martes, 4 de mayo de 2010

SOBRE EL ARRESTO DE MARTÍNEZ DE HOZ

Reproducimos el editorial de La Nación del Domingo pasado.

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Editorial I

Caza de brujas

El deseo insaciable de perpetuarse en el poder hace que se utilice cualquier medio para buscar nuevas víctimas expiatorias.
La atmósfera de crispación, intolerancia y agresividad que, por la conducta intemperante del oficialismo y sus aliados, se está instalando en la Argentina alcanza ya niveles muy preocupantes. La exaltación verbal de encumbrados funcionarios del gabinete nacional parece reflejarse luego en los escraches a periodistas y en la acción de fuerzas de choque como las que agitaron la Feria del Libro.
A estas prácticas deleznables se sumó ahora la realización de "juicios populares", es decir, procesos efectuados en la plaza pública por tribunales que pretenden sustituir a los de la Constitución, seguramente para alcanzar condenas que no se conseguirían siguiendo los procedimientos que marca la ley. A quienes promueven estas prácticas, que no por realizarse a la luz del día dejan de ser clandestinas, tal vez les encantaría que su dinámica informal desembocara en la apertura de cárceles del pueblo para que todo adquiera el patético y dramático aspecto de etapas violentas del pasado nacional. Hay que celebrar que este tipo de barbarie haya quedado superado en la sociedad democrática.
Para volver más inquietante este clima, desde lo más alto del poder, es decir, desde la boca de Néstor Kirchner, comienza a alentarse otra persecución insidiosa y determinada sólo por las urgencias cotidianas del poder. Al hablar en la sede de la CGT, el martes pasado, Kirchner pidió que "desde ahora en más, sin odios ni venganzas", la Justicia "proceda a juzgar las responsabilidades como dijo la Presidenta no sólo de aquellos que lamentablemente les hicieron poner una capucha, sino de los responsables civiles e ideológicos del golpe militar de 1976".
Esta sugerencia al Poder Judicial imita la que realizó Estela de Carlotto, la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, en el polémico discurso que pronunció el último 24 de marzo, cuando, después de enumerar a varias empresas que producen hoy en el país, señaló que "la dictadura se hizo entre muchos, militares y civiles, al servicio del exterminio y la apropiación de niños. Son los mismos que hoy pretenden volver a las recetas neoliberales que tanto daño nos han hecho".
El grave peligro de esta estrategia consistiría en que, agotadas las instancias de los sectores militares, el Gobierno irá arrojando a la arena a ciudadanos civiles. No sólo a algunos ex funcionarios del Proceso, sino también a sus rivales actuales cuando ellos incomoden al matrimonio gobernante o simplemente puedan ser usados para fabricar supuestas "pruebas" de las siempre tan denunciadas como inverosímiles conspiraciones.
Estas prácticas y argumentos sugieren que el país está a punto de ser sumergido en una deleznable caza de brujas en la que, sin objetivos demasiado precisos, se buscará penalizar por fuera de la ley a quienes ejerzan una oposición real o simbólica con el actual elenco de poder. Atractivo y electrizante espectáculo que no alcanzará para ocultar que las columnas del oficialismo comenzaron a ser corroídas por graves episodios de corrupción.
Para inaugurar esta estrategia, con la que tanto simpatizaron los regímenes autoritarios de la primera mitad del siglo XX, Kirchner aprovechó que la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad del indulto dictado por Carlos Menem en beneficio de José Alfredo Martínez de Hoz.
El caso Martínez de Hoz encierra varias perspectivas. El ex ministro de Economía del gobierno de facto fue acusado por la presunta participación en un delito de privación ilegal de la libertad y tentativa de extorsión contra los señores Federico y Miguel Gutheim.
En 1986, en el gobierno del doctor Raúl Alfonsín, un juez federal le dictó prisión preventiva a Martínez de Hoz por estos hechos. Pero dos años más tarde la Cámara Federal revocó esa decisión porque no existían pruebas que acreditasen la participación del ex ministro en los hechos. Mientras Martínez de Hoz esperaba el sobreseimiento definitivo, Menem lo incluyó en sus indultos.
En 2006, el entonces presidente Kirchner pidió en público el encarcelamiento de Martínez de Hoz. Pocos días después, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, solicitó la reapertura de la causa argumentando que los hechos constituían un delito de lesa humanidad. Los señores Gutheim, cuya detención merece todos los reproches de un abuso de autoridad, no fueron desaparecidos, no estuvieron en cárceles clandestinas ni fueron sometidos a tortura. Es difícil identificar su caso con un delito de lesa humanidad, salvo que se quiera aplicar esta categoría en un sentido laxo, con el objetivo de mantener abiertas causas que la Justicia decidió cerrar.
La situación de Martínez de Hoz plantea un delicado desafío al Estado de Derecho, precisamente por tratarse de Martínez de Hoz. La del ex ministro es una figura que, por razones justas o injustas -determinar esto es parte de una valoración política-, goza de una considerable impopularidad. Es decir, se trata de alguien a quien con facilidad se puede demonizar, imputándole delitos que no cometió. Es en estas situaciones cuando la aplicación de los procedimientos y la extensión de las garantías que marcan la ley y el Estado de Derecho deben ser más escrupulosas. Porque suelen ser éstos los casos en los que, dada la antipatía que puede despertar un actor de la vida pública en la mayoría de sus conciudadanos, se suelen cometer las más graves injusticias. La civilización occidental consagró principios como el de la igualdad ante la ley y la presunción de inocencia, entre muchos otros, para evitar que el castigo o la absolución sean dictaminados con arreglo a la mayor o menor adhesión que despierte una figura en la muchedumbre. De lo contrario, estaríamos sustituyendo los códigos por los deseos de la masa o las encuestas de opinión.
Las expresiones del esposo de la Presidenta podrían operar como las palabras de un demagogo que pretende agitar un sentimiento de antipatía para condicionar el pronunciamiento de los jueces; en el caso Martínez de Hoz, quien está a cargo del proceso es Norberto Oyarbide. Sin embargo, en esas expresiones hubo algo más grave: sugirieron que, desde el poder, se prepara una lista de aquellos que ocuparán el lugar que hoy le cabe al ex ministro de Economía del gobierno militar.
Desde su llegada al poder, los Kirchner no han cejado en su desaforado afán de intentar construir poder a partir de promover la intolerancia, las divisiones, los enfrentamientos, las tensiones, los resentimientos y hasta el odio entre los diferentes sectores de la sociedad. Primero fueron las Fuerzas Armadas. Luego la Iglesia, las empresas privatizadas, el sector agropecuario, los medios de difusión y últimamente hasta el Poder Judicial, cuyos miembros imparciales parecen molestar sobremanera al oficialismo.
Que estas persecuciones se realicen enarbolando la bandera de los derechos humanos es más que una paradoja. Es la revelación de que, entre nosotros, el recurso a esos nobles valores se está volviendo una coartada para el combate faccioso.
La política en materia de derechos humanos del gobierno de los Kirchner ha sido siempre sesgada y parcial. Se ha enfocado solamente en perseguir los delitos cometidos en la represión al terrorismo, olvidando en paralelo a las miles de víctimas inocentes de los atentados terroristas que claman por su derecho a la verdad y a la justicia. Un nuevo capítulo parece estar próximo a abrirse. Uno que apunta a abrir otra etapa persecutoria señalando, ensuciando, persiguiendo, lastimando y procurando encarcelar a civiles.
Esto sucede en momentos en que la Argentina se desliza peligrosamente hacia un autoritarismo creciente que está reduciendo el Estado de Derecho a la categoría de mera apariencia. El deseo insaciable de perpetuación en el poder utilizando cualquier medio (y presumiblemente hasta la sed de venganza) parece no detenerse en medir costos cuando de procurar víctimas expiatorias se trata.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Memoria como sinónimo de rencor. No la terminan más. La justicia no alcanza, los mea culpas no alcanzan, las prisiones perpetuas no alcanzan, los juicios justos no alcanzan, las persecuciones injustas no alcanzan.

Cuando se tiene el alma gangrenada, nada alcanza.

Y encima, es unidireccional; los otros responsables del asunto, gobiernan o viven indemnizados, felices de la vida.

Juani R

Carolina Gonzalez Rodriguez dijo...

Gabriel, no podría estar más de acuerdo con vos.

La gravedad de las reiteradas pruebas de intolerancia y violencia instrumental que este gobierno fogonea se impone por la inactividad de las instituciones que deberían funcionar como los "anticuerpos" naturales de la República.

Como abogada de la matrícula de la Capital Federal sentí una profunda vergüenza, propia y ajena, por la vejación que la farsa del "juicio contra los medios" significó.

En esa pantomima oscura y amenazadora no hubo lugar para el elemento fundamental de un sistema republicano, garante de la paz y la seguridad: el derecho a defensa y al debido proceso.

Ni el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, ni la Asociación de Magistrados, ni las muchas y distintas asociaciones de abogados, ni las Facultades de Derecho, ni el Poder Judicial... ninguna de las instituciones que deberían ser las defensoras evidentes del sistema civilizado de resolución de conflictos se pronunció de manera tajante y enérgica. Ninguna de ellas se horrorizó de las consecuencias siniestras de esa patética puesta en escena, y ninguna se alzó en defensa del sistema más eficaz para la gestión de la justicia, entendida como la asignación de consecuencias a los actos propios: el Estado de Derecho.

Gracias y un cariño!

delivery post-crucifixión dijo...

Cada vez me confunden más en este tipo de procesos. Para ser franco, Martinez de Hoz no fue nunca de mi agrado. No obstanrte recuerdo que mucha gente aplaudió en aquel momento su política económica.

Con respecto de lo que se lo acusa, hoy miércoles temprano una radio F.M entrevistó brevemente a la viuda de G. La mujer, ya entrada en edad, pidió (casi rogó) que no la molesten con estos temas, y, lo más sobresaliente fue cuando dijo que "ahora vivimos en verdaderos tiempos de inseguridad, vivimos enrejados mientras los delincuentes andan sueltos."

La mujer de la presunta víctima de Martinez de Hoz no le interesaba un bledo todo esto, solamente estaba indignada por la inseguridad de nuestros tiempos.

Al margen de todo (más allá si tiene alguna culpa este hombre de 84 años de edad...), me sigo preguntando qué pasa con los Firmenich y compañía.

Perdon Gabriel pero..., ¿hasta cuándo nos van seguir tomando por boludos?

Ups...., cierto: ¡Chavez manda!

Seguimos en "Bananas"...

triste, muy triste...!

Gabriel Zanotti dijo...

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1261527

Gabriel Zanotti dijo...

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1262437

María Antonieta Arnal dijo...

Lo que escribes tiene tanta relación con Venezuela... No podemos dejar que los Kirchner y Chávez se apoderen de Argentina y Venezuela.

Anónimo dijo...

Yo soy democrático, y espero que las ideas que levanto se lleven adelante de forma democrática. Es decir, a través de las instituciones y representantes elegidos por los ciudadanos. Si las ideas democraticamente imperantes son otras, me opondré como ES MI DERECHO, pero las respetare como expresión de la voluntad general.

Yo creo que vos defendes tus ideas tanto, que no importa con cuales medios se pongan en practica. Si vos queres absoluta libertad economica, que aquellos que tengan ventajas comparativas estáticas las exploten en beneficio suyo, no importando cual es el beneficio del país, etc. esta bien, ES TU DERECHO. Pero no podes defender a quién las impuso dictatorialmente.
Si lo haces, no sos un democrático, un ciudadano. Y deberías salir de este organismo contractualmente generado y sostenido, organizado DEMOCRATICAMENTE.

LA IDEAS NO SE IMPONEN, SE VOTAN.

Carolina Gonzalez Rodriguez dijo...

Será democrático pero no valiente. Al menos no lo suficiente como para identificarse.

Si pudiera contestarle le diría que dudo seriamente de que realmente sea democrático cuando dispone lo que tenés que hacer y te ordena que "no defiendas" a quien a él / ella no le agrada, y salgas de "este organismo contractualmente generado y sostenido, organizado DEMOCRATICAMENTE".

Y a cuál "organismo" se refiere?? Blogger? Y tanta consideración por los "organismos" espontáneos y los intercambios contractuales libres.... será un austríaco/a?

Cariños Gabriel!!!

cristian dijo...

gente, el tiempo tan rememorado por los que pretenden eliminar a los que no les gusta ya paso y dejo un tendal de muertos dificil de olvidar, ahora es tiempo de encerrar a los genocidas, les guste o no. consejo democratico, hagan un partido, presentense a elecciones, ganen y revisen todo lo actuado.

Carolina Gonzalez Rodriguez dijo...

Estoy de acuerdo con Cristian en que es tiempo de dejar de lado el pasado, fundamentalmente el de aquellas políticas que significaron, por ejemplo, la muerte de 110 Millones de personas (de los cuales 25 millones murieron en los gulags soviéticos -ver la obra de Aleksandr Solzhenitsyn "Archipielago Gulag").

Y defintivamente Cristian, te voy a hacer caso y le voy a proponer a Gabriel Zanotti que formemos un partido político en el que los fundamentos partidarios sean: 1) respeto IRRESTRICTO al Estado de Derecho, y -consecuentemente- a las garantías constitucionales de presunción de inocencia,de debido proceso e igualdad ante la ley; 2) respeto IRRESTRICTO a los derechos humanos, incluido, por supuesto, el derecho humano de propiedad privada; 3) Instauración de métodos que garanticen la dignidad humana y la libertad, apoyándose, nada más y nada menos que en la Constitución Nacional, que es el instrumento necesario y suficiente para prevenir y -eventualmente- subsanar los atropellos contra las libertades y la dignidad individual que puedan causar otros individuos Y EL ESTADO.

Tenés mucha razón en que quienes abrazamos a la libertad como derecho humano escencial tendríamos que -de una vez por todas- formar un partido político que destruya el monopolio que la izquierda pícara consiguió sobre los términos "democracia", "dignidad" y "derechos humanos", por ejemplo. Y atentemos contra cualquier corrección política (también fogoneada por la izquierda) que manipula alegre y livianamente vocablos tan significativos para tanta gente como "genocidio".

Un profesor de la NYU, especialista en derecho japonés me dijo el otro día "la próxima vez que alguien diga que los procesos electorales japoneses no son "democráticos" no lo voy a permitir. Yo presencié la pantomima de elecciones en China... y eso es NO DEMOCRÁTICO".

Desvirtuar vocablos y conceptos, como el término "genocidio", por ejemplo no va a ser gratis, en el sentido de que no va a ser inocuo.

"Democracia", Cristian, impone la obligación de convivir con las minorías, aún si esas minorías te resultan repelentes. Y "Democracia" no significa que las mayorías circunstanciales están acertadas y las minorías equivocadas. Recordá que una y otra categoría son siempre circunstanciales. Si no estoy equivocada... el partido Nazi en Alemania fue la primer fuerza política en las elecciones parlamentarias de 1932 las que se ganaron, democráticamente, por mayoría de votos.

Martín dijo...

Doctora, usted es no está siendo sincera. Es obvio que simpatiza con los militares y los civiles que formaron parte del Proceso. Sus ideas han sido por ellos enarboladas e implementadas a un costo altísimo para el país: 30.000 de sus hijos.

Si bien ningún crimen justifica la pena de muerte... cuantos cree usted que eran parte de la guerrilla o subversión? los 30.000? 30.000 bombas estallaron en atentados durante los setenta? 30.0000 secuestros por rescate o "presiones" se levaron a cabo?

Seguramente, eran pocos los subversivos en comparación con la cifra (insisto, su crimen no implica la pena de muerte, prohibida constitucionalmente); al resto, se los mato por pensar diferente. 30.000 seres humanos que no pensaban igual, "procesados"!

Eso no es un genocidio? Caratularlo así, usando su terminología... es una manipulación de la izquierda?

Usted justifica ese genocidio perpetrado por personas afines a sus ideales, llamando la atención sobre otros (causas de la humanidad sin duda, pero ajenos a la realidad del país) presuntamente sin condena. Actos atroces, sin ninguna duda... pero que tienen que ver con estas 30.000 almas? ellos iban a instalar gulaks acá? a constituir un comunismo totalitario?

Me parece que los 30.000 no pensaban así... y si lo hubiesen hecho, de ninguna manera merecían su destino.
Por último, llamo la atención sobre su comentario sobre la democracia. Los derechos humanos no son naturales. No son impuestos por Dios, ni emanan de la Biblia; son parte del contrato que los hombres firmamos y ejercemos a diario, el que funda nuestra sociedad: el Contrato Social. Y esos derechos de Libertad, Igualdad y merecida Propiedad Privada, solo pueden garantizarse en Democracia; en la medida en que todos los reconozcan. No en un autoritarismo.

Usted cree que hay libertad cuando algunos la gozan y otros no, decidido esto de manera arbitraria, autoritaria? Hay derecho a la propiedad cuando unos pocos la concentran, ayudándose de su condición usurpadora del poder? Que igualdad hay cuando las instituciones garantizadoras de las oportunidades (escuela, universidad, etc.) son colocadas en jaque, retirándoseles sus fondos paulatinamente, echando profesores y demás, en nombre de la “seguridad nacional”?
La Democracia no es un sistema perfecto… pero es el mejor que tenemos. Argumentar que sus fallas (algunas catastróficas, como usted señalo) dan derecho a soluciones no-democráticas… me parece atroz. Para vivir en esta sociedad, históricamente constituida, hay que ser democráticos. Y no por imposición. Hay una opción; vivir en la selva. Si no nos gusta que todos voten, que todos participen en la cosa pública, que todos tengamos oportunidad de hacernos ricos o vivir dignamente… podemos elegir vivir como Tarzan. Eso es la democracia: no estás obligado a ella, pero si estas adentro, respétala. Como los demás.

Carolina Gonzalez Rodriguez dijo...

A su pregunta "Usted cree que hay libertad cuando algunos la gozan y otros no, decidido esto de manera arbitraria, autoritaria?" Sí, creo que aquellos que ostentan la libertad en esas circunstancias son libres. Por supuesto, esto no
significa decir "creo que quienes no la ostentan deben mantenerse en ese estado". Todo lo contrario! Respondí a su pregunta,
y, aunque no es lo que preguntó voy más allá y le comento que creo, también, que es imperativa la expansión de libertades a
todos los individuos, para lograr por ese medio el crecimiento y el desarrollo más rápido.

Y a la que formula al preguntar "hay derecho a la propiedad cuando unos pocos la concentran, ayudándose de su condición usurpadora del poder?", luego de leer a Hayek confieso que me resultó muy apaciguador entender que aún el Comunismo propugna la existencia de la propiedad. Difieren, por supuesto, con quienes abrazamos las ideas libertarias, en cuánto al titular de esa propiedad. Por lo que, contestando a su pregunta, sí, creo que quienes son propietarios de bienes tienen el
derecho objetivo a la propiedad, que -en la práctica, y a diferencia de muchos otros- ejercen. Pero, al igual que con la
respuesta del párrafo anterior, esto no significa decir "estoy de acuerdo con la concentración de la propiedad privada como
consecuencia de posisiciones de poder dominante". Quién puede estar de acuerdo con la mecánica Kirchnerista de apropiación de
miles de hectáreas de tierras fiscales a precio vil (a las que accedió por el solo hecho de ser el señor feudal de Santa Cruz) para luego venderlas a precio de mercado?! Es un sustantivo problema de asignación de derechos de propiedad, que, en mi humlde
opinión, nunca puede solucionarse violando aquellos mismos derechos que se pretenden proteger.

Finalmente, le confieso que me demandó más de una lectura el último párrafo de su post. Y esto fue así porque me pareció que
-a diferencia del resto de su opinión- está Usted totalmente de acuerdo con lo que yo manifesté en el comentario que mereció
su respuesta. Nuevamente, dada su apreciación inicial sobre mi sinceridad o falta de, no me extrañaría que resistiera lo que
voy a decirle... pero estoy totalmente de acuerdo con Ud. Ya lo dijo Winston Churchill (que no era muy libertario que
digamos) "La democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los sistemas políticos restantes."

Y, como ferviente creyente en el Estado de Derecho, con todo lo que eso significa, no me imagino un sistema que sirva de
mejor marco para la instauración de ese régimen que el democrático. De ahí que quienes obtienen las mayorías, circunstanciales, están obligados a respetar y a consensuar con las minorías, también coyunturales.

Desde que tuve a mi hijito, no pierdo la fe -y lucho todos los días desde mi humilde posición- de vernos a los libertarios, a
quienes creemos en la libertad, en la dignidad humana y en la propiedad privada, siendo -por fin- mayoría

Alejandro Brossard dijo...

Algunos se preguntan: “¿Cómo pueden ser tan crueles?” Yo me preguntaría: ¿Cómo pudo ser este individuo tan CRUEL, tan VIL, tan INMORAL, tan falto de ÉTICA, como para crear la tablita cambiaria, la inconstitucional ley 1050, apoyar y delinear junto a Cavallo la estatización de la deuda externa? Y eso solo son algunas cosas. A este individuo no le importo en absoluto dejar cientos de miles de familias en la calle. A él no le importo ver como los ahorros de cientos de miles se evaporaban, mientras él y sus socios se enriquecían OBSCENAMENTE.A él no le importo que millones pasamos a tener una deuda que no nos corresponde, que no tomamos, y de la cual nada teníamos que ver, para salvar a sus socios terratenientes, empresarios y amigos. Y hoy en día, gracias a políticos, empresarios, banqueros, sindicalistas y demás ENGENDROS que hay en este país, se nos hace imposible pagar. A él no le importo cobrar hasta este año jubilación de privilegio, como si le hiciera falta. A él no le importo, en realidad disfruta, de los territorios que recibieron de regalo del asesino Roca a pertir de la campaña del desiero y el exterminio de los aborgígenes. Si a este individulo no le importo nada de eso. Si pudo ser tan cruel, tan vil, tan amoral… ¿Por qué molesta que se le aplique lo mismo a él?
Alejandro Brossard

Gabriel Zanotti dijo...

Alejandro, estás en el límite de la no agresión que yo demando en mi blog. Pero, a parte de que serían muy debatibles varias cosas de las que decís, una respuesta simple a tu última pregunta es: porque entonces te convertís en él. Representás, evidentemente, a miles de argentinos consumidos por la venganza total. No han aprendido de Gandhi, ni de Mandela.............. Ni van a aprender porque las ideologías ciegas en las que vivien impiden el aprendizaje. Y son el camino a la muerte de la Argentina como proyecto de Nación.

Alejandro Brossard dijo...

Gabriel: No necesito que publiques esto. Es solo respuesta a lo que me decís. Primero: ¿Conocés la vida real de Gandhi? ¿Sabías que Gandhi era racista? ¿Sabías que hablaba mal de los negros? Por otro lado, lo siento pero nunca creí en eso de que hacer justicia haciendolos sufrir lo mismo que ellos nos hicieron sufir a nosotros, es caer en lo mismo que ellos. De esa manera, nunca se va a terminar con los aprovechadores. Y por último, te comento que tengo 51 años, vivi la época de este individuo y las cosas que hizo. No me lo contaron. Y vi como se aprovecho de la gente con la 1050, vi como se hizo, e hizo millonarios a sus socios, con la tablita, vi como semanas antes de cada desastre del dólar, este individuo y sus socios compraban desaforadamente sin avisarle a nadie (Yo trabaje en el Banco Central de la Rca.Argentina hasta 1992, en sistemas, lo que significa ver mas cosas, aunque por supuesto en esa época intentar usarlas era sentencia de muerte), vi como estatizaron la deuda. Tuve que vivirlo y sufrirlo. Perdón, pero no me digas que no me ponga iracible con este tipo de personajes. No les deseo absolutamente nada bueno, ni ninguna misericordia. Y eran tan caraduras que comulgaban en las iglesias los domingos, mientras se llenaban los bolsillos y la gente veía desaparecer por todo lo que había luchado. Él y sus socios se merecen lo peor. Mil disculpas, por como me siento. Pero olvidarme no va a mejorar las cosas. Vos podés pensar que si. Yo tengo derecho a pensar que olvidar no sirve de nada.

Gabriel Zanotti dijo...

Alejandro, yo tengo 50. Si tuviera tu misma actitud tendría que estar lleno de furia y rencor ni sólo contra los militares, sino por lo que los demás gobiernos, anteriores y posteriores, nos hicieron a mí y a mi padre. Para tu salud espiritual, te recomiendo el perdón.

Gabriel Zanotti dijo...

Y sobre el perdón, remito a
http://gzanotti.blogspot.com/2008/08/perdonar-o-morir.html

Alejandro Brossard dijo...

Insisto, no hace falta que lo publiques. Y lo que decís es justamente lo que siento. En mi época de empleado del BCRA, tuve que vivir Militares (Con los conservadores en el poder), tuve que vivir Radicales, y en el BCRA específicamente la nefasta Coordinadora radical, que se llenaron los bolsillos, estafaron y amenazaron a infinidad de gente, además de crear el plan austral, el plan primavera, y demás engendros (Gente protegida, apañada y defendida por Alfonsín). Tuve que aguantar a los peronistas y a los menemistas (Que es lo mismo que decir conservadores ya que el que ideaba las cosas era Alsogaray). En una palabra tuve el ejemplo de los 5 poderes que nos han gobernado desde 1816 (No de 1810 que no fue la independencia). Los vi robar, los vi amenazarnos a los de la coordinadora cuando quisimos hacer públicos, por ejemplo, los "ARREGLOS" con Perez Companc. Vi como los militares y sus socios (Los que justamente formaban la sociedad de este individuo) con Sigaut a la cabeza se llenaron los bolsillos obscenamente con "el que apueste al dolar pierde". Lamentablemente desde mi posición en el Central vi como llevaron exponencialmente a llenarse de dinero todos estos grupos, mientras todos los demás nos hundíamos en la miseria. Vi, como te dije, como amenazaron a nuestras familias (a los de sistemas) si intentábamos publicar algo. No me pidas que no quiera lo peor para ellos. Mi paz espiritual va a llegar el día que estos individuos pagen por lo que hicieron. Y hablo de todos. No solo estos engendros de derecha, también los vivos de izquierda.
Lo siento, pero cada vez que pueda voy a hacer campaña en contra de esta gente amoral y ladrona. Por supuesto no es mucho (Soy Juan de los Palotes), pero mi granito de arena lo voy a poner.

Martín dijo...

No me gustan los Kirchner. Y creo que han utilizado los temas de los derecho humanos, justicia, memoria, para sacar provecho político.

En lo personal, me va bien en la vida, tanto en el plano socioeconómico como afectivo. Soy feliz. Tengo 23 años, no viví el tiempo de la dictadura.

Mi "espíritu", Gabriel, esta libre de rencor. Entonces, ¿por que creo que los que cometieron crímenes deben ser castigados? Si yo salgo de mi casa, me roban, y pido justicia... ¿soy un rencoroso? O en vez de pedir justicia, tengo que "inmolarme" y perdonar, tanto al delincuente que me robo mi celular que con tanto esfuerzo de trabajo me compre, como al genocida que mato a 30.000 conciudadanos míos por pensar diferente?

Por favor, que me expliquen y fundamenten que debería hacer!

Gabriel Zanotti dijo...

Martín,
en mi modo de ver, el perdón judicial es precisamente para casos terribles. ¿Pensás acaso que en el nazismo participaron sólo los grandes jerarcas que fueron juzgados en N después de la Segunda Guerra? No, hubo civiles, mandos inferiores, etc. Si todos ellos hubieran sido juzgados hasta el infinito por las autoridades de Alemania Occidental a partir del 49, hubiera sido un cuento de nunca acabar que hubiera generado sólo reacción. Las sociedades deben aprender a perdonar y mirar para adelante precisamente en estos casos. Lo qie digo incluye a militares Y a guerrilleros. Pero aquí no sólo se perdonan, sino que se olvidan (que no es lo mismo) los terribles asesinatos sólo de estos últimos.