jueves, 6 de enero de 2022

MIENTRAS DURÓ EL LIBERALISMO

 Acabo de ver la película Mientras dure la guerra, del director Alejandro Amenábar, sobre las idas y venidas del gran Miguel de Unamuno sobre lo acontecido en Salamanca en 1936.



Quedé muy impresionado del diálogo que sostienen Franco y Unamuno cuando este último le pide al futuro dictador por su amigo Atilano Coro.

Calma, por favor, defensores de Franco, de Unamuno, de los marcianos y de los venusinos. Ya sé que el diálogo es imaginario. Nunca se sabrá qué se dijeron, como tampoco quedó grabado ni escrito el famoso discurso donde Unamuno denuncia las atrocidades de un bando y del otro. Pero tomen el diálogo como imaginario. Como tal, los guionistas han logrado perfectamente la descripción de dos paradigmas políticos inconmensurables. Por ende voy a cambiar los nombres aunque todos se darán cuenta quién es quién.

Juan: “Si, de ese señor ya me han hablado. Es protestante y masón. Un mal español”.

Pedro: “Bueno, pero él… ¡El no ha cometido ningún delito!

Ya está. Por ahora, ya está. Dos líneas que lo dicen todo.

“Un mal español”. La unidad política es La Nación identificada con el Estado, error moderno del cual la mayor parten de nacionalistas modernos no pudieron salir. Por lo tanto, lo que define al perteneciente a la Nación no es un pacto político donde se respeten sus libertades individuales, sino su pertenencia a lo que la ideología del régimen. ¿Qué es ser un “buen argentino”? ¿O un buen ruso? ¿O un buen norteamericano?

Hoy todos lo han olvidado, pero en el liberalismo clásico, lo que define al un buen ciudadano es su adhesión al pacto constitucional originario, que incluye el respeto a sus libertades individuales. Por eso Mises distingue entre Nación y Estado. Hoy todos lo han olvidado, pero lo que definió al pacto de EEUU es la Independence Declaration que decía que todos los seres humanos habían sido “dados” de ciertos derechos por Dios………. Por ende para ser un buen ciudadano lo único que era necesario era respetar el Rule of Law, o sea, respetar las libertades de los demás. Por ende para ser un buen ciudadano no había que ser católico, protestante, masón, ni blanco, como lo recordó Martin Luther King en su soñado discurso. Claro, ahora todo eso se acabó. Martin Luther King también. Ahora es ONLY black lifes matter.

Franco piensa coherentemente dentro de su paradigma. La Nación Española Católica es para él la unidad política. Católica como los ultramontanos, para quienes, como “el liberalismo es pecado”, no había debido proceso, ni separación entre ley humana y ley natural, ni derechos personales; no, todo eso es pecado. Un mal español.

Unamuno, que no había dejado de ser liberal, le responde desde la Galaxia Andrómeda: “No ha cometido ningún delito”. “Delito”, o sea, no ha atentado contra la vida, propiedad o libertad de nadie. Unamuno no podía entender cómo alguien podía ser ejecutado por ser masón y protestante. Es que Don Miguiel era un pecador, claro, un liberal. Y Franco, obviamente, no puede entender la respuesta de Unamuno.

Franco responde con el silencio. Unamuno aboga a favor de más casos. Y protesta contra las ejecuciones sin juicio. Entonces Franco dicen que eso lo hacen también los republicanos. Y la respuesta de Unamuno es más incomprensible: “¡Pero nosotros somos cristianos!”

Pobre Unamuno. Metió el dedo en la llaga, con total ingenuidad. ¿Qué impedía a los católicos ultramontanos perseguir a los no católicos, como ahora los científicos contra los no vacunados?

Porque los no católicos CONTAGIAN el error (uno de los peores era la masonería). Por el bien común, por el bien de los demás, hay que perseguirlos.

Pero atenti, la respuesta de Franco no es así de elaborada, tiene la misma ingenuidad que la de Unamuno. Se la acerca a Unamuno para hacerle una confidencia:

“Precisamente. Nosotros cuidamos al enemigo”.

Unamuno lo mira perplejo.

“Antes de morir, se les está dando a los reos la oportunidad de confesarse… Con lo que pueden ir al cielo”.

Unamuno no sabe qué responder. Qué pecador. Tendría que haber dicho gracias.

Ojalá Unamuno se hubiera sentido acompañado por otros pecadores que prepararon el camino al documento de Libertad Religiosa del Concilio Vaticano II. O sea, todo Israel y su consumación, el Cristianismo. La distinción entre el ser humano y Dios.  La distinción entre el poder del príncipe y el poder de la Iglesia. No imponer el bautismo por la fuerza. Pero no. Todo eso es pecado….

Perseguir, apresar, matar al que no es católico: todo eso es virtud. Claro. Es que los pecadores no lo entendemos.

Es que el no católico contagia, como los no vacunados. Es lo mismo. A ver Gabriel si lo entendés, te vacunás, te convertís, abandonás el pecado del liberalismo y te hacés católico “como Franco manda”. Dale.

Porque así sos un escándalo para los no creyentes. 

lunes, 3 de enero de 2022

YO NO FUI

 Alemania, 1942.

Los ciudadanos honestos alemanes se levantan a trabajar, mandan sus hijos a la escuela, y a otros, más grandes, a la guerra.

Están convencidos de que su Patria está en peligro y que deben ayudar, como sea, en el campo de batalla o detrás, pero ayudar.

Un alemán dice en su trabajo que la guerra no le parece bien.

No le pasa nada.

Simplemente, silencio.

La misma persona dice que se están preparando campos de exterminio.

Silencio, más alguna admonición.

Trata de publicar sus ideas en la prensa.

Imposible.

Comienza a dudar de su salud mental.

Pero no. Está convencido.

Los demás ya saben algo. Pero están asustados.

El también. Pero no puede soportar el sufrimiento de los oprimidos.

Un día, así como así, desaparece.

Sus compañeros de trabajo, buena gente, llaman a la familia.

La familia se ha mudado.

No hay modo de comunicarse con ellos.

Silencio.

Temor.

Abulia.

Displicencia.

Pero sobre todo, temor, mucho miedo.

Alemania, 1946.

Yo no fui. Yo no supe.

Fueron los malos. 

sábado, 1 de enero de 2022

ES HORA DE DECIR BASTA

 José Eizayaga, médico que salva el honor:

"....Ante nuestra mirada sorprendida, está pasando lo que varios virólogos predijeron en 2020. El Sars-Cov-2 mutaría hasta pasar a ser un coronavirus más, causante de cuadros respiratorios agudos banales, indistinguibles de los causados por otros virus respiratorios comunes. Surgen contagios por doquier, en una número nunca visto hasta hoy, nada detiene ahora al virus. Todos los casos (habrá excepciones) son muy leves. Uno o dos días de fiebre baja, dolor de cabeza y cuerpo, dolor de garganta y, a veces, un poco de tos. La recuperación es muy rápida. La situación vacunal parece que da igual. Tres, dos, una o ninguna dosis. La gente hace colas en la calle, en la puerta de los hospitales, bajo un sol infernal, para hacerse el hisopado. Me pregunto si no habrá llegado el momento de enfrentar la situación con un criterio médico tradicional, reservar el hisopado sólo para casos graves y hospitalizados, y tratar al resto sólo con criterio clínico. Liberar absolutamente todo, dejar de pretender controlar lo incontrolable y permitir de una vez que todos adquiramos inmunidad natural, que es la única que terminará con la pandemia."

viernes, 31 de diciembre de 2021

DEFINA COACCIÓN



 Me piden en Twitter que “defina coacción”.

¿Qué dirían los escolásticos? ¿Género próximo y diferencia específica?

Nací en un lejano país llamado Argentina, en 1960.

Recién a las 11 años tuve uso de razón, cuando leí “Las Llaves del Reino”, donde el protagonista, un sacerdote escocés, en la China de principios del s. XX, le dijo al mandarín de la zona que la misión protestante NO debía ser expulsada por la fuerza.

A mis 12, una bomba del ERP explotó en nuestra casa de Ituzaingó.

A mis 13, mi padre fue expulsado de su cátedra por la fuerza.

Defina coacción.

A mis 14, mientras leía a Mises, fui testigo del fascismo de Perón y Gelbard y su control de precios. Esa vez era en serio.

Defina coacción.

Ya para entonces sabía que en Argentina no había libertad de enseñanza porque el Estado controla los programas, que no había libertad de asociación por los sindicatos mussolinianos, que no había libertad económica ni de comercio, que la libertad de expresión estaba amenazada por el Estado, ERP y Montoneros. Había libertad religiosa, sí, pero eso a nadie interesaba.

Defina coacción.

Fui obligado a hacer el secundario espantoso y corruptor dictado por los planes del Estado.

Defina coacción.

Ya me había dado cuenta de que el derecho a entrar, permanecer y salir era violado por todos los Estados por las visas y pasaportes.

Defina coacción.

En 1976 fui testigo del gobierno militar. No me di cuenta por dos años de lo que pasaba hasta que advertí que el debido proceso había sido sustituido por el Proceso.

Defina coacción.

Fui obligado a hacer el servicio militar. La pasé mejor que en el secundario. Una vez fui obligado a controlar el libre comercio, llamado contrabando. Dejé pasar a todos los contrabandistas. Un llamado de mi padre salvó mi vida.

Defina coacción.

En 1979 pude estudiar la filosofía que yo quise. Fui la única vez que me sentí libre. Pero porque el estado “lo permitió”. El dueño de la granja dejó que la Unsta existiera.

Defina coacción.

En 1985 comencé a aportar para una jubilación privada. Fue licuada dos veces y confiscada una tercera.

Defina coacción.

En 1988 salí de América Latina por primera vez. Pero tuve que usar una pasaporte y una visa. Gracias, dueños de las granjas, “me dejaron” salir, entrar y volver. Gracias. Defina coacción.

En 1989 pude observar el estricto cumplimiento del desarrollo de la hiperinflación descripto por Mises en 1912. Obviamente no se podía usar otra moneda. Mercado negro de dólares. Lo mismo de siempre. Defina coacción.

En 1991 participé en debates en un país donde la palabra privatizar era sinónimo de traidor a la Patria. Defina coacción.

En 1993 la única libertad de enseñanza que quedaba, los postgrados, fue totalmente eliminada por un soviet llamado Coneau.

Defina coacción.

Desde el 2001 en adelante los EEUU dejaron de existir. Nadie se dio cuenta. El poder ejecutivo puede secuestrarte, mandarte a Guantánamo y devolverte, si se le canta que no eres terrorista.

Defina coacción.

Desde el 2003 en adelante los terroristas que intentaron matar a mi padre volvieron al poder. Muy moderados. Tengo que agradecerles enormemente que no lo intentaran de vuelta. Gracias, gracias.

Siempre me levanto a la mañana (siempre), desde que leí a Mises, Hayek, Rothbard, (13, 14, 15) teniéndome que enterar qué más derechos de mi existencia han sido violados. Siempre, siempre, todos los días de mi vida.

Defina coacción.

La verdad no sé por qué he desarrollado cierta percepción de la coacción.

Siempre me he dado cuenta de que soy un esclavo en una cárcel domiciliaria a veces amplia, a veces pintoresca, donde al menos pude tener familia y amigos.

Me ha venido bien, claro, porque la única libertad que tengo, que no es poca, está en mi interior.

Siempre he percibido la coacción. Siempre la veo venir. Yo no me escapo de ella pero ella no se escapa de mi percepción, llámese Marx o Marc.

Por qué será, entonces, que en Marzo del 2020 me di cuenta de que todo estaba perdido.

Los dueños de las granjas enloquecieron totalmente pero el loco era el que decía que NO.

Defina coacción.

Defínala.

Vamos.

Con claridad y distinción, por favor.

¿No puede?

¿Será que imagina muchas cosas?

Vamos, negacionista, conspiranoico, anticiencia, asesino potencial, vamos, por favor, vacúnese o si no muérase, los libres queremos ser esclavos en paz.

Defina coacción. 

jueves, 30 de diciembre de 2021

SEGUIRÉ SIENDO CATÓLICO A PESAR DE ESTAS NUEVAS HETERODOXIAS.

 Soy estudioso y admirador de Santo Tomás de Aquino.

Creo en el Catecismo de la Iglesia Católica de 1993.

Estoy de acuerdo firmemente con la Fides et ratio, la Familiaris consortio, la Veritatis splendor, la Evangelium vitae.

Estoy de acuerdo con la interpretación de Benedicto XVI sobre el Vaticano II.

Soy un admirador y difusor del magisterio de Benedicto XVI.

Estoy totalmente en contra de las teologías de la liberación y la teología del pueblo.

Soy partidario de la democracia constitucional y la economía de mercado.

Estoy en contra de la vacunación obligatoria.

Y todo ello, no porque me lo haya dicho un Papa, sino porque me lo dice mi síntesis entre razón y Fe.

Evidentemente estoy fuera, en lo humano, de la Iglesia post-2013.

Pronto terminaré excomulgado de hecho porque me prohibirán los sacramentos sin pase sanitario.

Pero seguiré siendo católico, aunque muchos se molesten.

Y que Dios NO me perdone.