domingo, 8 de junio de 2008

NO SE DEBEN CORTAR RUTAS

Publico de vuelta la misma entrada publicada el 5 de Abril...........................................


------------------------------------------------------------

Con este pequeño artículo toda la “derecha” argentina me va a querer matar pero, en fin, ya hubo conatos de excomunión cuando critiqué a Bush y cuando, pasando a temas menos importantes, osé decir que López Murphy no debía presentarse a elecciones. Es que en realidad yo nunca he formado parte de la derecha argentina, en cierto sentido. Soy un liberal clásico, lo cual implica vivir en una teoría de la relatividad política. Y por eso mejor publicar esto en mi blog personal y que mis amigos se rían un rato.En el 2005 escribí un artículo cuyo título era “Cómo ser liberal clásico en América Latina y no morir en el intento”. Allí, como diagnóstico de la inestabilidad política de toda la región, dije:

“….Pero ese pasado cultural, “declinado” en otras regiones, en América Latina nunca se dio. No creo que pueda aplicarse a ella las tijeras de Hayek. Al contrario, lo que tenemos aquí, históricamente, son dos líneas enfrentadas, ambas de corte autoritario.Por un lado, toda la tradición colonial española. Algunos sostienen que los municipios españoles representaban ya una vivencia de libertades civiles similares a la tradición federal anglosajona. Estamos abiertos a ello; sólo afirmamos, nada más ni nada menos, que la estructura de gobierno colonial, de tipo vertical, del rey, al virrey y etc., era en sí mismo una estructura autoritaria, arquitectónica, que respondía más a un estado concebido como padre, más que como la “administration” anglosajona. A su vez, no creo que se pueda decir que había una tradición de libertades individuales similar al common law como presupuesto cultural. Había noción de ley natural, pero no de “ley” jurídicamente limitante del poder[1]. La estructura vertical del poder interactuó con una creencia cultural básica: el gobierno no es la administración de bienes públicos, sino los mandatos de un rey, un padre, un caudillo, un jefe revolucionario. Había toda una tradición teorética católica que iba en sentido contrario (Suárez, Molina, Vitoria, la escuela de Salamanca) pero no llegó a convertirse en sistema cultural.Por el otro lado, llegaron a América Latina ideas contrarias, sí, pero ligadas a los que Hayek llamaría constructivismo, derivado del racionalismo antirreligioso europeo. Los sistemas republicanos y laicales propuestos eran más bien de corte roussoniano. Hubo dictadores ilustrados en América Latina, que intentaron “reformar” el sistema colonial, coherentemente enfrentados a su pasado religioso. Sus ideas eran más bien afrancesadas, más bien dependientes de la enciclopedia francesa más que de la religiosidad laical de las colonias norteamericanas. Coherentemente, “imponían” sus reformas a sangre y fuego. Redactaban constituciones republicanas, separaban Iglesia y estado, dictaban códigos civiles donde trataban de racionalizar el respeto a la propiedad, trataban que el estado educara en las “ciencias y letras”, y avanzaban sobre el indígena ya no para hacerlo cristiano, sino “ciudadano”[2]. Todo ello en medio de un marco cultural indiferente u hostil a las reformas propuestas, un marco cultural que no sabía vivir sin el “padre”, por lo cual estos gobiernos adoptaban más bien la figura de un padre “civilizador” laical. Virrey católico, caudillo militar, presidente “fuerte” laical, todos ellos encarnaban el mismo tipo ideal weberiano de padre fuerte y protector.”

O sea: la tentación de violencia vive en izquierdas y derechas en América Latina. Contra autoritarismos de gobiernos de izquierda, la derecha quiso y quisiera responder con un autoritarismo del otro lado. Nadie quiere confesarlo, pero he conocido liberales argentinos que verdaderamente pensaban que la solución para la Argentina era un probo militar presidente y un ministro liberal de economía. Ese era todo el esquema institucional que bastaba. Brillaban allí por su ausencia las advertencias hayekianas sobre el aprendizaje, las bases culturales de las instituciones libres.Hoy nadie quiere decirlo abiertamente tampoco, pero muchos sueñan con que Cristina Kirchner caiga después de un cacerolazo como el que derrocó a De la Rúa (en realidad no es eso lo que lo derrocó, sino un quién….). Otros, sencillamente, no sueñan, ni piensan, ni menos aún escriben. Reaccionan. Pero en esa reacción se ve la anomia institucional en la que vivimos.No se deben cortar rutas, y punto. Es un delito, pero fundamentalmente es un atentado a derechos individuales de otros.Claro que los Kichner y sus secuaces no tienen ninguna autoridad para decirlo. Ello es obvio. Obvio es también que vivimos en una dictadura encubierta. Pero, ¿cómo se vuelve a la estabilidad institucional en la Argentina? Con la violencia, seguro que no. Con lo cual entramos en un planteo consecuencialista menos deontologista que el imperativo categórico que vive en el título de este artículo.¿Quién tiene el poder en Argentina? ¿El que corta mejor una ruta? Si ese conato medio ingenuo de revolución que hizo el campo hubiera volteado a la tan odiada Cristina, ¿a un supuesto cristino liberal lo voltearía otro corte de ruta…….. Menos piadoso? ¿Ese es el orden institucional en Argentina?¿Qué queda por hacer entonces? Nada. La cosa era antes. Por eso la oposición debía unirse; por ello me uní a las propuestas (desesperadas) para una oposición unida en Argentina, no “liberal clásica” pero al menos no kichnerista. Obviamente no sucedió. Ahora, ya está. El peronismo es un drama cultural, pero es férreo y coherente. ¿Quiénes creemos que son los Kirchner y sus secuaces? ¿Nenes de mamá que se van a asustar? Ahora han endurecido su posición. Y los comandantes marcos de la revolución frustrada, y los sectores medios que los apoyaron, ¿qué creen que es una revolución? Si de cortar una ruta se trata, la izquierda sabe cómo hacerlo. Capuchas, palos en mano, algo más por si acaso, y no se mueven. Y lo que quieren es enfrentarse con la gendarmería y que haya sangre, no asaditos. Eso es lo funcional y maquiavélicamente útil a la toma del poder. Y el desabastecimiento: ¿verdaderamente sabemos lo que es un desabastecimiento en serio? ¿Verdaderamente “por dignidad” los centros urbanos hubieran soportado semanas y semanas de supermercados vacíos? ¿Sí? ¿Seguro?La revolución no es el camino. No es el camino ético, porque la violencia no es camino para nada; no es camino institucional, porque sólo aumenta nuestra anomia institucional, y no es camino estratégico cuando se convierte en un conato ingenuo que enardece al poder en el poder y lo ratifica en su lenguaje, que es la violencia. Ya hay amenazas a la libertad de prensa. Ya hay peores amenazas para lo poco que queda de comercio y propiedad.Que las retenciones son impuestos distorsivos iguales a las tarifas arancelarias, es obvio. No pueden tener ninguna medida económicamente eficiente y son todas absolutamente injustas. Que sólo sirven para aumentar las arcas del estado central, es obvio, y ese es el problema, y no tanto “la caja de los Kirchner”: ¿o acaso la caja de otro gobierno las justificaría? Todo es obvio, como obvio es que si son delincuentes los asambleístas ecologistas que cortan los caminos a Uruguay, también lo son los asambleístas que corten el paso a Buenos Aires.Si no se quiere pagar un impuesto, no se paga y se soportan las consecuencias del soviet que venga a reclamar su robo. Eso hubiera sido, tal vez, una revolución en paz. Tal vez. No sé.¿Qué hacer? Vuelvo a decir, no hay nada que hacer. Para los que puedan, Ezeiza es el camino. Para los que no podamos, la fortaleza de resistir lo que venga, de seguir escribiendo mientras se pueda, y la pequeña esperanza de que quizás en el 2011 estos feroces autoritarios se hayan desgastado o haya cometido algún colosal error político. Pero es posible que en el 2011 sólo quede Ezeiza o la cárcel.No da mucha “seguridad” pensarlo, pero…. Ser liberal es, precisamente, ser no violento. Los liberales estamos perdidos en una sociedad violenta. Somos parias políticos y sociales. Por eso escribí “cómo ser liberal en América Latina”….. O sea, una sociedad violenta, sin instituciones, donde gana el más fuerte.Es verdad que existe la legítima defensa, es verdad que en una guerra conviene, a veces, tomar partido…. Pero, ¿define eso la filosofía política? ¿Si? ¿Entonces tenía razón Hobbes? La pregunta es, entonces, ¿es posible ser liberal?Allí termino.
-----------------------------------------------------



[1] Es muy interesante al respecto la contraposición que se observa en dos “tipos ideales” weberianos filmados sin advertirlo por la cultura pop televisiva y cinematográfica. Me refiero al shefiff y a el “Zorro”. El primero podía ser vencido, o no, pero tenía a “la ley” de su parte, una ley que tenía una “existencia jurídica” independiente del triunfo eventual de pistoleros diversos o shefiffs caídos en desgracia. El Zorro, en cambio, representa a una ley natural y a una derecho a la resistencia a la opresión ante un sistema en el cual “no había ley”, sino la voluntad del comandante del lugar y-o un delegado del virrey. Una vez hubo un comandante “bueno”, pero, claro, duró sólo un capítulo para el que “Zorro” siguiera ejerciendo el derecho a la resistencia. Ahora muchos creen que el Zorro es Castro y que el comandante es Bush...[2] ¿Fue la Constitución argentina de 1853 una “refutación” a lo que estamos diciendo? ¿O una corroboración? ¿No habrá sido un trágico ejemplo de “normas” escritas que no se convierten en cultura?

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Tambien podrías titular "no se debe confiscar la renta y la propiedad" para evitar la violencia , o "las revoluciones son malas porque son violentas" . Tal vez el título más racional sería "Como restaurar la Constitución" ya que como ves no hay Congreso ,ni división de poderes , y la Justicia esta muda . Cortar rutas es una consecuencia más de la falta de orden jurídico , nunca la causa . Evitando el corte tenés una sociedad más ordenada al estilo Videla , pero cuya violencia emergerá por otro sitio . El no se debe cortar las rutas y punto es quizas tu deseo (y el de casi todos) de que no haya violencia , y punto .Pero el deseo , la realidad y el deber ser no están todavía alineados . Habrá que esperar lo necesario y sufrir lo necesario lamentablemente . Resistir también con el cuerpo .
Saludos , desde la ruta . M.S

Gabriel Zanotti dijo...

Mi querido MS, tienes razón en "casi" :-)) todo, sobre todo en esto: "...Habrá que esperar lo necesario y sufrir lo necesario lamentablemente".
Animo y cuidate!!

Anónimo dijo...

Explicame entonces el "casi" así entiendo . Las "sentadas" de Gandhi eran resistencia pasiva ,y supongo que no se sentaban en el living de sus casas . Violentaban a los tiranos británicos de esos tiempos .
Cuando evitás un golpe en un arte marcial hacés que tu rival se termine dañando con su propia violencia . Eso sí , no podés evitar que el fulano no se termine enojando , aunque nunca haya sido este tu objetivo . Tampoco podés evitar que otros entren en la pelea (camioneros). La presencia en la ruta es sinónimo del fracaso de intendentes , legisladores , gobernadores ,y jueces . Por otro lado
si no hubieran cortado la ruta , la anestesiada sociedad urbana los miraría con indiferencia y mirar con indiferencia el grave problema del intervencionismo estatal en tu vida es ya estar muerto .Si K. le gana al campo va a tomar lo que le plazca , por empezar el sistema de autoperpetuación en el poder como hizo Castro en su momento.
¿Que se hace con una sociedad urbana dormida , cómoda , o cobarde y que teme defender sus derechos?
Entre tú huida por Ezeiza y la lucha cruenta debemos buscar una solución intermedia .
M.S

Gabriel Zanotti dijo...

Ok!
a) rebelión fiscal (no pagar el impuesto y aceptar las consecuencias: pero no una sola persona, sino una acción conjunta, con abogados defensores planteando la inconstitucionalidad del impuesto, etc.... Si entrás en las páginas de www.hayek.org.ar verás que hemos puesto nuestro granito de arena al respecto).
b) manifestaciones pacíficas permanentes en espacios públicos permitidos o tolerables;
c) no provisión de mercadería, todos juntos, sistemáticamente, y aceptación de las consecuencias,
d) etc............ (Más que Gandhi, no?)
e) pero NUNCA cortar una ruta. Ya lo expliqué. El gobierno no va a ceder. No es estúpido. Por ende, si quieren llevar esta metodología a sus últimas consecuencias, deberían dar un golpe de estado, civil o como lo quieran llamar. Lo cual refuerza la anomia y debilidad institucional argentina, porque después corta la ruta otro grupo y así sucesivamente en una danza anárquica de ingobernabilidad.
Obviamente, me vas a decir que no tengo autoridad moral para proponer lo que propuse, que hay que estar ahí, etc. Tal vez tengas razón. Pero me lo preguntaste...........

Anónimo dijo...

Te informo sólo , por ejemplo , que yo no tengo ninguna opción para no pagar las retenciones , las exportadoras que tienen un permanente contacto con el Estado se encargan . No es cuestión tanto de autoridad moral sino de conocer como K. fue maniatando todo para que se haga lo que el quiere . Pero no quiero copar tu blog . El corte es consecuencia no deseada de ver un montón de charlatanes que no resuelven nada . Si nos preocupa el corte de ruta , nos debería preocupar mucho más que cosas lo causaron . Dejo que opinen otros . Saludos . Hoy es un día peronista por acá .

Gabriel Zanotti dijo...

Pero sí se podría plantear la inconstitucionalidad de las retenciones, que, aunque la corte sea adicta, sería una medida perfectamente "Gandhi". Y llegar hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos si es necesario...............
Por lo demás, si es cuestión de autoridad moral (no lo digo ante vos, amigo de siempre, sino por otros que visiten el blog) hay varios liberales clásicos que hace siglos nos estamos jugando la pluma y más contra todos los estatistas y dirigistas de mundo, y lo que yo tengo escrito contra el dictador Kirchner y señora no es poco.
Y por supuesto, podés "copar" mi blog todo lo que quieras. Conmigo hay libertad de expresión........

Anónimo dijo...

Si , hay muchos que ya plantearon recursos . Incluso Zaffaroni dejo entrever la inconstitucionalidad . Pero el pequeño problemita es que K. es realmente un enfermo mental y nadie de su entorno quiere decirlo. Como en el cuento : "el Rey está desnudo!" .
Y quien sabe cuantas Roma se quema este tipo antes de partir......

Gabriel Zanotti dijo...

Si, es el eterno problema de las personalidades psicopáticas de los dictadores y sus obsecuentes colaboradores. Nada nuevo bajo el sol, simplemente que esta vez nos toca a nosotros ser las víctimas de este Nerón.

PD: ¿Será casualidad que Kirchner sea el mejor discípulo de PErón?

Sil Mercado dijo...

Acabo de leer “a dos voces” tu artículo. Acá, con Diego, fuimos identificando criterios que usualmente compartimos y no cuesta ordenarlos (lo digo por mí, capaz que él no le cuesta tanto).
Bueno, me estoy enredando en tratar de explicar mi lectura del artículo; todo esto para decir que lo volveremos a leer para opinar: ordenadito. Por el momento estamos en:
-¿viste?-....exacto….sí, sí, sí ¡más bien!...,es lo que yo te quería explicar el otro día….¿qué son las tijeras de Hayek?....anda por ahí el ensayo ¿cómo ser liberal y no morir en el intento?....y, vos, qué clase de liberal “sos”...---

Continuará…

Iván dijo...

Si le interesa yo escribí un post sobre cómo debería actuar el campo siguiendo la Ley Natural. Es un poco polémico, pero sigo sin estar de acuerdo con el corte de rutas.

Me parece muy hipócrita criticar el corte cuando es ajeno, y omitir críticas cuando uno tiene cierta afinidad.

El artículo en cuestión http://liberticracia.blogspot.com/2008/05/la-ley-natural-y-el-campo.html