domingo, 11 de julio de 2021

REFLEXIONES SOBRE NUEVOS ENOJOS CATÓLICOS CONTRA EL LIBERALISMO.

 




Últimamente he presenciado una nueva arremetida de católicos conservadores contra el liberalismo (ellos así dicen: inútil es pedirles que distingan). Sus autores son en general personas jóvenes muy preocupadas por el “avance” de las ideas de la Escuela Austríaca de Economía, de la cual algo han estado leyendo.

Una primera objeción es el tema moral. Creen que en materia de precios, salarios, tasas de interés, la EA niega la dimensión moral. Comprendo que así lean la distinción entre ciencia y valores hecha por Max Weber, que tanto ha influido en autores como Mises[1]. Pero no es así. Lo que fundamentalmente han hecho pensadores como Menger, Mises y Hayek es señalar que la dimensión propia (objeto formal propio, si quieren) de las ciencias sociales es el orden espontáneo, o sea las consecuencias no intentadas de las interacciones humanas en el orden social. Esa dimensión no niega el orden moral. Claro que hay una ética de precios y demás señales de escasez relativa de los bienes y servicios. Pero lo que atañe a la economía es señalar ese orden espontáneo. Por ejemplo, cuando el gobierno fija un precio, hay faltante. Es una consecuencia no intentada, y desconocida, en general, por los que fijan precios.

El ejemplo es tan remanido como importante. Claro que aprovecharse del otro en condiciones de necesidad está mal, por más que el intercambio sea voluntario en sentido contractual. Pero de ello NO se desprende que el gobierno deba fijar precios y-o que esto último funcione. Fijar precios, sabiendo que la consecuencia intentada será un faltante generalizado, es tan ineficiente como inmoral. Lo demás es cuestión de distinguir entre la ley natural y la ley humana, como hace Santo Tomás en la I-II Q. 96 de la ST. Vengo haciendo esa cita desde 1985 y eso los enfurece particularmente. Todos me citan a la Q. 91 y la función educativa de la ley. Obvio. Una cosa no quita la otra. Lo que ocurre es que esa distinción de Santo Tomás lleva al fundamento del derecho a la intimidad personal, cosa que también los enfurece particularmente.

Lo interesante es que el desarrollo sostenido del mercado libre lleva a instituciones donde los precios, salarios, tasas de interés y etc. alcanzan lo que los escolásticos llamaron communis aestimatio y por ende son intercambios que no implican relaciones personales donde incidan sentimientos diversos. Ya no estamos en el s. XII donde los que pedían dinero se enfrentaban a usureros. Sencillamente pides un crédito a un banco donde la tasa de interés refleja el ahorro existente (aunque tampoco eso los calma: siguen pidiendo políticas keynesianas como si éstas se desprendieran deductivamente del Evangelio). Ahora bien, en naciones subdesarrolladas como las latinoamericanas, precisamente por la falta de mercado libre, la posibilidad de tener que intercambiar en situaciones de necesidad extrema es mayor, y al revés, a mayor desarrollo del mercado, esa posibilidad es menor. Pero ellos, bregando todos los segundos de su vida contra el mercado libre, colaboran con el primer caso, con lo cual la posibilidad de situaciones como las que ellos denuncian aumenta, y ellos vuelven a culpar al mercado libre y así por los siglos de los siglos.

Otros están muy enojados también por el tema de los fundamentos escolásticos de la economía de mercado. Lo que hacen es muy sencillo: muestran que los escolásticos “sabían de moral”, “habían leído a Santo Tomás” y por ende no tienen nada que ver con los malos, feos y sucios proto-austríacos que vinieron después. Más allá de lo históricamente dudoso que ello sea, de vuelta, una cosa no tiene que ver con la otra. La cuestión es que los escolásticos fueron los primeros, que se sepa, que analizaron las famosas consecuencias no intentadas que tanto les molestan. Que no fueron Mises, obvio. Claro, ¿tampoco habría sido un defecto que hubieran sabido tanta economía como Mises no? Oh no, vade retro Satanás.

Otros han vuelto a insistir en que “el liberalismo es pecado”, citando el famoso librito. Y lo más curioso es que lo hacen como si estuvieran en 1864, y eso tampoco los excusaría, porque 1776 y 1787 ha habían acontecido. Pero nada. Hablan como si todo el Magisterio de Pío XII, Juan XXIII, Juan Pablo II y Benedicto XVI sobre las instituciones republicanas no hubiera existido. ¿Será que son lefebvrianos? Creo que sí. ¿Pero por qué no lo dicen, entonces? ¿O será que no tienen idea de la carta de Pío IX felicitando a Mons. Dupanloup, de 1865, o de las aclaraciones de Pío X sobre el término “liberalismo”? ¿Lo saben o no lo saben? Si lo saben, ¿por qué lo callan?

Otros insisten en el tratamiento que Santo Tomás hace de los precios. Como si ello fuera Dogma de Fe. Siempre lo dije, para enojo de estos católicos y de los randianos: si quieres saber sobre Dios, lee a Santo Tomás, si quieres saber sobre los precios, lee a Mises, y no al revés (muchos hacen al revés). Si, claro que Santo Tomás se preguntó si es lícito vender algo por más de lo que vale. En esa pregunta ya estaba implícito que no manejaba teoría subjetiva del valor, condicionado por las circunstancias de la época y por la errónea teoría de la reciprocidad de cambios de Aristóteles. ¿Y por qué un católico tiene que estar de acuerdo con Santo Tomás o con Aristóteles en esos temas? ¿Quién ha elevado esas cuestiones a dogmas de Fe? (Ellos, claro). ¿Por qué un católico no puede estar de acuerdo con la teoría subjetiva del valor? Oh, porque el valor moral no es subjetivo. ¿Y de dónde sacaron que la teoría del valor en el mercado es una teoría moral? Sólo dice que un bien y servicio en el mercado tiene precio cero si su demanda es cero. Oh, pero es que debería haber demanda para “las cosas buenas” y “no para las cosas malas”. Otra vez, chicos, que sus libros y los míos no valgan casi nada en el mercado es una consecuencia no intentada de las valoraciones de la demanda. ¿Y qué pretenden, que las personas demanden “cosas buenas” por la coacción del gobierno? Ah, es que la función educativa de la ley…. Ok ya entendí. Perdón.

Y por último, noto en algunos de ellos una cierta desesperación por “refutar a Zanotti”. Muy honrado. Pero para eso hay que leerme. Yo tengo amigos íntimos que no me han leído. A nadie demando que me lea. Hay cosas más importantes que hacer. Pero SI quieres refutar a Zanotti, entonces, tarea para el hogar: Economía de Mercado y Doctrina Social de la Iglesia (Ed. de Belgrano, Buenos Aires, 1985); El humanismo del futuro (Ed. de Belgrano, Buenos Aires, 1989). Segunda edición, Ediciones Cooperativas, Buenos Aires, 2007; En castellano: El método de la economía política, Ediciones Cooperativas, Buenos Aires, 2004; Fundamentos filosóficos y epistemológicos de la praxeología, Unsta, Tucumán, 2004; Antropología cristiana y economía de mercado, Unión Editorial, Madrid, 2011; Crisis de la razón y crisis de la democracia. Editorial Episteme, Guatemala, 2014; Comentario a la Suma Contra Gentiles, Intituto Acton, Buenos Aires, 2015; Judeocristianismo, Civilización Occidental y Libertad, Instituto Acton, Buenos Aires, 2018; Igualdad, libertad, intimidad, Ediciones Cooperativas/Instituto Acton, Buenos Aires, 2010;  “La Democracia en la Doctrina Social de la Iglesia”, en El Derecho, 5 de agosto de 1982; “En defensa de la dignidad humana y el Concilio Vaticano II”, en El Derecho, 27 de enero de 1984; “Liberalismo y religión católica, apostólica, romana”, en Cristianismo y Libertad, varios autores; Fundación para el avance en la educación, Buenos Aires, 1984; “La filosofía cristiana y el pensamiento de Ludwig von Mises”, en Libertas, Eseade, Nro. 5, 1986; “Reflexiones sobre la encíclica `Sollicitudo Rei Socialis’”, en El Derecho, 20 de septiembre de 1988; “Reflexiones sobre la encíclica “Libertas” de Leon XIII”, en El Derecho, 11 de octubre de 1988; “La temporalización de la Fe”, en el libro Cristianismo, Sociedad Libre y Opción por los pobres, Centro de Estudios Públicos, Santiago de Chile, 1988. “Modernidad e Iluminismo”, Libertas, Nro. 11, 1989; “Reflexiones sobre cuestiones obvias”, en El Derecho, del 29/1/93;  “Economy and Culture in the Thought of John Paul II”, en Logos, A Journal of Catholic Thought and Culture; 1:2 1997;  “Hacia una fenomenologia de las ciencias sociales”, en la rev. Derecho y Opinion, Universidad de Cordoba, Espana, 1997, Nro. 5, pp. 611-622. Reimpreso en Sensus Communis, (2001), vol. 2, nro. 4, pp.419-435; “La ética católica y el capitalismo”, en Capitalismo y cultura cristiana, VVAA, Eunsa, Navarra, 1999;  “La ciencia como orden espontáneo”, en Libertas (30), 1999, pp. 231-263. Reproducido en Facetas liberales, Ensayos en Honor de Manuel Ayau, UFM, 2011; “La ley natural, la cooperación social y el orden espontáneo”, en Revista de la Facultad de Derecho, Universidad Francisco Marroquìn (2001), nro. 19, pp. 117-122; “The Finn-Gronbacher Debate”, en The Journal of Markets and Morality (2001), Vol. 4, Number 2, pp. 194-198; “Intersubjetivity, Subjetivism, Social Sciences, and the Austrian School of Economics”, en Markets & Morality (2007), vol. 10, number 1, 115-141; “Dignidad humana y derechos de la persona: ¿Cristianismo católico o Kant? A propósito de un debate en “Markets and Morality”; en Studium (2007), Tomo X, Fasc. XX; “Nuevo examen del iusnaturalismo: hacia un replanteo del debate”, en RIIM (48), 2008, pp. 10-16; “La filosofía política de Ludwig von Mises”, en Procesos de Mercado, Vol. VII, Nro. 2, Otoño 2010; “Ley natural, Cristianismo y razón pública”, separata del Instituto Acton Argentina, Buenos Aires, 2012, pp. 7-72; “Jacques Maritain: su pensamiento político y su relevancia actual”, en RIIM (2012), Nro. 57, pp. 115-139; “El principio de subsidiariedad ante el avance de las nuevas ideologías autoritarias”, junto con Jorge Jaraquemada, en el libro Subsidiariedad en Chile, Instituto Res Pública y Fundación Jaime Guzmán, Santiago de Chile, 2016; “La laboriosidad como virtud esencialmente judeo-cristiana”, en Fe y libertad, Vol. 1, Nro. 1, Enero de 2018; “Mises: síntesis, evaluación de su pensamiento y su importancia para el mundo actual”. Fothcoming in J. H. Cole (ed.): A Companion to Ludwig von Mises, Guatemala, Universidad Francisco Marroquín, 2019; “Comentario al famoso y olvidado discurso de Benedicto XVI en Ratisbona”, en Liber Amicorum en homenaje a Armando de La Torre, UFM/Instituto Fe y Libertad, Guatemala Ciudad, 2019, pp. 35-54; “La laicidad como un despliegue evolutivo del Cristianismo Católico”, en Fe y libertad, vo. 2, Nro. 1, enero-jumio 2019, pp. 131-144; Zanotti, G., y Estrada, J.: “La Escolástica Española”, en Revista Fe y Libertad, Vol. 3,Número 1 y 2 (Enero-Diciembre 2020) (Editado en Abril de 2021).

Vamos, chicos (y esto incluye a curitas jóvenes youtuberescos): ya son muchos años. Si quieren refutar a Zanotti, lean. El único que lo hizo fue Fernando Romero Moreno, después de lo cual, más que debate, hubo amistad, comprensión mutua y síntesis mutua. Los demás, watch and learn.

 

 

 



[1] “La filosofía política de Ludwig von Mises”, en Procesos de Mercado, Vol. VII, Nro. 2, Otoño 2010.

2 comentarios:

Fernando Romero Moreno dijo...

Ya conoces lo que de tu corpus doctrinal considero verdadero, opinable y erróneo. Te agradezco menciones lo que intenté hacer al respecto. Ahora, para alguno de mis amigos me dan ganas de escribir "El nacionalismo es pecado". ¿No es acaso una de las tres grandes ideologías de la Modernidad, como el liberalismo y el socialismo? Ah, pero nosotros hablamos del Nacionalismo Catolico. Bueno, Rosmini, Dupanloup, Ozanam, etc. hablaban de un liberalismo catolico que no encajaba en la condena a Lammennais. ¿No es algo similar? ¿Y por qué ciertos nacionalistas reivindican aspectos opinables del fascismo italiano condenado por Pio XI? Porque el mismo Papa aclaro los errores condenados, sin que implicara una condena del Partido Fascista en cuanto tal. ¿Entonces? Si hay un cierto fascismo no condenado, si la doctrina justicialista no fue condenada, si tampoco lo fueron las corrientes no marxistas de la Teología de la Liberación, ¿tan difícil es entender que hay un liberalismo catolico no condenado y eso no después de Vaticano II sino antes, con Pio IX, Leon XIII y San Pio X? ¿Es el de Zanotti? En parte sí, en parte no. Pero es mi opinión. Si los Papas quieren advertir a todos los católicos que hay errores graves en Zanotti, que lo hagan. Y para que no haya duda, que sea "ex cathedra" o aclarando que lo hacen en ejercicio del Magisterio Ordinario y Universal.¿Entonces no todo liberalismo es pecado? Exacto.Un liberalismo clásico institucional, no ideologico y no contradictorio con la DSI, no es pecado. ¿Y eso existe? Pues habrá que ver autor por autor y aún las distintas etapas en la vida intelectual de cada autor.¿Se equivocó Sacheri al elogiar a Ozanam en su El Orden Natural? ¿Fue un pecador el conservador Ernesto Padilla al ser elegido diputado por el Partido Liberal de Tucuman? ¿Peco de liberalismo heterodoxo el tradicionalista Menendez y Pelayo al adherir al Partido Conservador-Liberal de Canovas del Castillo? ¿Fueron herejes tradicionalistas como Juan Donoso Cortés,Ramiro de Maeztu, José Calvo Sotelo o Eugenio Vegas Latapie por ser dinasticamente liberales? ¿ Pecaron de liberalismo Enrique Shawn,Eduardo Ventura, Juan Rafael Llerena Amadeo, Augusto del Noce o el Cardenal Herrera y Oria por adherir a cierta democracia cristiana? Todo esto es tan absurdo que ya me cansó. Abrazo

Fernando

Gabriel Zanotti dijo...

"........Todo esto es tan absurdo que ya me cansó. Abrazo" Exacto Fer. "Me too" :-))