domingo, 6 de enero de 2013

TODO LO QUE SE MUEVE, SE MUEVE POR OTRO. LUEGO, LAS MALVINAS SON ARGENTINAS

Ya que la Presidente insiste en desplazar sus ideas de libertad solamente a dos maravillosos e importantísimos islotes, mientras mantiene un enorme territorio cerrado, inutilizado, subdesarrollado y tiranizado, nosotros insistiremos en apoyarla, reiterando, casi un año después, importantes argumentos filosóficos que demuestran de modo irrefutable e incontrovertible que las Malvinas son argentinas, de modo tal que todo el que lo niegue, anatema sit. He aquí nuestros brillantes argumentos, mientras esperamos el agradecimiento de nuestra eximia presidente, heredera de las gestas liberadoras de los grandes imperios capitalistas causantes, por supuesto, de todos nuestros males.


DOMINGO, 12 DE FEBRERO DE 2012


LAS CINCO VÍAS PARA PROBAR QUE LAS MALVINAS SON ARGENTINAS (continuación)

Uno. Todo lo que se mueve, se mueve por la Argentina. Ahora bien, las Malvinas se mueven. Luego, son argentinas.

Dos. No es posible que algo sea causa eficiente de sí mismo, pues toda causa se remite a la causa eficiente principal como a su primera causa. Ahora bien, es obvio que las Malvinas son un instrumento de nuestra soberanía. Luego, remiten a la primera causa, que es la Argentina. Luego, las Malvinas son argentinas.

Tres. Las naciones nacen y mueren. Luego, son contingentes. Pero lo contingente se remite al primer país necesario como su causa primera. Ahora bien, las Malvinas alguna vez no fueron argentinas. Luego, se remiten a la causa primera, que es necesaria, que es la Argentina, que siempre es, que no nació ni morirá jamás.

Cuatro. Es obvio que hay grados de perfección entre las naciones. Por ejemplo, Inglaterra, que es muy imperfecta, hasta Francia, que es menos imperfecta. Pero todo lo que es imperfecto remite a lo perfecto como su causa primera, al máximo país, que es lo totalmente perfecto. Ahora bien, si las Malvinas fueran inglesas, serían muy imperfectas, pero como todo lo imperfecto remite a lo perfecto como a su causa primera, entonces las Malvinas están causadas por el primer país perfecto, el mismo País Subsistente, que es la Argentina. Luego, las Malvinas son argentinas.

Quinto. Vemos que los países que carecen de conocimiento son dirigidos hacia su propio fin. Pero ello no puede ser casual, sino que responde a cierta causa final, que es lo primero en la intención, de igual modo que la flecha es dirigida hacia su objetivo por la sabiduría del arquero. Por lo tanto, todos los países que carecen de conocimiento, como Inglaterra, o que tienen conocimiento imperfecto, como Francia, donde escribe Sartre (y a pesar de ello es imperfecta), son dirigidas hacia su fin, son ordenadas hacia su fin por un ser máximamente inteligente, por el país máximamente inteligente cuyo conocimiento es perfecto, esto es, la Argentina. Luego, las Malvinas son argentinas.

Pero todos sabemos que estas pruebas han sido refutadas por Kant, dado que la argentinidad no puede ser un predicado analítico del sujeto “islas Malvinas”. Para Kant, toda proposición de argentinidad debe constatarse empíricamente, no se puede derivar a priori de ningún sujeto.

Pero no, Kant olvida que las 5 vías no son un argumento a priori, sino a posteriori de los efectos. Esto es, la argentinidad es la causa por la cual las islas son Malvinas. Luego, dadas las islas Malvinas, la causa necesaria es que sean argentinas.

Pero, diría un kantiano, ese argumento esconde sin advertirlo el argumento ontológico, a saber: la argentinidad es aquello mayor de lo cual nada puede ser pensado. Luego la argentinidad existe y es causa, obviamente, de aquellas cosas que pueden ser pensadas no siendo perfectas (como las islas británicas, por ejemplo). Por lo tanto la argentinidad es causa de todo lo que existe. Lo cual, vuelve a decir Kant, presupone el argumento ontológico, que es falso. Porque las 5 vías presuponen que no se puede llegar al infinito en la serie de causas. O sea: que un país contingente se basa en el primer país necesario (o sea, Argentina) como causa primera. Pero, ¿por qué la serie no puede remontarse al infinito? Las vías afirman que “tiene que haber un país primero para que los otros causen”, pero, ¿no es ello lo que se quiere demostrar?

No, Kant se equivoca de nuevo, porque las vías presuponen la causalidad metafísica, a saber, que todo aquello donde es diferente la esencia y la Argentina, está causado por otro, y ese otro es la Argentina en sí misma.

Pero allí entra Heidegger. Esa diferencia entre esencia y argentinidad es una concepción ontoteológica: en vez de buscar la argentina del ente, se quedan con el ente y así derivan en una concepción esencialista que ha implicado el olvido de la Argentina en toda la historia de la filosofía occidental.

Pero el argumento de Heidegger está errado, ya que no se ha dado cuenta de que precisamente en las 5 vías la argentina del ente no es olvidada, ya que al llegar a la Argentina en sí misma como primer país necesario, causa de todos los demás, se llega al ser, a la argentinidad olvidada por la onto-teo-logía occidental.

Al final, el más sutil fue Gaunilo, quien dijo que si el argumento ontológico fuera correcto, entonces se podría pensar en una isla perfecta y esa isla perfecta existiría, o sea, sería argentina, dado que lo que no es argentino no existe. Precisamente, de eso se trata: con sólo pensar las islas Malvinas, son argentinas.

Con lo cual queda demostrado que las Malvinas son argentinas y refutados todos los argumentos que han intentado refutar dicha necesaria y sólida conclusión.