lunes, 21 de mayo de 2012

DERECHOS HUMANOS

Toda persona tiene derecho natural al fruto de su propio trabajo, o a lo legítimamente heredado o donado sin fraude. Ello incluye al libre comercio.

Por ende, todo impuesto que grave la propiedad o la renta es contrario al derecho natural y por ende intrínsecamente inmoral.

Y toda persona es inocente excepto se demuestre lo contrario.

Por ende, ninguna persona tiene por qué declarar ante nadie sus ingresos, ni el origen o el destino de sus ingresos.

Todo impuesto que grave la propiedad o la renta es contrario al derecho natural y por ende intrínsecamente inmoral.

Toda persona tiene el derecho de entrar, permanecer o salir de su territorio.

Por ende, toda persona tiene el derecho de emigración e inmigración sin declarar absolutamente nada de sus ingresos legítimamente adquiridos.

Si alguien ha adquirido sus bienes por robo, fraude, dolo, violencia o evasión de los pocos impuestos justos que pudiera haber (viejo debate), debe ser previamente procesado y recién allí la justicia tiene derecho a inquirir sobre sus bienes y revisar su propiedad.

Hasta entonces, toda pregunta coactiva sobre cuándo, cuánto, de dónde o hacia dónde, sobre los bienes propios, en viaje o no, es intrínsecamente inmoral.

Por ende, todas las personas que violen estos derechos, requisando, preguntando, expropiando y por ende robando lo que no deben, están haciendo un acto intrínsecamente inmoral, lo sepan o no, del cual son responsables, primariamente, desde los autores intelectuales de esas legislaciones, el poder ejecutivo que la impulsa, los legisladores que las sancionan, y los jueces que las hacen cumplir. Las responsabilidades personales, desde el punto de vista de la conciencia subjetiva, sólo las sabe Dios (no juzguéis y no seréis juzgados), pero ello es aplicable tanto al violador de menores como a los que expropian la propiedad ajena.

Todos los que ejecutan y hacen cumplir esas leyes son por ende los verdaderos criminales y delincuentes, y todo aquel que se resiste es el verdadero inocente que se está defendiendo del robo ejecutado por una banda de criminales, llámese gobierno o Al Capone.

Sólo la conciencia de estos derechos es la verdadera revolución. Mientras tanto, sólo la esclavitud es nuestro destino.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Claro, siempre y cuando:

1) Adhieras a la "ley natural" (no todo el mundo lo hace ni tiene por qué hacerlo)

2) Consideres que los postulados de esa ley son estáticos a través del paso del tiempo (muchos de los que adhieren consideran que no lo son, sino que van evolucionando al ritmo de la sociedad).

El cobro de impuestos en forma cohersitiva es muy antipático, pero mientras exista el estado es inutil protestar porque no hay otra forma de atender problemas de "bien común". Y si el estado aún sobrevive, será porque los hombres no encontraron todavía algo mejor con que reemplazarlo.

En cualquier caso, siempre me gusta recordarles a los que protestan y se quejan (con toda razón, eh?) de la manera en que el estado despilfarra lo que les saca a través de impuestos... todas las veces que protestan y se quejan contra las compañías privadas que les "venden" un servicio óptimo que siempre termina siendo de cuarta.

Anónimo dijo...

No adhiero a la ley natural . Pero acá lo que se cuestiona es el abuso por parte del estado . Esto sucedía también en el Imperio Romano . Una forma de mantener sojuzgada a la población es acogotarla a impuestos y ni siquiera darle la contraprestación equivalente . En una palabra : robar . Así se desangran las fuerzas de la producción , que no son precisamente las megaempresas ( que tienen un ejército de abogados y contadores para zafar de pagar tributos ) . Hablemos de la realidad , no de los relatos . Hay que entender que independientemente de las quejas que haya , hay un punto en que las empresas quiebran y esto no se arregla de la noche a la mañana . Hoy ya estamos en recesión y han aumentado el 700 % el impuesto a la tierra cosa que no guarda proporción con nada , salvo la necesidad de hacer caja . Entiéndase que este impuesto necesitaba de una actualización que guardara proporción con lo producido en cada unidad de producción , pero no con el artificial precio de una inmobiliaria . Y recordemos que el contexto previo era el del país con mayor carga tributaria del mundo , donde los que tributan el grueso son siempre los mismos desde hace décadas . Del bien común es muy bonito hablar , pero hay que ver quien lo provee o de donde salen los recursos , para no llegar al abuso impositivo y a la rebelión fiscal de hecho . En cuanto a los particulares que dan malos servicios , hay que combatirlos todo el tiempo . Son pares abusadores , pero no tienen ni la sombra de la fuerza de coacción del estado . Si el estado guardara su posición de árbitro con un serio servicio de justicia este tema sería menor ¿ Pero quién controla los abusos del estado cuando es arbitrario aunque haya sido votado por la mayoría ? M.S

Anónimo dijo...

Estoy bastante de acuerdo con lo que decís, M.S., y no voy a ser yo quien diga que el estado no se abusa, porque de hecho, se abusa y en ocasiones bastante. Pero cuidado, porque la ilusión de un mundo privatista ideal, donde todo es color de rosa tampoco me parece una opción realista. Porque Ok: ya no será el estado quien cobre, pero te cobrarán los privados y en definitiva, pagar, hay que pagar igual, estés conforme o no.

Para saber mas o menos como funciona ese mundo alternativo restringido al ámbito de lo privado, basta con mirar un modelo que tenemos a mano: el consorcio de co-propietarios (Universo que conozco al dedillo, no solo por vivir hace mas de 30 años en departamento, en diferentes edificios, sino por haber trabajado en mi juventud en una administradora de consorcios).

Ahí tenemos un microcosmos donde todos viven en el mismo edificio, pero donde cada uno tiene a su vez su propiedad privada.

De esta forma, hay lugares "comunes" y otros "privados". Y sabés qué? Casi TODOS se quejan. Unos del portero, otros del administrador, o de los proveedores, otros de los vecinos, otros de que las expensas son caras, otros de que son baratas (esto parece insólito, pero no), otros de las reglas de convivencia del edificio, otros de todo esto junto y sí, también están esos pocos que no se quejan, vaya uno a saber si porqu están contentos o resignados (como el que paga los impuestos sin chistar).

A lo que voy es: aún en un mundo sin estado, siempre habrá razón para pensar que el que te cobra te está fumando en pipa, y se podría utilizar ese dinero MEJOR. Mejor según la visión de uno, claro, que no tiene por qué ser la del vecino de enfrente.

Y cuando se habla de la forma en que el estado te coacciona a la hora de pagar los impuestos... el estado no te manda un grupo comando para que te secuestre si no pagás, a lo sumo, te lleva a juicio. Exactamente lo mismo que haría un privado.

Anónimo dijo...

Depende de los niveles de capital y responsabilidad . A Clarín o YPF le mandan la gendarmería . A los productores les allanan galpones y les cuelgan notificaciones en las tranqueras . A los de a pie basta con amedrentarlos con caninos de la afip para evitar el tráfico de la droga verde . Al secuestro todavía no llegan porque los necesitan activos para seguir exprimiéndolos . No todo es la apacible vida citadina de las peleas de consorcio . M.S

Juan Manuel Bulacio dijo...

Molesta leer a un anónimo completo. Podrías poner aunque sea tus siglas? Es una manera de ir conformando una identidad en el blog. Te referís a que estas o no de acuerdo, etc pero nadie sabe quien sos! Es imposible dialogar con "nadie".

Anónimo dijo...

M.S.: Los allanamientos, la AFIP, incluso la fuerza pública, son recursos que tiene el estado para hacer cumplir la ley y garantizar esa justicia seria que vos proponés. Por supuesto, que esos recursos sean mal usados, o se usen directamente para el "apriete" en vez de para hacer cunplir la ley ya es otro cantar. Obviamente, cuando el estado pierde la brújula, su capacidad de daño es enorme, devastadora, como bien sabemos los argentinos (aunque yo no subestimaría tampoco el poder de las grandes corporaciones financieras tipo Goldman Sachs).
Y en cuanto a esas "apacibles" peleas de consorcio... te recuerdo que pueden terminar en juicios, suicidios e incluso asesinatos, de modo que tampoco habría que subestimarlas.
En cualquier caso, mi punto es que cualquier tipo de administración, ya sea privada o estatal, es capaz de cometer excesos, torpezas, injusticias y toda clase de tropelías.

Bullacio: No seas tan quisquilloso. Soy tu amable vecino F.P. A veces firmo y a veces no, no porque me guste jugar al anonimato sino, simplemente, porque me olvido!

Anónimo dijo...

La justicia seria que yo propongo es la del debido proceso , donde todo ciudadano es inocente hasta que se demuestre lo contrario . Los allanamientos para amedrentar muchas veces ni tienen orden judicial . Moreno es el ejemplo viviente de este procedimiento . Son la mayoría .
Las peleas de consorcio son apacibles comparadas con un conflicto como el de la 125 o el que se puede gestar por el inmobiliario . Es comparar la bombita de Oyarbide con una bomba nuclear . M.S

Anónimo dijo...

M.S.: leeme bien, sin prejuicios, y vas a ver que estamos de acuerdo en cuanto a los excesos del Estado. Con respecto a las peleas de consorcio, no me parece razonable contraponerlas a la 125. Si querés un ejemplo de desmadre privado muy confilctivo, podés remitirte al gran corte de luz de Edesur que duró como 15 días y terminó con la empresa fuera de juego luego de piquetes, calles cortadas, gomas prendidas, etc, o bien a la estafa de los bancos y compañías financieras que desarrollaron productos "tóxicos" a propóposito, sabiendo que eran malos los vendieron como el gran negocio para los inversores, apostaron al derumbe y generaron la crisis en EEUU que se expandió a todo el mundo.

Anónimo dijo...

Contesté hace 48 hs algo más largo que no llegó , a ver si esto llega . Este post es sobre el abuso estatal y estamos más o menos de acuerdo . La diferencia con cualquier abuso privado dependerá del grado de institucionalidad . La cosa pasa por una justicia independiente tanto de los privados como de los funcionarios corruptos que siempre van a intentar comprarla . Pero un abuso estatal siempre es más grave porque el estado tiene poder de policía o de coacción . Por eso el terrorismo de estado es más grave que el terrorismo que no es estatal . M.S

Anónimo dijo...

M.S.: Con este último post coincido al 100%. ¿Pero y si no existiera el estado? ¿Seríamos Somalía o le paraiso ANCAP que algunos imaginan? Hay un pasaje interesante de "La Ley" de Bastiat, donde el autor señala que si el estado fuese reducido al mínimo posible y se ocupara sólo de administrar justicia y nada mas, no habiendo Estado al que hacer responsable por los infortunios producto de los vaivenes económicos, los hombres se resignarían a aceptarlos como se resignan al mal tiempo. Craso error, me parece, conciderando que la historia humana es la de revelarse ante el infortunio. El hombre no "acepta" su realidad, la tranforma. Ni siquiera se resigna al mal tiempo. Si no, no existiría el paraguas. F.P.

Soledad Vignolo M. dijo...

para reflexionar. Que no es poco!

Anónimo dijo...

No hace falta creer en derechos naturales preexistentes para estar de acuerdo..Alcanza con entender que la naturaleza y la realidad simplemente no permiten que perduren las socidades humanas en las que no se haya llegado a reconocer esos derechos a las personas

P.P. dijo...

o bien a la estafa de los bancos y compañías financieras que desarrollaron productos "tóxicos" a propóposito, sabiendo que eran malos los vendieron como el gran negocio para los inversores, apostaron al derumbe y generaron la crisis en EEUU que se expandió a todo el mundo.

Esto no es cierto. Te recomiendo los artículos de Aldo Abram al respecto. La burbuja inmobiliaria fue posible por la inflación mundial generada por la FED, no a la inversa.

P.P. dijo...

Hay un pasaje interesante de "La Ley" de Bastiat, donde el autor señala que si el estado fuese reducido al mínimo posible y se ocupara sólo de administrar justicia y nada mas, no habiendo Estado al que hacer responsable por los infortunios producto de los vaivenes económicos, los hombres se resignarían a aceptarlos como se resignan al mal tiempo. Craso error, me parece, conciderando que la historia humana es la de revelarse ante el infortunio.

Tocaste un punto muy interesante, que tiene que ver con el sentido que Marx da a los términos "libertad" y "necesidad". El problema es, precisamente, ese que implica el comentario de Bastiat: que esos vaivenes económicos son el orden resultante de la libertad individual. Rebelarse contra los mismos implica rebelarse contra consecuencias que son inseparables de la acción individual no dirigida. El socialismo es la libertad de la sociedad de privar a sus miembros de su libertad. Muy pocas veces la mayoría está de acuerdo con un contrato social socialista. Todos, nunca. Y el socialismo impide, intrínsecamente, que el resto pueda tener voz y voto, y mucho menos salida. Es un mal sucedáneo de una comunidad, y materialmente nunca logra lo que pretende.