domingo, 22 de octubre de 2023

¿QUE ERA EL LIBERALISMO?

 Me van a disculpar la nostalgia:

Artículo 14- Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: De trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.

Artículo 15- En la Nación Argentina no hay esclavos: Los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta Constitución; y una ley especial reglará las indemnizaciones a que dé lugar esta declaración. Todo contrato de compra y venta de personas es un crimen de que serán responsables los que lo celebrasen, y el escribano o funcionario que lo autorice. Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan quedan libres por el solo hecho de pisar el territorio de la República. 

Artículo 16- La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: No hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas. Artículo

 17- La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el art. 4°. Ningún servicio personal es exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la ley. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal Argentino. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie. 

Artículo 18- Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación. Quedan abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie de tormento y los azotes. Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquella exija, hará responsable al juez que la autorice. 

Artículo 19- Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe.  

Era hermoso. Era 170 años atrás. 

¿Ustedes ven por algún lado los gritos y los insultos?

¿El culto al líder?

¿La improvisación política?

No nos quedará otra que vivir de recuerdos. 


sábado, 21 de octubre de 2023

EL QUE PUEDA ENTENDER, QUE ENTIENDA

 https://www.lewrockwell.com/2023/10/vasko-kohlmayer/covid-vaccines-the-great-travesty-against-mankind/ 


https://www.saveusnow.org.uk/covid-vaccine-scientific-proof-lethal/ 


https://rumble.com/v1dvc6n-1000-athletes-collapsing-dying-heart-problems-blood-clots-march-2021-to-jun.html 

jueves, 19 de octubre de 2023

¿CORTAR RELACIONES CON EL ESTADO DEL VATICANO?

 Con el mismo criterio cortemos relaciones con EEUU, porque estamos en desacuerdo con Biden, o con Isareal, porque estamos en desacuerdo con Netanyahu.

No se puede confundir a un Estado con lo que lo norteamericanos llaman "this administration". Un gobierno determinado no es lo mismo que un Estado.

Por ende, las diferencias políticas que alguien tenga con Francisco no se pueden invocar para cortar relaciones con el Estado del Vaticano, y eso que yo soy partidario, in abstracto, de la no necesidad de que exista un Estado del Vaticano. 

Un Estado no es lo mismo que un Estado totalitario, de igual modo que Estado, Gobierno y Administración no son lo mismo.

Ahora bien, si alguien es anarco-capitalista y está en desacuerdo con todos los Estados, entonces que proponga cortar relaciones diplomáticas con todos los Estados pero que también renuncie a su propia ciudadanía y, más aún, que NO sea partidario de cualquiera que quiera ser Presidente de un Estado. 

domingo, 15 de octubre de 2023

AH PERO ISRAEL…………….

Ah pero nada.

NO porque Netanyahu merezca el Premio Nobel de la Paz.

Sino porque NADA justifica lo que hizo Hamas.

Las cosas que hay que aclarar.

No hay gobierno que no haya incurrido en acciones deplorables. Pero, si no somos anarco-capitalistas, esas acciones son las de un gobierno en cuestión, pero no definen al Estado en cuando tal. El Estado Argentino ES su Constitución del 53. NO Videla. El Estado norteamericano ES su Constitución de 1787. No Dick Cheny. Israel ES la Resolución 181 (II) de la ONU de 1947.

¿NO estás de acuerdo con que se haya creado el Estado de Israel? ¿Y ahora qué vas a hacer? ¿Lo que hace Hamas?

¿Eres anarco-capitalista selectivo? ¿El Estado de Israel está mal por ser un Estado? Ah, ¿entonces vas a declarar la guerra a todos los Estados del mundo?

¿Dudas de la legitimidad de origen de todo Estado? Bien, Hume te apoyaría. Detrás de todo Estado, de toda propiedad, si te vas atrás en el tiempo, encontrarás una acción deplorable. La democracia argentina actual es legítima, pero fue creada jurídicamente por un decreto de Bignone. Y la resolución 181 era justificada, creo yo, pero la ONU desde su nacimiento tuvo problemas de legitimidad. Pero por eso mismo, sólo queda la legitimidad de ejercicio del momento presente para adelante. Respetar los límites que haya, establecer libre comercio, libertad religiosa y convivir. No queda otra o la destrucción total. Y no es un argumento utilitario. Detrás se encuentra el reconocer al otro su derecho a la existencia.

En el origen de toda propiedad, de todo contrato, de toda autoridad, se encuentra el paso de la guerra a la paz. Y ese paso es en sí mismo una amnistía mutua de todo lo anterior. Inútil es seguir discutiendo por territorios y quién fue más malo que quién. La cuestión es respetar los derechos individuales DE TODOS y mirar para adelante. Tal vez más adelante, precisamente, se logren algunos ideales anarcopitalistas de ciudades estados y confederaciones libres. Pero no ahora. Ahora hay que convivir en paz.

Pero estas aclaraciones son casi inútiles. Porque detrás del odio atávico a los judíos se encuentra el odio a la libertad. Los judíos, antes de ese maso a la gran transformación, a esa sociedad contractual que tanto molesta a Karl Polanyi, tuvieron que dar ese paso desde que el Imperio Romano los convirtiera en los parias de la Historia (cuántos Titos resucitados hay hoy). Ellos tuvieron que recurrir al libre comercio y defender su libertad religiosa. Ellos NO pertenecieron a nadie, y está MUY bien. Como dije en otra oportunidad, “…Finalmente, como dice Hayek, la sociedad extensa se abrió paso ante la tribal, y todos tuvieron que saber que si quieren comer, no pueden robar, ni esclavizar, ni vivir en una aparente comunidad que sería inocente de la explotación del diferente. Pero casi todos, excepto en EEUU, se resistieron hasta donde pudieron y se siguen resistiendo. El marxismo leninismo, el nazifascismo, fueron (SON) todas formas atávicas de resistirse a NO ser explotadores del diferente. Pero, oh casualidad, los nazis, los fascistas, los franquistas, se hicieron eco del odio visceral al judío, que representaba en la historia a todo lo que ellos odiaban con más fuerza: el otro, el diferente, el que ejerce su liberad, su religión, su comercio, que es emprendedor, científico, empresario, creador. Las teorías conspirativas más absurdas, los temores atávicos del inconsciente reprimido, alimentaron y alimentan al odio al judío que sigue siendo despreciado excepto, oh casualidad, en los ambientes liberales clásicos y libertarios, que habito hace más de 40 años y en los cuales JAMAS escuché una sola palabra o expresión antisemita. Qué casualidad.”

lunes, 9 de octubre de 2023

SOBRE LAS DUBIA DE LOS CINCO CARDENALES. Ahora sí que si dudo pienso, y si pienso soy el malo.....

 En medio de todos los comentarios que han generado las dubia de los cinco cardenales, yo quisiera comentar algunas cosas, que seguramente serán un aporte más a la confusión general.

La primera dice así:

“..A raíz de las declaraciones de algunos obispos, que no han sido corregidas ni retractadas, se plantea la cuestión de si la Revelación Divina en la Iglesia debe ser reinterpretada según los cambios culturales de nuestro tiempo y según la nueva visión antropológica que estos cambios promueven; o si la Revelación Divina es vinculante para siempre, inmutable y por tanto no puede ser contradicha, según el dictado del Concilio Vaticano II, de que a Dios que revela se le debe «la obediencia de la fe» (Dei Verbum 5); que lo revelado para la salvación de todos debe permanecer «para siempre intacto» y vivo, y ser «transmitido a todas las generaciones» (7) y que el progreso del entendimiento no implica cambio alguno en la verdad de las cosas y de las palabras, porque la fe ha sido «transmitida de una vez para siempre» (8), y el Magisterio no es superior a la Palabra de Dios, sino que enseña sólo lo que ha sido transmitido (10)”.

Obviamente no. Los cambios culturales o visiones antropológicas incompatibles con la Fe, enseñada en el Catecismo de la Iglesia Católica, no pueden hacer cambiar a la Revelación Divina ni al Magisterio de la Iglesia que la ha enseñado en sus concilios dogmáticos. De lo contrario, no sería Fe Católica, sino otra interesante posición humana sometida a los avatares de la Historia y las contingencias de las cosas solamente humanas.

La segunda es la siguiente:

“…Según la Revelación divina, atestiguada en la Sagrada Escritura, que la Iglesia «por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo la oye con piedad, la guarda con exactitud y la expone con fidelidad” (Dei Verbum 10): «En el principio» Dios creó al hombre a su imagen, varón y hembra los creó y los bendijo para que fuesen fecundos (cf. Gn 1, 27-28), por lo que el apóstol Pablo enseña que negar la diferencia sexual es consecuencia de negar al Creador (Rm 1, 24-32). Surge la pregunta: ¿puede la Iglesia derogar este «principio», considerándolo, en contra de lo que enseña Veritatis splendor 103, como un mero ideal, y aceptando como «bien posible» situaciones objetivamente pecaminosas, como las uniones entre personas del mismo sexo, sin faltar a la doctrina revelada?”

Por supuesto que no. Jesucristo dijo “…pero en el principio no era así”, restaurando para la sexualidad humana, para protegerla del pecado original, la dignidad que tenía antes de ese pecado original. Obvio que después de la caída, cuesta mucho, pero para eso está la misericordia y el sacramento de la Reconciliación. Claro que toda sexualidad fuera del matrimonio, como lo entiende el Catolicismo (heterosexual, monogámico e indisoluble) es pecado, pero ello no implica condenar la conciencia subjetiva del pecador, sino al contrario, abrirlo a la misericordia, al perdón, a la recuperación de la Gracia de Dios, con todos los medios sobrenaturales que Dios nos ha dado gratuitamente por medio de la Redención, y los naturales también, claro, que no sean contradictorios con los primeros. La conciencia subjetiva está reservada al juicio de Dios, pero el Magisterio de la Iglesia puede establecer lo que es malo considerado en sí mismo. No es una distinción tan difícil.

La tercera es la siguiente:

“…Dado que el Sínodo de los Obispos no representa al Colegio Episcopal, sino que es un órgano meramente consultivo del Papa, ya que los obispos, como testigos de la fe, no pueden delegar su confesión de la verdad, se plantea la cuestión de si la sinodalidad puede ser el supremo criterio regulador del gobierno permanente de la Iglesia sin desvirtuar su ordenamiento constitutivo, tal como lo quiso su Fundador, según el cual la suprema y plena autoridad de la Iglesia es ejercida tanto por el Papa en virtud de su oficio como por el colegio de los obispos junto con su cabeza el Romano Pontífice (Lumen Gentium 22)”.

Obvio que no. Los sínodos de los obispos no son lo mismo que los concilios universales dogmáticos con el primado de Pedro. Por ende, no pueden definir en la Fe y Costumbres de manera vinculante. Nada del otro mundo.

La cuarta, la siguiente:

“…A raíz de las declaraciones de algunos prelados, que no han sido corregidas ni retractadas, de que con el Vaticano II había cambiado la teología de la Iglesia y el sentido de la Misa, se plantea la cuestión de si sigue siendo válido el dictado del Concilio Vaticano II, que «El sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio ministerial o jerárquico, aunque diferentes esencialmente y no sólo en grado” (Lumen Gentium 10) y que los presbíteros, en virtud del «poder sagrado del Orden, para ofrecer el sacrificio y perdonar los pecados” (Presbyterorum Ordinis 2), actúan en nombre y persona de Cristo Mediador, por quien se perfecciona el sacrificio espiritual de los fieles? También se plantea la cuestión de si sigue siendo válida el magisterio de la carta apostólica Ordinatio Sacerdotalis de San Juan Pablo II, que enseña como una verdad que hay que sostener definitivamente que es imposible conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, de modo que esta enseñanza ya no está sujeta a cambios ni a la libre discusión de los pastores o teólogos”.

Obvio que “…El sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio ministerial o jerárquico, aunque diferentes esencialmente y no sólo en grado”. Es Catecismo elemental. Y obvio que el sacerdote “…actúa en nombre y persona de Cristo Mediador”. Por eso no es lo mismo, con diferencia esencial, el sacerdocio común que el sacramento del orden. Nada difícil. Obvio también que la declaración magisterial de Juan Pablo II sobre el sacerdocio femenino es clara y distinta. Puede decirse (esto está discutido) que no ha sido ex cátedra, ok, pero tampoco lo sería la maldad en sí misma del aborto voluntario en todos los casos, por ejemplo. Esto ya es más complejo. Nos introduce en el tema de la autoridad del Magisterio ordinario. Pero habría que ver qué autoridad moral tiene para poner en duda lo que no es ex cátedra quien afirma como si fuera ex cátedra cuestiones de física y química en la Laudate Deum, manifestando su preocupación de que “incluso en la Iglesia” algunos piensen diferente de su ilustre opinión, con lo cual muestra cuán dispuesto está a condenar en temas opinables y a dudar del Magisterio Universal de la Iglesia con continuidad doctrinal. Lo que estoy diciendo es: quien pontifica en lo opinable no tiene autoridad moral para poner en duda lo que no lo es, según el sensus fidei, precisamente, ese mismo sensus fidei que ahora se quiere manipular para la sinodalidad.

La cuarta es la siguiente:

“…Se plantea la cuestión de si sigue vigente la doctrina del Concilio de Trento, según la cual, para que la confesión sacramental sea válida, es necesaria la contrición del penitente, que consiste en detestar el pecado cometido con la intención de no pecar más (Sesión XIV, Capítulo IV: DH 1676), de modo que el sacerdote debe posponer la absolución cuando es evidente que no se cumple esta condición.”

¡Obvio que sí! ¿Qué sentido tiene el acto de contrición, de lo contrario? Yo lo rezo todos los días, y me lo tomo en serio. ¿Es tan difícil? “Pésame Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido; pésame por el cielo que perdí y por infierno que merecí, pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan sabio como vos. Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente no pecar más, y evitar ocasiones próximas de pecado, Amén”. Esto es de Catecismo elemental. Claro que luego, lamentablemente, podemos volver a pecar, y hay que recurrir nuevamente al sacramento de la Reconciliación, pero el pecado más grave sería no tener el propósito de enmienda. No sólo un pecado gravísimo, un sin sentido del que cree que puede jugar al ajedrez con Dios y ganarle: “Dios, he pecado, pero “te aviso” que voy a seguir pecado; eso sí, decile a tu sacerdote que me de la absolución”. ¿Alguien puede ser tan…………… Tan…………………………….???? Y esto no lo dice un sacerdote, lo dice un laico, penitente.

La verdad que es terrible ver que estas cinco preguntas hayan tenido que ser formuladas al Romano Pontífice. Sus respuestas son un no elemental, un no obvio para el cual se necesita sólo la Fe más sencilla en el Catecismo. ¿Qué grave confusión mental puede hacer que se responda de modo ambiguo? Si pero no, no pero sí, en este caso, en aquél caso, etc. Para los casos pastorales está la misericordia. Pero la misericordia presupone aquello que hay que perdonar. Lo mostró Cristo en el Evangelio, con su infinita misericordia con los pecadores, pero con su santo enojo con los hipócritas.

Es increíble que se esté discutiendo todo esto.

No pertenecemos a una inexistente iglesia cuyas autoridades dudan de todo esto.