domingo, 15 de noviembre de 2009

PREGUNTAS SOBRE EL LLAMADO MATRIMONIO HOMOSEXUAL

¿Por qué quieren que el estado los case?

A los heterosexuales, la misma pregunta: ¿por qué el estado tiene que casar?

¿No basta un contrato libre y voluntario siguiendo el dictamen de la propia conciencia?

Yo estoy casado según mi conciencia. Para mí fue una afrenta tener que haber pasado obligatoriamente por el llamado matrimonio civil. Una de las tantas coacciones que tuve que soportar desde el estado.

¿Por qué, entonces, tanto problema?

¿Por qué quieren que haya “matrimonio estatal”?

¿Por los beneficios sociales?

¿Entonces el problema consiste en los beneficios estatales obligatorios concedidos por el estado?

¿Y por qué tienen que existir esos beneficios obligatorios?

Si se habla de “libertad”, “respeto a la conciencia”, ¿por qué están de acuerdo con que el estado se meta en educación, salud, seguridad social, etc., violentando las conciencias de todos? ¿Por qué hablar de libertad individual y NO extenderla a todos los ámbitos, con un doble standard incoherente?

Y para los liberales clásicos que apoyan al “matrimonio homosexual”, de vuelta, ¿no es máximamente incoherente que pidan que el estado dictamine en la materia?

Y para los creyentes, ¿qué tiene que ver el estado con nuestra fe? ¿Qué tiene que ver la coacción con el acto de fe?

Y si hay un “matrimonio natural”, ¿no sería mejor que en las circunstancias históricas actuales los gobiernos se abstuvieran de legislar en esas materias?

¿Cuándo nos haremos todos estas preguntas y viviremos todos un poco más en paz?

37 comentarios:

rojobilbao dijo...

Habla Huerta de Soto en esta clase de la importancia de las intitucioens para eliminar la incertidumbre y de cómo las sociedades con fuertes ataques a las intituciones "naturales" progresan peor.
http://www.juandemariana.org/video/4143/leciones/economia/61009/

Alejandro Sala dijo...

Tenés razón en todo pero ¡es tan académico tu planteo..! No creo que seamos más de diez personas en el país quienes realmente entendemos lo que decís.

Pregunto: ¿cuál era el marco en el que operaba la institución matrimonial en el paganismo, es decir, antes de que el cristianismo consagrara al matrimonio como un sacramento y le diera por lo tanto entidad como institución de significación religiosa?

Y con respecto a la "estatización" del matrimonio, se explica por el hecho de que, en la mentalidad actual, todo aquello que no está legitimado por el estado parecería no tener entidad ni legitimidad, así como antes cualquier acción debía ser legitimada por el Rey. El fondo del problema, Gabriel, es que la especie humana no ha llegado aún a un grado suficiente de evolución como para asumir plenamente la significación del concepto de individualismo.

Anónimo dijo...

Una entrada filosófica , llena de preguntas .
Quienes buscan ahora la coacción son los homo . Los hetero hace rato que se han rebelado . Simplemente no se casan , así que han resuelto tus cuestionamientos en los hechos , aunque no significa que mejor .
El matrimonio tiene la misma raíz que matriz o madre , es decir tiene sentido cuando hay mujeres para la procreación y el cuidado de los hijos . Otro tipo de uniones pueden ser aceptadas socialmente , pero eso no las convierte en matrimonios verdaderos . Hay una tendencia humana a la simplificación que hace que se hable de "matrimonio homosexual" . En realidad es sólo una búsqueda de reconocimiento por parte del resto de la sociedad de una unión de naturaleza sexual , como sucedió originalmente con el matrimonio verdadero . Una unión sexual de cualquier tipo no es sinónimo de matrimonio . El fin por excelencia del matrimonio es renovar la vida . Cuando no se tienen hijos , buscarlos hasta encontrarlos . Cuando se tienen , cuidarlos hasta que puedan al menos valerse por si mismos . La especie puede ser flexible en las formas de crianza de los hijos , monogamia , poligamia , poliandria , matriarcado , patriarcado , etc , pero no en el fin : perpetuarse .
El matrimonio surgió institucionalmente para encausar la tendencia poligámica natural humana y para que los varones se hicieran cargo de sus hijos antes de que existieran las pruebas de ADN . Ahora , menos que nunca , tiene sentido que el Estado ponga un sellito matrimonial , suponiendo que tenga sentido la existencia del Estado . M.S

Anónimo dijo...

Gabriel, buenos días.

Entiendo que quienes pretender obtener la aprobación Estatal del matrimonio homosexual buscan, fundamentalmente, estar en pie de igualdad legal con el matrimonio heterosexual con el fin de poder adoptar menores. Esta cuestión difícilmente puede ser abordada desde una perspectiva individualista, por la sencilla razón de que involucra a menores que en muchos casos no tienen representantes (exceptuando al Estado)para "pactar" libremente su incorporación a una determinada unión de personas adultas. Por las demás cuestiones (ej: beneficios sociales) ya existe la posibilidad de llevar acuerdos cuasi privados independientemente del sexo, como son las uniones civiles. Por lo tanto, entiendo que el debate mayor debería girar en torno a la posibilidad de adoptar y obtener la guarda de menores que carecen de padres u familiares directos que los representen (Que solución o postura, con respecto a esta cuestión, tomaría el liberalismo clásico?) Abrazo y gracias. Mariano Álvarez

Mario Silar dijo...

Creo que entiendo el tenor de tus preguntas. En aras de una visión más prospectiva me parecen destacables los estudios de Rafael Domingo en la línea de prescindir de la palabra matrimonio del código civil ("el matrimonio quedaría así como una institución social, religiosa, pero no jurídica en sentido estricto. Por lo demás, el derecho romano tampoco dio carta de naturaleza jurídica al matrimonio; sí en cambio a la manus y a la patria potestad") y articular dos modalidades contractuales que -como en toda relación jurídica- intenten proteger la parte más débil (en este caso, el niño). Estas modalidades contractuales -elaboradas con independencia de la orientación sexual de las personas involucradas serían: a) el contrato de convivencia y b) el contrato de descendencia.
Más info en: http://www.unav.es/noticias/opinion/op080605.html

Anónimo dijo...

Mario Silar, muy claro. Ahora bien, ¿podríamos concebir en la práctica la implementación del punto b) prescindiendo de un Estado interventor y coactivo? ¿Qué argumentos convincentes tendría quien quisiera ver en la iniciativa individual la solución a estos problemas? Gracias. Mariano Alvarez

Mario Abbagliati dijo...

Lo que el lobby gay busca con el matrimonio homosexual es que la sociedad sancione positivamente la unión. Si sólo les interesara la igualdad de derechos aceptarían sin problema el término unión civil. Nadie es capaz de predecir los efectos no intencionados de cambiar vía proyecto de ley una institución que en occidente ha sido tradicionalmente monógama y heterosexual.

Mario Silar dijo...

Mariano Álvarez:
Tus preguntas son muy densas e implican, creo, el debate liberalismo clásico-libertarianismo. En un lugar tan reducido como este, simplemente intenté dar "noticia" de otros autores que están animándose a articular vías jurídicas de solución (aceptando las reglas del juego del estado de derecho contemporáneo) que superen los términos actuales de la lógica del debate, que se revelan bastante estériles. Tengo entendido que en la página del Acton Institute de Argentina saldrá algún texto sobre el tema. Si quieres, la seguimos por correo (puedes pedirle el mío a Gabriel Z.).

Anónimo dijo...

Mario Silar, muchas gracias. Mi mail es marianoalvar@yahoo.com.ar, luego le pido a Gabriel el suyo. Con respecto a lo que menciona Mario Abbagliati, entiendo que la unión civil en argentina no otorga derecho de adopción. La conjetura es que alcanzado el status de matrimonio, las parejas homosexuales podrán adoptar menores, aproximándose al límite de lo que hoy en occidente se considera una familia tradicional o “normal” (es decir, padres e hijos). A mi entender, el problema y la lucha de fondo no es la palabra matrimonio, sino los derechos que este status otorga a los conyugues. De esta manera (intuyo que ellos intuyen) lograrían alcanzar el reconocimiento social y la aprobación positiva que Usted menciona. (Es decir, a mi criterio, el camino buscado por los grupos homosexuales es al revés de lo que entiendo plantea usted: 1 – Modificar la legislación para tener la posibilidad de formar una familia casi tradicional mediante la adopción de menores. 2- Luego, el tiempo se ocupara de borrar las “mínimas” y “arbitrarias” diferencias biológicas logrando la aceptación y aprobación social). Mariano Alvarez

Anónimo dijo...

Mariano Alvarez . Muchas parejas homosexuales adoptan de hecho hijos frutos de relaciones heterosexuales anteriores ¿ Que juez podría negarse con argumentos a dar en adopción un menor a una pareja homosexual que ya está criando sus propios hijos ? Saludos . M.S

Alejandro Sala dijo...

¡Qué feo para un niño ser adoptado por una pareja de homosexuales! Díganme que soy sectario, que discrimino, denúncienme ante el INADI, crucifíquenme, lapídenme, quémenme en la hoguera y condénenme a la ira eterna de Dios pero la idea de que un niño sea adoptado por una pareja homo y no heterosexual sencillamente me espanta... Seguramente yo soy un muchacho "antiguo" que no entiendo los tiempos actuales pero ¿qué quieren que les diga? Cada cual es dueño de hacer lo que quiera y yo no soy quien para condenar a nadie pero para mí, una familia está compuesta por un hombre y una mujer. Una pareja homosexual es una pareja homosexual y los demás no tenemos por qué erigirnos en "dueños de la verdad" y condenarla pero ¡llamar familia a eso! ¡Por Dios! Me parece aberrante y si encima pretenden adoptar un niño, peor todavía. La institución de la adopción fue creada como un sustituto para familias heterosexuales que, por razones médicas, no pueden concebir en forma natural. Que eso se traslade a este engendro del "matrimonio homosexual" me parece, sencillamente, un disparate y, además, con riesgos de que sea muy pernicioso para el futuro del propio niño adoptado.

ALEJANDRO EL CAVERNÍCOLA

CHESTERTON dijo...

Es el problema con los liberales, y su endiosamiento de la Libertad.

Macri, en tanto liberal (aunque sea del berreta), con una base hedonista de felicidad libre ("hoy el mundo va en esa dirección" y hay que ser feliz), mañana, desde su liberalismo ingenuo podría aceptar la unión de hombres con animales, puesto que el mundo va en la dirección de la Felicidad sea cual sea (pragmatismo).

G. K.

Anónimo dijo...

M.S. Entiendo que el hecho de criar hijos no otorga por si solo derecho legal de adopción (por poner un caso extremo, si encuentro un niño abandonado en la calle y lo crio por X cantidad de tiempo, el orden legal no me reconocerá automáticamente la patria potestad del niño, aún cuando posiblemente el vinculo afectivo haya alcanzado la integridad de una relación paternal. Incluso si los progenitores están vivos y demuestran cierto interés por el niño, hasta donde tengo entendido, la pretensión de adopción se torna imposible).
Sin ser especialista en derecho, respondería a su pregunta de la siguiente manera para el caso particular de parejas homosexuales donde uno de sus miembros tiene la patria potestad del niño:
1) Si están vivos ambos padres del niño (naturales o adoptivos), la posibilidad de adopción por parte del tercero (es decir el nuevo compañero del padre o madre) es nula. Esto se aplica tanto a parejas homosexuales como heterosexuales. Por lo tanto, para este caso, la respuesta a su pregunta es que el Juez no podrá dar la adopción, dado que ambos padres del niño están vivos.
2) Si uno de los padres esta muerto o desaparecido, en el caso de parejas heterosexuales, entiendo (aunque no estoy seguro) que existe la posibilidad de obtener la adopción por parte de la nueva pareja del padre o madre natural (o adoptivo). Es decir, mediante instrumentos legales se constituirá una familia tradicional, habrá conyugues (matrimonio) e hijos, legalmente reconocidos.
Ahora bien, para el caso de las parejas homosexuales y teniendo en cuenta el actual ordenamiento jurídico (es decir, vigente las uniones civiles pero no igualadas al matrimonio heterosexual en lo que respecta a la posibilidad de adopción), no sería posible obtener por parte del nuevo miembro de la pareja homosexual la adopción legal sobre el menor, aun cuando en los hechos supongamos que el vinculo afectivo responda a este tipo de relación. Es decir, tendremos una pareja con un padre o madre legal, y un compañero del padre o madre legal que cumple funciones de padre o madre, pero que legalmente no lo es. Sería como una tía, una hermana, una ONG, pero no alcanzaría el estatus legal de familia tradicional heterosexual occidental (y por transitividad), supongo, el reconocimiento y aprobación ante la sociedad (que entiendo, buscan los representantes de grupos homosexuales y dio inicio a este debate). En este caso supongo que el Juez respondería que no podría darle la adopción a los conyugues (al matrimonio), precisamente porque, legalmente, no lo son.
Saludos. Mariano Alvarez

Anónimo dijo...

Aprovecho que llueve para escribir . Situación concreta y de la realidad . Dos mujeres se casan jóvenes y tienen un hijo cada una . Luego se separan y los hijos como sucede en la mayoría de los casos quedan a su cargo . Se conocen entre si , se enamoran y forman esta "familia" que a Alejandro y al 90 % de la población heterosexual le rechaza . Quieren adoptar un tercer hijo individualmente y la actual ley ( no la futura ) se lo permite ¿ Que juez podría evitar que vivan juntos ? ¿ Que argumentos tendría un juez para no darle un hermano a sus hijos ? ¿ Que la homosexualidad es una perversión moral , que es una enfermedad , que es un mal ejemplo para sus hijos ? Escucho razones . M.S

Gabriel Zanotti dijo...

Gente MUY interesante el debate. No lo he podido seguir todo en detalle. Sólo una cosita: Chesterton, fíjese en www.institutoacton.com.ar y mi comentario sobre el tema. Un abrazo. Muy buena su biografía sobre San Francisco. :-)

Anónimo dijo...

M.S: El texto de Rafael Domingo aportado por Mario Silar parece dar una respuesta a sus preguntas: "La adopción debe mantenerse al margen de este debate pues no afecta al nacimiento de un nuevo ciudadano sino al correcto desarrollo de aquellos que no tienen capacidad para vivir con independencia. Con todo, al no ser jurídicamente relevante la orientación sexual, como tampoco el color de los ojos, la edad, la belleza física personal, etc., no tiene sentido, desde una perspectiva jurídica, plantearse si deben o no adoptar las personas en razón de dicha orientación, como tampoco excluir de la adopción a la persona homosexual por el hecho de serlo (pues el derecho nunca le hará esa pregunta). La cuestión central de la adopción radica en la cualificación exigida al adoptante (sea persona física o jurídica) por el ordenamiento jurídico. Naturalmente, el contrato de descendencia, en la medida en que "la adopción imita la naturaleza" (adoptio naturam imitatur), constituye el entorno más apropiado para la adopción, aunque no el único."

Ahora bien, el documento publicado por Gabriel en la página del Instituto Acton invita a una reflexión muy profunda sobre el tema, antes de tomar determinadas posiciones sobre una cuestión tan compleja y sensible. Saludos Mariano Alvarez

Anónimo dijo...

El inconveniente de blogger cuando hay debate con apobación del dueño del blog es este . Mi respuesta salió junto a la de Mariano , pero es anterior , es decir no es la respuesta a lo que él dijo . De todas formas me parece que los jueces con esta y con una futura ley deberían privilegiar lo afectivo por sobre el formalismo de la ley . Esto es interpretar el espíritu de la ley y no aferrarse a las formas , considerando que cada caso es un mundo diferente . Siguen en pie mis preguntas sobre el "matrimonio" de lesbianas adoptantes . Más allá de que todo pase a ser un embrollo legal me parece que pasan a ser una familia "de hecho" y muchas veces las leyes se hacen para cubrir estos vacíos legales . Esto más allá de que lo llamemos matrimonio o familia . M.S

Anónimo dijo...

Gabriel nos vas a convertir en orientales a Mariano y a mi porque salen los comentarios juntos y no vamos a saber a que respondemos exactamente . Pero no es culpa tuya , el sistema de blogger es así . Le mando un saludo al fraile Izaguirre que en una época mítica visitó alguna vez mi casa en Barracas , antes de olvidarme por enésima vez . M.S

Daniel Ballesteros Calderón dijo...

Sencillamente el documento de Gabriel en el Acton da "en el clavo" de la cuestión. Claro y conciso.

Anónimo dijo...

Estoy absolutamente de acuerdo en "Sabemos perfectamente que muchas veces las culturas o el consenso social existente no aceptan lo que nosotros consideramos matrimonio , pero , precisamente , estamos diciendo que en esos casos es preferible que el estado no legisle" , de tu documento del Instituto Acton . El resto con respetables matices zanottianos es la visión conocida de la Iglesia .
Por eso sería importante que quien piense diferente a la Iglesia exprese también su opinión para que yo no aburra con mi participación y se enriquezca verdaderamente el debate ya que voces de aliento nunca te faltarán ( yo el primero si alguien viene con mala leche ) . Hay muchos items a cuestionar no en el coherente doc. de Gabriel sino en el tema de la visión de la homosexualidad por parte de la Iglesia . Lo considero importante en el debate ya que la entrada se titula "preguntas sobre el llamado matrimonio homosexual " . El orden natural tomista a mi juicio es una visión idealista o tiene una visión al menos desactualizada de la naturaleza . En este tema se sabe hace muchos años , por ejemplo , que un 10 % de los monos superiores y un porcentaje similar en otras especies tienen orientación homosexual y forman incluso parejas estables . En este caso ¿ Lo "antinatural" no sería que el 100 % fueran heterosexuales o el 100 % homosexuales ? El humano a pesar de las innumerables explicaciones causales para esta conducta también ronda este porcentaje .
Se sabe según el informe Kinsey http://es.wikipedia.org/wiki/Informe_Kinsey que no hay una linea divisoria clara entre hetero y homosexualidad , que la sexualidad es un mosaico de tendencias que comienzan a manifestarse en la infancia , siendo por lo general las personas que más combaten a los homosexuales los que más temen a la propia homosexualidad ( lo último es observación mía ) . Pregunto y no partcipo temporalmente por 48 hs para no saturar : ¿como es posible que el pensamiento de la Iglesia nunca incorpore información valiosa como la citada y se siga considerando a la homosexualidad como un pecado ? M.S

Daniel Ballesteros Calderón dijo...

Si alrededor de un 10% de las personas muestran tendencias homosexuales es algo irrelevante para la cuestión que se discute. ¿Acaso cambiaría nuestra postura hacia el incesto porque un hipotético 25% de los hombres mostrasen tendencia al mismo?

La homosexualidad es, objetivamente (aunque se pretenda lo contrario), un desorden conductual y por consiguiente las convivencias entre homosexuales no merecen reconocimiento público, ni parasitar el prestigio que tiene el matrimonio, razón por la que el lobby homosexual desea usurpar el término vía extensión voluntarista de su significado.

Nadie prohíbe ni persigue la convivencia entre homosexuales; pero lo que sí se discute es si negarles o no el reconocimiento legal de su convivencia, así como los derechos que se deriven del mismo.

Anónimo dijo...

Dijo Daniel: "Si alrededor de un 10% de las personas muestran tendencias homosexuales es algo irrelevante para la cuestión que se discute. ¿Acaso cambiaría nuestra postura hacia el incesto porque un hipotético 25% de los hombres mostrasen tendencia al mismo?"

Determinar esto sí que es crucial. Ya que hay una diferencia importante entre los desarreglos heredados y los desarreglos llevados a cabo por propia voluntad. Hasta donde tengo entendido el único pecado que llevamos todos los cristianos desde que nacemos es el pecado original. El resto de las faltas son producto de nuestro consciente accionar. Por lo tanto, no es lo mismo nacer “homosexual” que hacerse homosexual. En el primer caso no habría argumentos para considerarlo pecado (salvo que se lo considere un enviado de Satanás, lo cual sería muy difícil de comprobar, dado que todos somos criaturas de Dios). En cambio, en el segundo caso, la cuestión cambia y es discutible. Tanto para el derecho civil como para la iglesia, es diferente el “Ciego que no ve”, en relación al “Ciego que no quiere ver”.
El termino normal o no, es poco simpático, por eso utilizo la palabra desarreglos. El fundamento de esto responde solo a una cuestión de índole práctica e intuitiva, desprovista de toda filosofía o principios religiosos: si todos fuéramos homosexuales la especie humana no perduraría, y la gravedad superlativa de este hecho innegable, por sí solo, implica que los mayores esfuerzos humanos deben darse en la dirección de celebrar, estimular y marcar las diferencias positivas de las relaciones heterosexuales. Por supuesto, sin que esto signifique perseguir, discriminar o atentar contra la felicidad de las personas que eligen (o no) otro tipo de relaciones. Mariano Alvarez

fcomu dijo...

Excelentes disparadores Gabriel y siempre de acuerdo con tus argumentos y opiniones!!!
Te paso mi blog: http://gonzalodelasa.blogspot.com

Anónimo dijo...

Respuesta a D. Ballesteros . No me gusta contestar por párrafo como hace Zanotti pero es lo más prolijo .
1- "Si alrededor de un 10% de las personas muestran tendencias homosexuales es algo irrelevante para la cuestión que se discute. ¿Acaso cambiaría nuestra postura hacia el incesto porque un hipotético 25% de los hombres mostrasen tendencia al mismo?"
No entendió bien . Lo único que trataba de señalar es que la homosexualidad no es un fenómeno exclusivo humano que dependa de una decisión voluntaria o del libre albedrío , ya que la compartimos con variadas especies animales , más allá de los porcentajes . Alrededor del 10 % de las personas son homosexuales , la tendencia es mucho mayor , por eso remití al informe Kinsey ( 1948 ) . Una cosa es la tendencia y otra la conducta . De entrada ya mostró una actitud descalificadora sin haber entendido el planteo .
2- "La homosexualidad es, objetivamente (aunque se pretenda lo contrario), un desorden conductual"
Para un orden natural aristotélico-tomista le falto decir . Para otras visiones del orden natural no lo es . Hay otras visiones del mundo , no sólo la que ud adhiere . El mundo natural no es blanco o negro como el mundo de las ideas . Hay grados en todo . Quien comprende esto tolera mejor a los otros , no traza lineas que separen el bien del mal en todo , porque sabe que muchas de esas lineas son conveniencias humanas .
3- "y por consiguiente las convivencias entre homosexuales no merecen reconocimiento público",
Si reconocimiento público es reconocimiento del Estado ya dije que estoy de acuerdo con Zanotti
4-"ni parasitar el prestigio que tiene el matrimonio"
En mi primer comentario fui muy claro , pero dudo que lo haya leido .
5- "razón por la que el lobby homosexual desea usurpar el término vía extensión voluntarista de su significado."
Estoy de acuerdo en esto que dice , pero no en como lo dice . Gran parte de los problemas que tratan temas relacionados con la discriminación son las formas en el lenguaje . "Lobby y usurpar" son palabras que llaman a la confrontación .
6- "Nadie prohíbe ni persigue la convivencia entre homosexuales;"
Por algo lo aclaró , hasta hace pocos años eran acosados y aún hoy en los países árabes los cuelgan sólo por ser homosexuales . La discriminación es un fenómeno que no se anuncia por altoparlantes .
7- "pero lo que sí se discute es si negarles o no el reconocimiento legal de su convivencia, así como los derechos que se deriven del mismo."
¿Comienza respondiéndome algo que entendió mal y termina explicándome el planteo de Zanotti con el cual coincido ?
Sólo pretendía ampliar el debate con la visión de la homosexualidad por parte de la Iglesia , si usted no quería ampliarlo podía haber no contestado o hacer cualquier otro aporte . Pero eligió confrontar . Imposible dialogar con cualquiera que le preocupa más lo que es católico o anticatólico que entender el problema . M.S

Anónimo dijo...

A Mariano Alvarez . Freud comenzó pensando que la homosexualidad era una enfermedad y terminó descartando sus teorías al respecto . Asumió que el problema lo generaba más la sociedad y su propio conflicto con la homosexualidad que los homosexuales por si mismos ¿ Se elige ser hetero u homosexual , existe una sexualidad voluntaria ? Lo que sabemos es que en la naturaleza no existe . Lo que existe en el hombre es la represión de las conductas sexuales con los beneficios y perjuicios que esto trae . No veo que haya "ciegos que no quieren ver" sino personas con un conflicto entre sus pulsiones sexuales y la aceptación social de sus conductas . M.S

delivery post-crucifixión dijo...

Gabriel; me parece que tus preguntas conllevan implicitamente una respuesta. No estoy del todo de acuerdo. Pero me parece importante el tema, por eso te cito en mi último posteo.
Básicamente parto de la premisa que el diálogo es fundamental para este tipo de cuestiones.

Un abrazo!
R.P.

Gabriel Zanotti dijo...

Muy honrado Ricardo por tus comentarios en tu blog.

Anónimo dijo...

M.S: No comprendo bien su última entrada, al menos cual es su posición al respecto. ¿Afirma en que la naturaleza humana no hay homosexualidad? En caso afirmativo ¿a qué atribuye el conflicto de pulsiones sexuales que, entiendo, convierten a una persona naturalmente hetero en homo? ¿Es posible exigir al adulto autocontrol y re-encauzamiento de dichas pulsiones antinaturales? Encontrar respuestas a estas preguntas, son, desde mi punto de vista, fundamentales para tomar posición sobre los reclamos homosexuales referidos a pretender ciertos derechos. Insisto en la conjetura, como lo hice desde mi primera intervención en este tema, que la pretensión homosexual de acceder al matrimonio, busca, en rigor, alcanzar el estatus legal que le permita adoptar hijos exactamente igual que lo hacen las parejas hetero. Es este su principal interés y no atacar o transformar la institución matrimonial tradicional para que sea inclusiva de otro tipo de uniones (a pesar de que, en pos de aquel objetivo, perturban el sentido del matrimonio tradicional). Sin la cuestión de adopción de menores, todo podría ser resuelto a través de uniones civiles (herramienta legal que incluso, es muy utilizada por parejas heterosexuales). Y quedaría la Institución matrimonial cristiana para las parejas heterosexuales creyentes (que hasta donde tengo entendido, actualmente no exigen el casamiento civil para consagrar el matrimonio ante Dios). Ahora bien, en lo que respecta al derecho de adopción, y considerando la homosexualidad como una conducta que no puede ser considerada normal (me baso únicamente en una cuestión intuitiva: si fuera normal, como por ejemplo comer, entonces la humanidad desaparecería, de la misma manera en que lo haría si nadie se alimentaria, hecho que también consideraríamos anormal). Entonces, frente a este desarreglo y el juez que analiza la posibilidad de adopción de una pareja homosexual, resulta ser muy diferente si las causas de dicho desarreglo se atribuyen científicamente al consciente accionar del adulto o, contrariamente a un desarreglo heredado o de nacimiento o incluso inmanejable una vez adulto. Si fuera el primer caso, estaríamos frente a un adulto que sabiendo lo que es conveniente para la humanidad, elige libremente otro camino (“ciego que no quiere ver”), que si bien no puede ser cuestionado respetando su intimidad, debe ser tenido en cuenta por el Juez al momento de otorgar la adopción y proteger al menor de otras decisiones desacertadas. En cambio, si la persona homosexual no es responsable de su situación y tampoco puede hacer nada para reencauzarse (“ciego que no ve”) y se comprueba que dicho comportamiento no es perjudicial para el menor, entonces, deberíamos considerar con fuerza el argumento referido arriba por Mario Silar, de Rafael Domingo.
Por último aclaro que me refiero a cuestiones intuitivas a fin de lograr en mi exposición la mayor base de consenso posible. No obstante ello, el documento de Gabriel publicado en la página del Instituto Acton, expresa con claridad una posición mucho más elevada desde el punto de vista moral. Saludos. Mariano Alvarez

Anónimo dijo...

En la naturaleza no existe el libre albedrío que si tiene el hombre . Disculpe , pero a veces por resumir demasiado se entienden mal las cosas . Lo que creo es que la homosexualidad es un fenómeno natural más , conflictivo como lo puede ser un tornado , pero natural al fin .
Mi posición es que la homosexualidad no es ni una enfermedad , ni un desarreglo , ni un pecado . Entiendo que es un tema muy complejo de entender y más complejo para tomar posición . Por eso di el ejemplo de Freud al final . Al principio él creía que era una perversión y se la pasó internando homosexuales para tratarlos . Pero si ud busca en internet " Freud , carta a una madre norteamericana " encontrará a un Freud "de vuelta" con respecto al tema , absolutamente comprensivo , en 1935 .
Con respecto a la adopción hay que ser ultracuidadoso en todas las adopciones , sea con quien fuera . Con respecto a la adopción a parejas homosexuales : como individuos no creo que ninguna ley se los impida ahora mismo ( por eso le di el ejemplo de las lesbianas ) . Como "matrimonios" no aceptaría ninguna ley nueva , porque como dije varias veces , coincido con el planteo de Gabriel , el Estado no debe meterse en estas cuestiones . Espero haberle aclarado algo más las cosas y sino me pregunta . Un abrazo . M.S

Anónimo dijo...

Ahora con más tiempo puedo escribir mejor . Si usted , Mariano conoce a alguien que pueda elegir o modificar su orientación sexual , infórmeme . Creo que no se elige ser homosexual . Creo que hay libre albedrío dentro de ciertos límites en el hombre . En este sentido subrayo que somos responsables por todo lo que hacemos y esto incluye lo que hacemos con nuestra sexualidad . Pero lo que no podemos elegir es la orientación de nuestras pulsiones sexuales que vienen de lo inconsciente . Modificar esto ya es meterse con lo programado por la naturaleza . No se si se puede . Sabemos que reprimir estas pulsiones enferma a veces seriamente .
No tengo , por ejemplo , idea de la razón por la cual el mono bonobo http://es.wikipedia.org/wiki/Homosexualidad_en_animales
tiene una de las tasas de homosexualidad más alta . Así , razonando de la misma forma puedo decir que no se por qué hay homosexuales entre los humanos . Si usted teme por la especie tiene que saber que prácticamente no hay homosexuales exclusivos . Una tasa muy alta de los homosexuales fueron o son en realidad bisexuales . Todos estos temas están relacionados probablemente con la evolución de las especies , pero los tenemos "muy encima" para verlos . M.S

delivery post-crucifixión dijo...

Se armó un lindo debate!

Muy buena tu idea de sacar este posteo.

Un abrazo!
R.P.

Anónimo dijo...

M.S: La respuesta a su pregunta es no. Si, en cambio, puedo afirmar que conozco a muchas personas que son capaces de adecuar y encauzar sus instintos (sexuales y de otra índole) según comportamientos que consideran adecuados y beneficiosos para su persona y el prójimo. No estoy tan seguro de su afirmación acera de que quien reprime ciertas pulsiones se enferme. Por ejemplo, conozco muchas personas que eligen el camino de castidad y lejos están de enfermar (al menos se los ve muy felices y seguros de su elección y en muchos casos, incluso, se los ve en paz). Por otro lado, en rigor de verdad, debemos aceptar que todo humano se reprime de alguna u otra forma. Entiendo que lo hacemos por lo que creemos es beneficioso para nosotros y también para nuestra vida en sociedad. Por poner un ejemplo tonto: Todos esperamos llegar al baño para hacer nuestras necesidades. Esto implica reprimir nuestras necesidades por X cantidad de tiempo. Ahora bien, difícilmente encontremos a alguien en uso de sus capacidades intelectuales que cuestione lo beneficioso de reprimirse en este caso (aunque posiblemente, en algún momento, surja alguna corriente numerosa de personas que de entidad al problema y en nombre de la libertad, crea ver los beneficios de hacer nuestras necesidades en cualquier lugar y momento para no “reprimirnos”).
Reconozco que la cuestión que estamos analizando es muy compleja y admito también mi marcada limitación en la materia. Sin embargo, por lo que estuve leyendo, al momento no hay consenso científico para poder determinar las causas de la homosexualidad o lo que es más apropiado, las causas de la orientación sexual del hombre, como así también, las posibilidades humanas para modificar ciertas tendencias sexuales. (Ver por ejemplo el trabajo de la Dra. Sonia Rubio, Origen y Causa de la Homosexualidad. http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/derhum/cont/56/pr/pr26.pdf).
Desde mi punto de vista, este dato es de crucial importancia para asignar, con la mayor justicia humanamente posible, derechos y responsabilidades.

Saludos y gracias Gabriel por brindarnos este espacio y permitirnos expresarnos en libertad. Mariano

Anónimo dijo...

Mariano , está muy bien lo que dice . Pero permítame reclamarle que no ha valorado algo de lo que puse el 21 de noviembre a las 7:01 :"Lo que existe en el hombre es la represión de las conductas sexuales con los beneficios y perjuicios que esto trae ." Un abrazo y respeto su punto de vista . M.S

Anónimo dijo...

Me pareció muy interesante el planteo de Mariano Alvarez. Creo que es el eje del problema y lo que habría que debatir.
Susana Spinozza.

RENE dijo...

estimado profe... Soy René de cba

...un estado puro?... el triunfo del idealismo!, indiferente al contenido, no podría legitimamente legislar sobre los bienes de los ciudadanos, no representaría a nadie; es decir, no tendría suelo social (moral, religioso, biológico, etc) desde donde nace todo reclamo; un estado puro, un intento de superar la facticidad del mundo y de la conciencia...

El estado no resuelve problemas morales, si, pero porque presupone las soluciones dadas desde otros ambitos...

Un estado leviatan en donde yo no soy escuchado, nisiquiera la mayoria, en donde la acción ya no es; un estado para aquellos quienes tienen mayor poder de presión es un estado que quiere saltar por ensima de su nacimiento, a saber, el orden socio-natural...

la Iglesia hace bien en pedir el matrimonio civil para el religioso; pues el carácter publico del matrimonio, de su institucionalidad, es nada menos que el modo de estar en el mundo de la fe cristiana. Nada significaria nuestra fe si no tendría una cara exterior; una fe privada, una fe muerta; la fe de los teólogos, una fe que germina en la filosofía, la política, etc... pues, si en tanto personas somos unidad, ¿como podrían quedar sus ámbitos no relacionados? El estado debe reconocer la legitimidad del matrimonio, del mismo modo que reconoce la filosofía la verdad de la fe...

La conciencia tambien esta volcada al afuera. Tambien es un reconocer la conciencia de los demás. Una conciencia privada, invento liberal, es un modo de escaparce del mundo, para despues reinventarlo al antojo...

Gabriel Zanotti dijo...

"Gayer", ¿serías tan amable de identificarte? Un comentario como el tuyo tiene que ir con nombre y apellido.

Neiyons Romero dijo...

Me gustaron mucho tus palabras Gabriel. Soy ateo y anarquista pero acuerdo en todo lo que escribiste. Además tu texto tiene un valor agregado, el respetuoso modo con que siempre hablás de lo diferente, de la "anomalía", y de la otredad aunque no te agrade Foucault ;)
Saludos.