domingo, 14 de abril de 2013

EL OLVIDADO CASO DE MONSEÑOR DUPANLUOP, EL GRAN CATÓLICO LIBERAL FRANCÉS DEL S. XIX




El caso de Monseñor Dupanluop, obispo de Orleáns, es notable, y evidentemente silenciado por los partidarios de Lefebvre. Publicada la Quanta cura y el Syllabus en 1864, un documento pontificio que prácticamente no dejaba margen para la reconciliación de la Iglesia con ningún tipo de liberalismo político (documento que aún hoy los partidarios de Lefebvre sostienen que es ex catedra), los liberales anticatólicos franceses se hicieron un festín. Acusaron a la Iglesia Católica de intolerancia y totalitarismo, pero no, esta vez, basados en habladurías o remanidos casos históricos, sino en las mismas palabras del Sumo Pontífice. Entonces Mons. Dupanluop hace una jugada notable al publicar una famosa “aclaración” en la cual defiende a Pío IX de dichas acusaciones, utilizando para ello todos los recursos escolásticos mostrando que de ningún modo el Papa se oponía a los verdaderos valores del progreso moderno o a la forma republicana de gobierno (Dupanluop, 1865). El obispo hace una interpretación “liberal” (en el sentido que ello tiene en la Francia de 1865) de uno de los más duros documentos en toda la historia de la Iglesia Católica que hayan sido escritos contra el liberalismo. Por supuesto, eso despertó las iras de los asesores ultramontanos del Papa, acérrimos defensores del Antiguo régimen contra todo lo que fueran libertades modernas –entre ellos Bilio y Veuillot– quienes piden sin dilación la inmediata condena y desautorización de Mons. Dupanloup por parte de Pío IX. Pero este último hace todo lo contrario: no sólo no lo condena sino que lo felicita. Por supuesto, sólo Dios sabe qué pasaba verdaderamente por la mente de Dupanloup y de Pío IX. ¿Creía verdaderamente Dupanluop que Pío IX había escrito algo “liberal”? ¿Estaba de acuerdo verdaderamente Pío IX con las aclaraciones de Dupanluop o simplemente decidió aplicar nuevamente la muy humana diplomacia vaticana y mostrarse por encima de la polémica? La cuestión es que Dupanluop sí estaba convencido de que los ideales de la Revolución Francesa eran en el fondo cristianos (adelantándose con ello a Juan Pablo II) y encontró en su aclaración la oportunidad para decirlo de un modo en el cual previsiblemente nada se le pudiera decir (y acertó). Ver O’Connell (1984), quien estudia también el impacto que el debate tiene en el futuro León XIII, que presenta una moderación de la posición de Pío IX. Ver también Aubert (1956). Aparte de todo esto, es notable que haya pasado totalmente inadvertida la referencia a este tema realizada por el inolvidable Juan Pablo I en su libro Ilustrísimos señores (1978). Agradecemos a Diego Serrano Redonnet (uno de los pocos que conoce este tema) gran parte de estas referencias.

2 comentarios:

rojobilbao dijo...

La felicitación de Pío IX en el breve "Ita , Venerabilis Frater", no es sólo retórica. Puede leerse en latín y francés en el enlace de abajo.

Al parecer entre las cientos de cartas que recibió monseñor Dupanloup por su texto se encontraba una del obispo de Perugia, futuro León XIII.



http://www.archive.org/stream/laconventiondus02dupagoog#page/n13/mode/2up

rojobilbao dijo...

La felicitación de Pío IX en el breve "Ita , Venerabilis Frater", no es sólo retórica. Puede leerse en latín y francés en el enlace de abajo.

Al parecer entre las cientos de cartas que recibió monseñor Dupanloup por su texto se encontraba una del obispo de Perugia, futuro León XIII.



http://www.archive.org/stream/laconventiondus02dupagoog#page/n13/mode/2up