

5.1.1.       Es un error grave decir que “el liberal DEBE” estar a favor de la homosexualidad, la prostitución, etc. El “deber” del liberal es estar a favor de la NO intromisión del Estado allí donde se trate de acciones privadas que no violen derechos de terceros, que incluye la homosexualidad, heterosexualidad o etc., que incluye ya la prostituta que atiende en su casa o la más perfecta virgen por motivos religiosos. O sea que el liberal, lo que defiende, es el derecho a la intimidad personal, NO el “derecho a tal cosa o tal otra”. El liberalismo sigue siendo en ese sentido una doctrina del límite a la acción estatal, y por eso el liberal puede ser perfectamente conservador en lo moral. O no. Pero lo que lo define como liberal clásico o libertario no es que sea cristiano o agnóstico en materia moral.

5.1.2.       El liberal, libertario o conservador, desde su filosofía política, no tiene, en tanto tal, posición sobre las diversas teorías sobre el género. Puede tenerlas como filósofo, como biólogo, como teólogo, y pueden ser muy diversas, pero desde su posición política, lo que pide es que el Estado, ya sea federal, estadual o municipal, no coaccione a nadie a pensar, decir o hacer de un modo o del otro, como sí pretende la ideología de género, a la cual le es imposible entender libertades individuales importantísimas como la libertad de expresión, religiosa, de asociación, de enseñanza, etc.  

5.1.3.       Ambos grupos tienden a defender su posición, a veces, desde supuestos facts objetivos o desde una ciencia objetiva, y para ambos grupos es un tiro por la culata, porque Popper, Kuhn, Lakatos y Feyerabend ya han advertido la carga de teoría filosófica de las ciencias, y tanto Popper, Lakatos y Feyerabend fueron plenamente conscientes de las implicaciones políticas peligrosísimas de la unión entre ciencia y Estado. No se puede recurrir a una biología conjetural para combatir a la ideología de género: sólo se puede estar en contra de la auto-percepción de género desde una antropología filosófica, y desde el liberalismo nada debe prohibirse a quien quiera auto-percibirse como quiera, excepto que obligue a otros a percibirlo de igual modo y para colmo pagarle con fondos estatales toda su auto-percepción.

 

Espero haber ayudado en algo pero, realmente, lo dudo. Esta grieta parece tener bases psicológicas más que teóricas y ha llegado, al parecer, para quedarse, tal vez por mucho tiempo.