domingo, 25 de abril de 2010

DE LA FILOSOFÍA CRISTIANA AL CRISTIANO FILÓSOFO

Este miércoles 21 presenté, en las V Jornadas Nacionales de Filosofía Medieval de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, una ponencia titulada “La llamada existencia de Dios en Santo Tomás de Aquino: un replanteo del problema”. Para mí es muy importante porque es un punto de inflexión en mi planteo y en mi visión de Santo Tomás en particular y del tomismo en general. Les presento las conclusiones; cualquiera que quiera torturarse con la ponencia completa :-)), me la pide por email.

a) Las objeciones tradicionales al tema de la “demostración de la existencia de Dios”, así como sus respuestas desde diversos tomismos de alta calidad, son ambas importantes y dignas de ser consideradas como un progreso de la razón en estos temas.

b) Las respuestas tomistas tradicionales han servido para clarificar el pensamiento de Santo Tomás. Yo adhiero a varias de estas aclaraciones y considero que deben ser más consideradas cuando se trata el tema.

c) El debate está obviamente estancado por motivos culturales pero hay razones internas al tomismo actual por las cuales ese estancamiento se ve favorecido.

d) Esos problemas internos son fundamentalmente el olvido del contexto histórico de las vías en Santo Tomás y un planteo de una metafísica tomista como si no se diera en modo alguno el acto de Fe.

e) Para salir de algún modo de esas dificultades proponemos un replanteo entre razón y fe: el “cristiano filósofo” parte de la creación como premisa, pero intenta explicarla al que no la acepta con una analogía con la cual la pueda entender, y esa analogía es el camino de la finitud de la propia existencia. Esa es una “vía” hacia Dios que asume el círculo hermenéutico y puede reconducir a nuevas respuestas, no sólo para las tradicionales objeciones, sino también para una nueva auto-comprensión del que adhiera a Santo Tomás en la actual circunstancia histórica.

23 comentarios:

Hugo dijo...

Muy interesante perspectiva Gabriel. ¿Me mandas la ponencia por email?

Gracias, Hugo

Juan Manuel Bulacio dijo...

El último punto de las conclusiones Gabriel, tal vez podría ser ampliado un poco para legos como yo que además nos sería difícil leer la ponencia completa. Sin apuro, será posible? Un abrazo y gracias. JM

Anónimo dijo...

Adhiero a Bulacio . En mi caso no entiendo bien el último punto ( ¿ cual sería la analogía y para entender qué ? ) . Un abrazo . M.S

Gabriel Zanotti dijo...

Hola!
La cuestión es la siguiente: reconocer que quien piensa desde Santo Tomás ya piensa la creación desde la Fe y presupone la existencia del Dios judeo-cristiano. Cuando inicia la vía para llegar a Dios racionalmente, no puede afirmar que esa presuposición no está detrás. Pero entonces puede venir la acusación de petición de ppio.: suponer lo que se quiere demostrar. Allí afirmo que no, dado que para no caer en ella, lo que hay que hacer es explicar al no-creyente qué es la creación. Para ello hay que mostrar algo "en común" (analogía) con el no creyente, y ello es la finitud existencial, a partir de la cual se llega a Dios....... Más no puedo resumir, cualquier cosa me piden por email "Existencia humana y misterio de Dios".

Anónimo dijo...

Sé lo que te cuesta resumirte a vos mismo , entonces vayamos despacio .

Pero la acusación de petición de ppio : suponer lo que se quiere demostrar : ¿no es independiente de las explicaciones al no creyente respecto a lo que es la creación desde tu punto de vista ?

¿ y la finitud existencial , no es también independiente de la existencia de un Dios ? Todo lo que conocemos es finito . Lo infinito lo soñamos , pero no lo conocemos . Esta es la clave de la cuestión . Podemos concebir lo infinito ( Dios ) , pero eso no significa que exista .

También todo puede ser infinito . Habría que definir finitud . Los individuos pueden ser finitos , el ADN y el resto de la materia quien sabe . Quiero decir que tal vez seamos al mismo tiempo tan finitos como eternos o al menos según la razón no podamos determinarlo .

No parto de ningún presupuesto ( ni de la existencia , ni de la inexistencia de un Dios ) . Desde este punto de vista respeto a quien cree en Dios como en quien no cree , aunque no esté de acuerdo con ambos .
M.S

Gabriel Zanotti dijo...

Uy no gente! Imposible seguir. Lean la ponencia, "Existencia humana y misterio de Dios" y "hacia una hermenéutica realista".

Anónimo dijo...

Respondo por mail . M.S

Anónimo dijo...

Profesor, podria enviarme las ponencias? Mi mail es vidalswett@gmail.com. Gracias de antemano.

Oz dijo...

Hola, nos tienes acostumbrados a excelentes posts, este no es la excepción.
Completo e interesante como el blog. Felicitaciones y saludos desde:
http://leyendas-de-oriente.blogspot.com/

delivery post-crucifixión dijo...

M.S: tu comentario fue muy bueno.

Te respondo algo sobre el mismo:

Yo creo que estamos mucho más persuadidos de la finitud que de la infinitud. De ultima, la infinitud es una idea que se deriva de nuestra mente finita, pero más allá de eso no podemos comprobar mucho.

De la finitud tenemos mayor certeza. Sabemos que las cosas comienzan y terminan. El actual modelo de Universo es finito. Cualquier proceso posterior al "Big Bang" no deja de ser una mera conjetura.

Por último, la muerte. En el hombre y en todos los seres vivos. Nada indica que haya un "más allá (tampoco significa que no lo haya). ¿qué queda?
Pues queda la fe.

Pero la fe presupone determinados contextos epocales. El de Santo Tomás era diferente al nuestro.
Acá ya seguiría con lo que dice Gabriel.

Trataré de continuar.

Ok, me tengo que ir a cenar.

Un abrazo para todos!!

Ricardo Pobierzym

Anónimo dijo...

La cosa pasa como decís Ricardo en el contexto epocal de Sto Tomás . La Iglesia era la autoridad total en ese momento . La tierra era el centro del Universo y el hombre estaba hecho a imagen y semejanza de Dios . No se discutía nada que pusiera estos conceptos en tela de juicio .

Personalmente tengo un nivel similar de certeza o de duda con la finitud que con la infinitud . Los humanos nacemos , maduramos y morimos como individuos finitos . Esto nos hace pensar a priori que los procesos en el Universo son similares a los nuestros . Pero no sabemos que sea así , es también una conjetura . Sabemos todavía muy poco del big bang y del tiempo físico . Tanto Einstein como Hawking mostraron poco espacio para la existencia de un Dios , aunque dejaron la puerta entreabierta . Como buenos agnósticos los vamos a leer a veces con una onda más teísta y a veces más atea , como últimamente pasa con Hawking .
Tenemos la certeza de la muerte como individuos , pero no como integrantes del universo , ya que de alguna forma nos transformamos ( aún desde el estricto punto materialista ) en otra cosa . Esto nos hizo fantasear el "más allá" miles de años y probablemente crear un Dios a nuestra imagen y semejanza , pero eterno , para amortiguar la angustia de la desaparición existencial .

No me preocupa la muerte . Lo digo como un pronunciamiento o una declaración de principios : vivir es vivir sin miedo .
Mi única certeza es por el contrario el proceso llamado vida . A la muerte no la conocemos . Conocemos el sufrimiento y sobre todo el miedo , pero nunca olvidemos que primariamente conocimos la alegría y el placer de estar vivos . Este es el principal mandato de la propia vida : vivir . Se muere como se ha vivido : con miedo o con fascinación .

Centrado en la certeza de la vida , no tengo más elementos para determinar la finitud o la infinitud del Universo . Lo dudoso ( para mi un error ) , es sostener racionalmente que lo existente está hecho a imagen y semejanza de alguien o de Alguien . Siempre es mejor decir un humilde "no sé" y estar abierto a todas las conjeturas , sabiendo que somos un pequeñísimo eslabón en la cadena existencial . Paradójicamente todas las creencias son igualmente respetables precisamente por la falta de certeza racional de la existencia de un Creador . Un abrazo . M.S

Anónimo dijo...

MS, aunque pensamos diferente, muy interesante su punto de vista, realmente admiro su inteligencia.
Yo aporto una duda a su duda y aclaro que no quiero demostrar que Dios existe, pero sí compartirle una reflexión...
La duda como postura no salva. Como método sí. Y cuando digo "salva" digo alcanzar alguna certeza, puede ser científica o existencial.
Siento que la posición agnóstica es una tierra de nadie que -a mi humilde juicio- es incompatible con la vida.
Es lógico que nuestra razón humana naufrague estrepitosamente, que sea absolutamente impotente para entender a Dios en toda su profundidad. Puede llegar a demostrar la existencia de una causa final, pero de ahí en más, no llega. Postrada, sólo le queda decir “hasta acá llego; de acá en más, creo sin entender”. O no, claro. El ateo cree que no existe, porque es inentendible. El creyente cree porque le cree a ese Dios que revela. El agnóstico, cree que no vale la pena preguntarse si vale la pena.

Y vuelvo al tema: es raro. Porque de la respuesta de esa pregunta depende la salvación existencial de uno. Y acá, cuando digo salvación, me refiero a la realización, a llegar al destino para el que fue creado, que es la felicidad, como ud dice. Mire a su alrededor: todo ser viviente, desde la ameba a la ballena azul, tiende a la perfección, a realizarse, a cierta plenificación o “felicidad natural” digamos. ¿Nosotros, como animales de la Tierra, vamos a ser la excepción? No, pero además estamos heridos de infinito, lamentablemente. ¿Y si tuviéramos alma, hecha a imagen de Dios, que encima pudiera realizarse gozando de felicidad sobrenatural? A eso voy con lo de salvación.
Creo que el agnóstico, ante la cuestión de si existe un Dios, opta por contestar “puede existir o no, pero no me importa, no hace a mi vida”. Es un caso llamativo. Es como si a uno que le gustara la platita le dijeran que posiblemente fuera el heredero de (¿quién le gusta? ¿Bill Gates?) y contestara “puedo serlo o no, pero no me interesa averiguarlo”.
Abrazos. Juani R

Anónimo dijo...

El agnosticismo es una postura religiosa tan activa como la suya o la de un ateo . Y por cierto , a mi entender , más tolerante con quienes tienen diversidad de creencias diferentes . Usted confunde agnosticismo con indiferentismo religioso . Yo no soy indiferente ni a la verdad ni a mi felicidad , lo cual implica la felicidad de lo que me rodea , sea animal , vegetal , mineral o humano . Un abrazo . M.S

Anónimo dijo...

Se atribuye a Einsten la siguiente frase:

"Hay dos maneras de vivir la vida: una como si nada fuera un milagro, la otra es como si todo fuera un milagro"

¿No es racional este planteo? ¿Puede un agnostico no compartirlo y refutarlo? ¿Cómo?
Si lo comparte, ¿Que posición considerariamos más racional entre las dos opciones?

saludos, Mariano

PD: Muy interesantes los comentarios!

Anónimo dijo...

Mariano , ud tiene una obsesión con las refutaciones . Hay fundamentos o declaraciones de principios morales en las personas que no se refutan . Son las creencias de cada uno y tienen que ver con la visión del mundo que cada cual tiene .
Einstein también dijo : "todo eso que usted lee acerca de mis convicciones religiosas es una mentira sistemáticamente repetida . No creo en un Dios personal, siempre lo he expresado claramente" .
Las personas deben ser observadas y entendidas en su contexto . Quienes deben probar la existencia de Dios con la razón y sin la Biblia en la mano son los que creen . Los que no creemos sólo podemos mantener ojos y oídos abiertos . Nada más . Yo no tengo por qué probar la existencia o inexistencia de los orionitas . No hay evidencias suficientes de su existencia y punto . Y no hay evidencias suficientes de la existencia de un Dios creador eterno . Eterno puede ser el universo solito sin necesidad de que nadie lo hubiera creado . Lo otro es la respetable fe que usted tenga . Pero hay que ser intelectualmente honesto . No se puede casar a la fuerza la razón y la fe como se intenta . M.S

delivery post-crucifixión dijo...

Estoy de acuerdo en este punto con M.S.

Si tomamos el término agnosticisimo como sinónimo de escepticismo creo que se puede hablar de dos clases del mismo.

1) El escepticisimo que indiferente. Es la clase de escéptico que dice: "Sencillamente no me interesa el problema", y sigue haciendo sus cosas. Puede ser Doña Josefa o el último premio Nobel en medicina.

2) El escepticismo abierto. Es el éticamente más digno y filosóficamente relevante. Escucha todas las posturas, pero como sabe que aquello que denominamos como "realidad" es algo misterioso, prefiere no afiliarse a ninguna creencia. Esto no quiere decir que todas las religiones le parezcan iguales. Sencillamente parten de un punto de partida con que el escéptico en principio no quiere comprometerse.

Me parece que el agnosticismo (o escepticismo) de M.S. va por ese lado. Por eso lo respeto.

Saludos!
R.P.

Anónimo dijo...

M. S:
No tema a las refutaciones. Es un buen método para aproximarnos a la verdad.
Con respecto al tema que nos ocupa, la discusión pretendo darla en el plano de la razón y no de la fe. Entonces, como usted dice, llegamos a la conclusión de que no podemos probar la existencia de Dios. Sin embargo, tampoco podemos probar la no existencia. Entonces, en este punto, el agnóstico puede comportarse como un animal inferior (mantener ojos y odios abiertos solamente) o utilizar la razón y entender la importancia de dar un paso más. El ejemplo que usted utiliza de los orionitas resulta improcedente, salvo que usted pueda demostrar que probar la existencia de los orionitas pueda cambiarle la vida a los seres humanos, como probablemente ocurriría en el caso de probarse la existencia de Dios. Si este fuera el punto, lo razonable sería entonces preguntarnos acerca de la existencia de los orionitas. (Desde luego, respetamos a los humanos que no le dan importancia a las cosas que pueden cambiarle absolutamente la vida, aunque pareciera no ser muy racional). Bien, suponiendo entonces a un agnóstico que acepte que no puede probarse la existencia de Dios, pero tampoco la no existencia y teniendo en cuenta que nuestro limitado cerebro no concibe que algo salga de la nada ¿no es razonable que dicho agnóstico crea al menos en la existencia de algo que haya creado todo lo que creemos que existe? Llámenlo como quieran: Dios, Universo, Diablo, Extraterrestre, etc…Pero algo hay y resulta razonable pensar así aunque no podamos demostrarlo. Supongo que eso es lo que quiso decir Einstein.
Es decir, dicho en pocas palabras, resulta más razonable ser un agnóstico esperanzado que un agnóstico desesperanzado. Caso contario, y si lo desean, espero refutaciones fundamentadas a esta hipótesis.

Saludos y gracias, Mariano

Anónimo dijo...

Mariano , no le temo a las refutaciones . Dije que a ud le obsesionan y que no se aplican a las creencias como el pensamiento de Einstein que expuso .

Al punto :

"Bien, suponiendo entonces a un agnóstico que acepte que no puede probarse la existencia de Dios, pero tampoco la no existencia y teniendo en cuenta que nuestro limitado cerebro no concibe que algo salga de la nada ¿no es razonable que dicho agnóstico crea al menos en la existencia de algo que haya creado todo lo que creemos que existe?"

Tal como lo plantea acá el agnóstico pasaría a ser un creyente . Se es agnóstico porque no se perciben evidencias racionales de un Dios creador . Las evidencias son acerca de la existencia de algo , no de su inexistencia . Por eso le di el ejemplo de los orionitas o cualquier extraterrestre . Quizás lo confundió la frase "no tengo por qué probar la existencia o la inexistencia de los orionitas" . Olvídese lo de la inexistencia . Creo que despertó su fértil imaginación . Nos volveríamos locos si tratáramos de probar la inexistencia de todo lo que fantaseamos . El término improcedente déjelo para algún asunto judicial , esta es una charla , nada más . Usted me puede decir que alguien causó el Universo y yo responderle : no necesariamente , el Universo siempre pudo haber estado allí sin necesidad de que alguien lo cree . El Universo puede ser tan eterno como Dios . En otras palabras puede existir el Universo sin la necesidad de un Arquitecto . Es lo que quiere hacer Hawking últimamente . Pero eso ya sería probar la no existencia de Dios y me aburriría al no debatir con usted . Se puede concebir un Universo eterno más fácilmente que fantasear con un ente idealizado creador de todo . No se hace generalmente por prejuicios religiosos . Lo de la desesperanza es un asunto personal . No soy pesimista por no creer en Dios , al contrario , las realizaciones concretas de la vida me entusiasman . Lea una explicación más detallada de mi posición en el comentario a Ricardo . Saludos . M.S

Anónimo dijo...

Gracias Ricardo , pero prefiero no usar el término escepticismo , porque se asocia con relativismo y específicamente con relativismo moral . Para mucha gente no creer en Dios es no tener valores , y es todo lo contrario . Reitero que el agnosticismo es una posición religiosa activa ( no pasiva como sería el ejemplo de tu escepticismo 1 , al que llamé antes indiferentismo ) .
El agnóstico cree en valores religiosos sin el soporte de las religiones respectivas . Está tan comprometido o más que cualquier creyente con esos valores . Hay agnósticos de origen judío , musulmán o católico ( como en mi caso ) . Creemos en los valores universales de Dios , pero no en su existencia , ya que racionalmente no podemos convalidarla . Creer en los valores de Dios no es creer que son valores sobrenaturales , sino considerarlos frutos de lo mejor del proceso evolutivo humano . Dios ha sido necesariamente un soporte y lo seguirá siendo por mucho tiempo . Para re-encontrar esos verdaderos valores de Dios hoy hay que estar abierto a todas las posiciones religiosas . Saludos . M.S

Anónimo dijo...

“Tal como lo plantea acá el agnóstico pasaría a ser un creyente. Se es agnóstico porque no se perciben evidencias racionales de un Dios creador.”

Mariano: No necesariamente. Puede ser un agnóstico esperanzado. Distinto al creyente, quien mediante la fe no tiene dudas.

“Nos volveríamos locos si tratáramos de probar la inexistencia de todo lo que fantaseamos”

Mariano: Aquí vuelve a cometer el mismo error (por supuesto, desde mi punto de vista). No puede darle la misma entidad a la prueba de existencia de Dios que a cualquier otra cosa irrelevante. Probar o no la existencia de Dios es un desafío que acompaña al hombre desde que se dio cuenta que puede razonar. Los más ilustres filósofos de la historia creyentes o NO se han ocupado del tema. Pero nadie, salvo usted, hablo de los orinitas. Esta es la gran diferencia.

“Usted me puede decir que alguien causó el Universo y yo responderle: no necesariamente, el Universo siempre pudo haber estado allí sin necesidad de que alguien lo cree. El Universo puede ser tan eterno como Dios .”

Mariano: De acuerdo. Pero nuestro limitado cerebro no concibe que algo se cree a sí mismo. ¿Cómo lo explicaría usted? No me diga que como es agnóstico no tiene que explicar nada, es esa una posición muy cómoda!
Un creyente lo explica a través de la fe. Un agnóstico esperanzado (para mi más racional) diría “No puedo probarlo, pero tampoco negarlo. 50% y 50%. Pero además razono y mi cerebro dice que las cosas no pueden salir de la nada, por lo tanto puedo lícitamente sospechar que algo hay aunque no logre entenderlo. Luego, elijo como vivir”

Saludos, Mariano

Anónimo dijo...

"El tema de los extraterrestres :"
Le doy la misma entidad a todo aquello que desconozco . No existe hasta que tenga evidencias . Es sólo ese el concepto .

"Los más ilustres filósofos creyentes o no se han ocupado del tema" : si , como nosotros ahora , hablando de conjeturas . No se obsesione con los orionitas , es sólo un ejemplo .

"nuestro limitado cerebro no concibe que algo se cree a sí mismo. ¿Cómo lo explicaría usted? No me diga que como es agnóstico no tiene que explicar nada, es esa una posición muy cómoda!"
Yo no afirmo que nada se cree a si mismo , digo que se puede concebir que algo sea eternamente , lea bien . Usted concibe que es un Dios eterno porque tiene fe , y yo concibo que es un Universo eterno porque no la tengo . No hay posiciones cómodas para aquel que busca la verdad . Yo no afirmaría que es cómodo para ud concebir que hay una causa incausada por su fe católica .

"Agnóstico esperanzado"
No comparto el término agnóstico esperanzado porque ya denota algún grado de fe . No tengo nada contra quien cree , al contrario , pero en este caso lo llamaría directamente creyente . No tener fe en Dios no significa no tener fe en lo humano . Creo haber sido claro en el comentario a Ricardo . Saludos . M.S

Rodolfo Plata dijo...

LAS RAICES HÉLENICAS DE LA FILOSOFÍA CRISTIANA: El cristianismo se inició como un movimiento laico. La Epístola apócrifa de los Hechos de Felipe, expone al cristianismo como continuación de la educación en los valores de la paideia griega (cultivo de sí). Que tenía como propósito educar a la juventud en la “virtud” (desarrollo de la espiritualidad mediante la práctica continua de ejercicios espirituales, a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma, y alcanzar la trascendencia humana) y la “sabiduría” (cuidado de la verdad, mediante el estudio de la filosofía, la física y la política, a efecto de alcanzar la sociedad perfecta). El educador utilizando el discurso filosófico, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo, ilustra lo que es la trascendencia humana y como alcanzarla. Y por su autentico valor propedéutico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar los fines últimos de la paideia griega siguiendo a Cristo. Meta que no se ha logrado debido a que la letrina moral del Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar retomando la paideia griega de Cristo (cristianismo laico), separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su religión basura que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

Rodolfo Plata dijo...

BREVE CRÍTICA AL PROFETISMO JUDÍO DEL ANTIGUO TESTAMENTO: La relación entre la fe y la razón expuesta parabolicamente por Cristo al ciego de nacimiento (Juan IX, 39), nos enseña la necesidad del raciocinio para hacer juicio justo de nuestras creencias, a fin de disolver las falsas certezas de la fe que nos hacen ciegos a la verdad mediante el discernimiento de los textos bíblicos. Lo cual nos exige criticar el profetismo judío o revelación para indagar “si es verdad o es mentira” que los textos bíblicos son palabra de Dios. Enmarcado la crítica en el fenómeno espiritual de la trasformación humana y, las ciencias y técnicas que nos ayudan a desarrollarnos espiritualmente. Abordado por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, conceptualizadas por los filósofos griegos y los místicos hindúes. Sabiduría védica instruida por Buda e ilustrada por Cristo, la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las respuestas que la ciencia ha dado a los planteamientos trascendentales: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.). Utilizando los principios universales del saber filosófico y espiritual como tabla rasa, a fin de deslindar y hacer objetivo lo “que es” o “no es” del mundo del espíritu. Método o criterio que nos ayuda a discernir objetivamente __la verdad o el error en los textos bíblicos analizando los diferentes aspectos y características que integran la triada preteológica: (la fenomenología, la explicación y la aplicación, del encuentro cercano escritos en los textos bíblicos). Vg: la conducta de los profetas mayores (Abraham y Moisés), no es la conducta de los místicos; la directriz del pensamiento de Abraham, es el deseo intenso de llegar a tener una descendencia numerosísima y llegar a ser un país rico como el de Ur, deseo intenso y obsesivo que es opuesto al despego de las cosas materiales que orienta a los místicos; es por ello, que la respuestas del dios de Abraham son alucinaciones contestatarias de los deseos del patriarca, y no tienen nada que ver con el mundo del espíritu. La directriz del pensamiento de Moisés, es la existencia de Israel entre la naciones a fin de llegar a ser la principal de todas, que es opuesta a la directriz de vida eterna o existencia después de la vida que orienta el pensamiento místico (Vg: la moradas celestiales, la salvación o perdición eterna a causa del bien o mal de nuestras obras en el juicio final de nuestra vida terrenal, abordadas por Cristo); el encuentro cercano descrito por Moisés en la zarza ardiente describe el fuego fatuo; el pie del rayo que pasa por el altar erigido por Moisés en el Monte Horeb, describe un fenómeno meteorológico; el pacto del Sinaí o mito fundacional de Israel como nación entre las naciones por voluntad divina a fin de santificar sus ancestros, su pueblo, su territorio, Jerusalén, el templo y la Torah; descripciones que no corresponden al encuentro cercano expresado por Cristo al experimentar la común unión: “El Padre y Yo, somos una misma cosa”, la cual coincide con la descrita por los místicos iluminados. Las leyes de la guerra dictadas por Moisés en el Deuteronomio causales del despojo, exterminio y sometimiento de las doce tribus cananeas y del actual genocidio del pueblo palestino, hacen evidente la ideología racista, criminal y genocida serial que sigue el pueblo judío desde tiempos bíblicos hasta hoy en día, conducta opuesta a la doctrina de la no violencia enseñada por Cristo __ Discernimiento que nos aporta las suficientes pruebas objetivas de juicio que nos dan la certeza que el profetismo judío o revelación bíblica, es un semillero del mal OPUESTO A LAS ENSEÑANZAS DE CRISTO, ya que en lugar de sanar y prevenir las enfermedades del alma para desarrollarnos espiritualmente, enerva a sus seguidores provocándoles: alucinaciones, estulticia, delirios, histeria y paranoia; propiciando la bibliolatría, el fanatismo, la intolerancia, el puritanismo hipócrita, el sectarismo, e impidiendo su desarrollo espiritual.